Clase de consulta

 

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Temas centrales para preparar el examen de Planificación Social

 

Estimadas/os, qué tal?

En el último encuentro del año hemos intentado repasar los principales temas de la materia, y destacar aquellos que nos parecen de central importancia. A pedido de algunos alumnos, sintetizamos lo planteado en la clase. Insistimos, como se dijo en su momento, en que la síntesis resalta los temas centrales, pero esto no implica que sean sólo éstos los que hay que estudiar.

Las unidades desarrolladas de la materia son 4. En la clase integradora final incluimos una más, que corre por cuenta de los estudiantes su preparación. Consiste en lograr la relación integradora de los diferentes contenidos trabajados, relacionándolos cada uno con un ejemplo pertinente a la carrera, de modo que ésto sea parte del estudio, y no quede librado a la suerte del examen.

La gráfica ilustra el sentido que le damos al programa de estudio en nuestra materia. Los engranajes están entrelazados entre sí, estableciendo una relación integral de diferentes conceptos. Siguiendo con esta analogía, se pretende ilustrar la idea de que para comprender el conjunto (la materia), hay que comprender cada uno de sus engranajes (unidades conceptuales) y la relación entre estos. Como muestra la imagen, en la materia hay engranajes centrales o más importantes, y engranajes pequeños (secundarios o complementarios). En esta ‘entrada’ destacaremos aquellos que son centrales para comprender y aprobar la materia, aunque los secundarios, no destacados acá, son también importantes. Todos los contenidos han sido desarrollados en clase, existiendo para cada uno la síntesis correspondiente, con los enlaces y sugerencias de bibliografía.

Unidad 1. Política Social y Planificación Estratégica

Esta unidad tiene diversos temas que intentan repasar los conceptos centrales en la relación Estado y Política Social, que ya han estudiado en la materia Política Social, correlativa con esta asignatura. Esta unidad revisa los principales enfoques (universalismo, focalización y políticas de transferencia de ingreso) para poder compararlos y analizar ventajas y desventajas de cada uno de ellos, analizando los principios de igualdad y equidad en cada una de estas expresiones de política social. También se desarrollan algunos criterios -considerados básicos- respecto al papel del Trabajador Social en el marco de las tendencias actuales de la política social y los estilos de planificación vigentes. Se abre la reflexión sobre el rol profesional en la gestión de programas y proyectos sociales. Se trata de descubrir y comprender las fortalezas y debilidades de los modelos y formas de planificar, que se hacen presentes en los diferentes niveles de formulación y ejecución de políticas sociales, y de los gestores y operadores de programas destinados a la situación de pobreza. En principio, se intenta descubrir diferentes paradigmas de planificación y entre ellos rescatar la Planificación Estratégica como una nueva forma de acortar la distancia que media entre la reflexión y la acción, entre la investigación y la práctica. Se profundiza en la Planificación Estratégica comparándola con la Planificación Normativa o ‘tradicional’, la cual generalmente demarca un límite artificial entre lo técnico y lo político, genera pasividad y bajo compromiso, etc. Se presenta al pensamiento estratégico y su estilo de planificación, como un proceso que se construye colectivamente, orientado a mejorar la cantidad, calidad y cobertura de servicios y bienes para revertir o compensar las carencias estructurales y funcionales de la población y, que en última instancia, apunten a remover las causas que las originan.

La siguiente gráfica indica los temas principales a priorizar y comprender a la hora de estudiar esta unidad.

Unidad 2. Planificación Orientada por Resultados y Teoría del Cambio. El Enfoque del Marco Lógico

Esta unidad se centra en los enfoques de planificación normativo, orientados por resultados. La misma inicia con los supuestos de una intervención planificada, y los principios que una intervención de este tipo debiera cumplir (según la perspectiva de la cátedra). Se analiza con profundidad La Teoría del Cambio y el Enfoque del Marco Lógico, ya que son los más utilizados tanto en la gestión de proyectos como en las instancias de evaluación (particularmente evaluación de logros de corto, mediano y largo plazo). Es importante comprender y poder ejemplificar los elementos básicos de una intervención planificada, lo que conocemos como cadena de resultados. Al mismo tiempo, es importante comprender la relevancia que tiene en planificación el análisis de la situación sin intervención (Diagnóstico, Línea de Base y Análisis Situacional) así como la situación final o el cambio deseado. Resulta significativo poder identificar los tres niveles de cambio de una intervención planificada, la relación causal que existe entre ellos, las preguntas típicas para encontrar la consistencia lógica tanto en el diseño como en la evaluación, y -por supuesto- entender qué es la estrategia de intervención (ruta del cambio), los supuestos e indicadores en estos enfoques.

Las siguientes tres gráficas sintetizan los temas centrales de la unidad.

Unidad 3. Proyectos Sociales y Microproyectos de Desarrollo. El Ciclo de Vida de los Proyectos.

Esta unidad toma como punto de partida la relevancia que adquiere “el proyecto” como forma de acceder a los beneficiarios de diferentes políticas y programas sociales. Juega acá un papel central el comprender la lógica de muchos programas donde buena parte de los recursos destinados se asignan por la vía de fondos concursables; por lo cual contar con ‘buenos’ proyectos se convierte en la condición necesaria para acceder a los beneficios. Desde la mirada del Trabajo Social intentamos comprender la difícil realidad por la que atraviesan muchos municipios de nuestros país, la cual evidencia que existe una limitada capacidad técnica y de gestión de proyectos, situación que suele dejarlos marginados de participar de los programas o acceder a los recursos (‘concursables’). De igual modo -en honradas excepciones- se encuentra municipios pobres y alejados, donde un profesional bien capacitado ‘consiguió’ un financiamiento para tal o cual actividad. En el marco de esta discusión, es que esta unidad adquiere relevancia, siendo quizás la unidad más instrumental y operativa de la materia, cuyos contenidos servirán -sin duda- al ejercicio profesional futuro de los estudiantes.

Por lo tanto, lo central de esta unidad es que los alumnos manejen elementos básicos de formulación de proyectos sociales y/o microproyectos de desarrollo. Además de un claro concepto de cada tipo de proyecto, es importante comprender la noción de ‘ciclo de vida de proyectos’, sus momentos, las preguntas típicas de cada momento y el rol del agente externo (en este caso el Trabajador Social) en los diferentes momentos de la gestión de un proyecto. Deben procurar siempre encontrar el vínculo entre teoría y práctica, ejemplificando con proyectos localizados a nivel territorial, que ilustren una clara definición de los objetivos y metas, definición de estrategias y procedimientos para lograr tales metas y objetivos, definición de los plazos de ejecución, etc. Se pretende que comprendan la necesidad conocer sobre gestión y administración de proyectos, desde sus variables financieras y presupuestarias hasta aspectos tales como la coordinación de equipos de trabajo y recursos humanos. Como así también, se prioriza la necesaria búsqueda y permanente optimización de los proyectos, comprendiendo las nociones de eficacia en las acciones y eficiencia en el uso de los recursos, tanto humanos y físicos como financieros para una mejor instrumentación de proyectos y programas sociales.

Finalmente, aunque existe una unidad dedicada exclusivamente a ello, se espera que los alumnos conozcan el manejo de procedimientos de evaluación de proyectos y programas sociales, tanto de evaluación económica (costo/beneficio) como de aquellas de tipo social (costo/efectividad); analizando varias maneras de evaluar (ex-ante y ex-post) las factibilidades de un proyecto (técnico, social, organizativo, económica, financiera, etc.).

Los temas centrales de esta unidad están graficados en la siguiente imagen.

Unidad 4. Evaluación, Seguimiento y Sistematización de Programas y Proyectos.

Esta unidad desarrolla diferentes aspectos vinculados a la evaluación, monitoreo y seguimiento de programas y proyectos. Se analizan distintos instrumentos según el propósito y el momento de la evaluación. Los participantes deben comprender la variedad de preguntas que una evaluación puede realizar, y los enfoques relacionados o más pertinentes para cada tipo de preguntas de evaluación. En diversas clases hemos analizado diferentes aspectos que son comprendidos desde distintos enfoques de evaluación, ya sea  de tipo sumativa o formativa. Es importante ubicar cada tipo de evaluación según los momentos del ciclo de un proyecto o intervención. Para cada tipo de evaluación es imprescindible comprender el concepto, los tipos de cambio sobre los cuales se focaliza, las principales pregunta que intenta responder, y la metodología con la cual se podría implementar. Es decir, no basta con saber una simple definición de evaluación de resultados o impacto, por mencionar dos de los más comunes, sino que es necesario poder desarrollar el tema.

La importancia de esta unidad es comprender los tipos de evaluación y, en tanto lecciones aprendidas de múltiples evaluaciones realizadas, entender las causas por las cuales los proyectos fracasan o incumplen sus objetivos, analizando críticamente casos concretos (en la sección experiencias de este blog hay varios ejemplos). Es muy importante comprender los criterios básicos más usados en una evaluación (pertinencia, oportunidad, eficacia, eficiencia, impacto, sostenibilidad) y las preguntas típicas para abordar cada criterio. También la relación de estas con los diferentes componentes de un proyecto o programa.

Es importante que los conocimientos de evaluación de esta unidad sean aplicados y ejemplificados, comprendiendo problemas comunes como la identificación inadecuada de los problemas, los objetivos demasiado ambiciosos, problemas no sentidos o asumidos por la población, falta de coordinación entre beneficiarios -equipos técnicos- organismo ejecutor, problemas en la formulación, mecanismos de desembolsos burocráticos, debilidad de organismo ejecutor, ausencias o malos mecanismos de evaluación y seguimiento, etc.

En las tres gráficas siguientes se sintetizan los temas centrales de esta unidad.

 

 

 

Como dijimos en clase, Es muy importante comprender que el aprendizaje de los temas de la materia requieren de su relación teoría y práctica. Es imprescindible que estudien con ejemplos. El estudiar un tema, y ser capaz de ofrecer un ejemplo, es central no sólo para demostrar la comprensión del mismo, sino que muchas veces ayuda, especialmente a quienes tienen dificultades para memorizar un concepto, a mostrar que lo entiende y puede aplicar a la realidad.

Para concluir la clase, destacamos que para preparar la materia es recomendable seguir los siguientes pasos:

  • Leer detenidamente el contenido de la materia, comprender qué se pretende de la materia en general y de cada unidad en particular.
  • Leer las síntesis de las clases, como una primer ‘entrada’ a los temas.
  • Trabajar con la bibliografía específica y recomendada para cada tema. Leer, completar la síntesis de la clase, citar las fuentes.
  • Al leer y estudiar cada unidad, pensar en ejemplos para cada tema o usar un caso que pueda ilustrar diversos temas de distintas unidades.
  • Una vez que han leído todo el material de la unidad, que sienten que lo comprenden, revisar las preguntas frecuentes de cada unidad y las respuestas que fuimos dando durante los diversos años desde que comenzamos con este blog. Póngase ‘a prueba’, intenten responder ustedes las preguntas, y luego, si tienen dudas, lean la respuesta de los profesores. Es un buen ejercicio para revisar si comprendieron o no cada tema.
  • Hagan esquemas que les ayude a integrar los contenidos dentro de cada unidad y entre unidades.
  • Pidan consulta! Las consultas no son para repetir las clases, no hay tiempo para ello! Las consultas son para resolver dudas que surgen a partir de las lecturas o al estudiar un determinado tema. También para pedir nueva bibliografía o poner en consideración un tema que están preparando.

Finalmente, para concluir esta ‘entrada’, les dejo un regalito de fin de año para que piensen dónde se ubican en esta suerte de teoría de los conjuntos del estudiante de Planificación Social. Ojalá contemos con muchas y muchos voluntarios decididos a desafiar las leyes de la física!

Saludos!

 

 

Regularización de Planificación Social

 

Estimadas/os, qué tal?

Hemos finalizado el cursado 2017 de Planificación Social. Luego de todas las instancias de evaluación (parcial y práctico), compartimos acá la lista de alumnos regulares y libres de la materia.

Por favor, les pedimos revisen su estado de regularidad en las listas que adjuntamos!

En caso de encontrar algún error, por favor nos escriben a la cuenta planificacion.social.unsj@gmail.com , y lo corregimos!

Tienen tiempo de revisar hasta el viernes 10 al medio día, fecha en que presentaremos las actas al departamento alumnos.  Saludos cordiales!

 

 

Sistematización de Experiencias o Evaluación orientada al Aprendizaje

 

Estimad@s, en la segunda parte de la clase de ayer, trabajamos sobre el enfoque de sistematización de experiencia, abordando conceptos claves para luego profundizar en la metodología de este tipo de evaluación Ex-Post.

Antes de comenzar a desarrollar el tema, compartimos el material de estudio disponible en la Biblioteca Digital del Blog. Además, pueden acceder a la bibliografía específica para este tema indicados en la clase introductoria de la Unidad IV, sobre evaluación.

bibliografia sistematizacion

Analizamos cuándo, en qué momento, inferimos que un proyecto ha finalizado, destacando la importancia de los tipos de evaluación sumativas (ex-ante, durante, de resultados e impacto) y, en este caso, la de tipo formativa, como es la sistematización de experiencias.

Evaluaciones

También reflexionamos acerca de las posibilidades que brinda la experiencia de ser parte de un proceso planificado, ejecutado y evaluado, en el marco de un proyecto. Toda intervención supone un proceso multi-actoral de cambio y transformación, basado en un profundo conocimiento de la situación inicial (que se desea cambiar) y un claro consenso sobre la situación final (que se desea alcanzar); proceso que implica el desarrollo de un conjunto de actividades lógicamente vinculadas y articuladas entre si en un espacio y tiempo determinado.

reflexión de la acciçonSeñalamos que detrás de una intervención siempre existe -de manera explícita o implícita, más o menos consensuada- una teoría de la acción o del cambio, ya vista en otras clases, resaltando que la sistematización debiera -entre otras cosas revisar y reconstruir la teoría del cambio o de la acción presente en las experiencias a sistematizar.

Para definir este proceso señalamos que la sistematización es un proceso de reflexión participativa sobre una experiencia para construir aprendizajes y generar lecciones a partir de ella. Este enfoque busca reconstruir y ordenar la experiencia para interpretarla críticamente y poder explicitar la lógica del proceso vivido, los factores que han intervenido en dicho proceso, cómo se han relacionado entre sí, y por qué lo han hecho de ese modo.

Puede abarcar diferentes áreas, por ejemplo, la metodología utilizada, el contexto institucional y socio-histórico, las relaciones entre el agente externo y los pobladores, el proceso organizativo, los obstáculos y facilitadores, y los resultados e impactos de la experiencia.

Para hacer alusión a las preguntas que pueden orientar una sistematización, presentamos la siguiente gráfica, la cual intenta destacar, a modo de esquema general, los principales interrogantes que hay detrás de una sistematización de experiencias. La gráfica también ilustra las principales características que cruzan transversalmente estas preguntas y la manera de realizarlas durante el proceso de construcción colectiva del conocimiento que supone una sistematización.

Momentos de sistematizaciónEn tanto proceso dinámico y reflexión crítica, diversos autores señalan que las preguntas principales son:

 ¿Cuál fue la naturaleza del proyecto o experiencia?
 ¿Qué se realizó, cómo, por qué y para quién/es?
 ¿Cómo influyeron las dimensiones culturales, económicas, geográficas, institucionales, políticas y psicosociales en el diseño e implementación del proyecto?
 ¿Qué procesos se dieron durante el proyecto, previstos y no previstos inicialmente?
 ¿Cuáles fueron los resultados del proyecto y cuál el impacto generado por ellos? ¿Cómo
y por qué se produjeron?
 ¿Qué problemas se encontraron en el proyecto y cómo se resolvieron?
 ¿Cuáles fueron los factores que facilitaron y/o dificultaron el desarrollo del proyecto?
 ¿Cuál fue la calidad de las relaciones que se dieron entre el(los) facilitador(es) o
entidades de apoyo y los beneficiarios o usuarios del proyecto?
 ¿Qué aprendieron los participantes en la experiencia?
 ¿Cómo se produjo el aprendizaje?
 ¿Qué lecciones pueden ser comunicadas y replicadas en otros casos?

Por supuesto, el tipo de pregunta y la mayor diversidad y/o profundidad de las mismas cambiará según sea el propósito de cada experiencia y su respectivo proceso de sistematización. Además, variarán según el momento del ciclo de la sistematización.

Buscando clarificar algunas prácticas que parecieran ser similares, presentamos un cuadro con las características principales que diferencian de la Investigación, Evaluación y sistematización.

sistematizacion vs evaluacion

Por último, trabajamos sobre la metodología de la sistematización. Este tipo de evaluación es un proceso, el cual supone el tránsito por diferentes momentos o ejes de análisis, aunque no siempre de forma lineal o secuencial. Estos momentos, aspectos o elementos a ser documentados y analizados durante el proceso de sistematización, constituyen variables que debieran ser observadas en la experiencia a partir de la combinación de diferentes instrumentos de recolección de datos (entrevistas a los responsables del proyecto y población beneficiaria, observación de la operación del
proyecto en terreno, análisis de documentos, informes y otras fuentes de información, etcétera).

Momentos de sistematización

El punto de partida es la selección de la experiencia o proyecto que se desea sistematizar.
Este primer momento se lo conoce como identificación o construcción del objeto de conocimiento, y el principal propósito del mismo es definir el alcance de la experiencia, los aspectos o ejes que sobre los que se desea generar lecciones y aprendizaje.
El segundo momento consiste en la identificación de los actores claves o de relevancia para la experiencia, priorizando todos aquellas personas o instituciones que se involucraron de una u otra forma en el proceso o intervención.
El tercer momento tiene que ver con la descripción y análisis de la situación inicial y el contexto donde se desarrolló la experiencia.
En el cuarto momento, la sistematización se concentra en la recuperación de lo que
fueron los principales objetivos y propósitos de la experiencia (explícitos e implícitos) y la descripción y análisis de la intervención.
El quinto momento de este proceso, refiere a la descripción de los resultados e impacto del proyecto, si los hubiere, o –dicho en otros términos- el análisis de la situación final o la situación al momento de realizar la sistematización.
Finalmente, en el sexto momento, la sistematización se concentra en lo que podría denominarse la producción de conocimiento, o la síntesis de lo que fueron las lecciones y aprendizajes fruto de la intervención.

Como vemos, la sistematización es, de alguna manera, el arte de hacerse y hacerle preguntas a un proyecto o experiencia. Para ello debemos estar abiertos a lo inesperado, ser críticos y autocríticos, estar dispuestos a preguntas incómodas y respuestas incluso más incómodas. Lo que destaca a la sistematización es su carácter superador al lograr transformar las diversas opiniones, las críticas y señalamientos en aprendizajes sobre la experiencia con el propósito de contribuir a mejorar la calidad de las intervenciones.

Saludos.

Equipo Cátedra

 

Evaluación Financiera, Económica y Social

 

Hola a tod@s!

En la primera parte de la clase de ayer repasamos TRES ÉNFASIS IMPORTANTES EN EVALUACIÓN: la financiera, económica y social. Estos tipos de evaluación suelen cruzar transversalmente los otros tipos de evaluación. Se trata de conceptos centrales y de suma utilidad en la gestión de proyectos y programas, particularmente pequeños proyectos de desarrollo. Para acceder a estos conceptos, sugerimos revisar la guía de términos claves en evaluación y para profundizar en estos tipos de evaluación el manual de Evaluación de Proyectos Sociales (específicamente capítulos X y XII).

La EVALUACION FINANCIERA es generalmente utilizada por empresas y entidades crediticias para decidir la realización o financiamiento de un determinado proyecto. Para el análisis contempla todos los flujos financieros del proyecto, distinguiendo entre capital propio y el prestado. Esta evaluación es pertinente para determinar la llamada capacidad financiera del proyecto, lo cual se puede hacer en la situación ex ante o ex post, aunque en cada caso tiene implicancias diferentes. Mientras en el primer caso tiene la finalidad de tomar una decisión sobre el financiamiento de un proyecto, en el segundo tiene la intención de valorar los resultados en términos de retribución al capital financiero invertido o la capacidad de amortización del proyecto.

La EVALUACION ECONÓMICA se propone medir la relación entre los resultados del proyecto y los beneficios y costos que genera. Tiene por objeto determinar la rentabilidad del capital propio invertido. Este tipo de evaluación permite saber si el proyecto es o no conveniente en tanto cubre los costos y es sostenible en términos económicos, aún cuando no necesariamente sea un ‘negocio’ hacerlo. Esta evaluación se vale de indicadores de tipo económico (costos, producción, ingresos y rentabilidad) y utilizan por lo general el Análisis Costo Beneficio (ACB) y Análisis Costo Efectividad (ACE), como así también indicadores tales como la Tasa Interna de Retorno (TIR), el Valor Agregado Neto (VAN) y el enfoque del Jornal Equivalente (JE) que es el más apropiado a
pequeños proyectos productivos.

Análisis Costo Beneficio: Compara los beneficios del proyecto con los costos del mismo.
Ambos indicadores (costos y beneficios) están expresados en la misma unidad ‘monetaria’. El resultado será positivo o beneficioso cuando los beneficios sean mayores que los costos y será negativo si sucede lo contrario.
Análisis Costo Efectividad: Compara la relación entre los costos (que siempre se expresan en unidades monetarias) con los productos obtenidos por el proyecto que no son traducibles en términos monetarios. Este tipo de análisis permite comparar diferentes proyectos o tipos de intervención para solucionar un mismo problema. Es decir, por ejemplo, se pueden analizar diferentes propuestas para reducir una determinada enfermedad, comparando el presupuesto del proyecto (costos) con la cantidad de personas atendidas (efectividad). Lo mismo sucede con otros tipos de proyecto donde los productos y resultados difícilmente pueden ser medidos en términos monetarios, como proyectos educativos, de vivienda social, de capacitación, entre otros.

La EVALUACION SOCIAL no se basa en consideraciones acerca de que lo que es ‘más eficiente’, es decir la máxima rentabilidad o el mínimo costo (asociadas a los resultados de un proyecto). En este caso se trata de utilizar criterios de eficacia y eficiencia vinculados a la capacidad directa del proyecto para responder más y mejor a las necesidades de los beneficiarios. La evaluación social se utiliza cuando no es posible usar ningún método de evaluación económica o cuando la evaluación social juega un papel determinante en la decisión final. Vinculamos insumos y productos con criterios cualitativos (no económicos ni monetarios).
Los criterios más comunes son:
Criterio de cobertura. Es más eficiente aquel proyecto que incluye a la mayor cantidad de personas posible (grado de cobertura). Es decir, el número de beneficiarios es mayor que el de otro proyecto de naturaleza comparable.
Criterio de replicabilidad. El énfasis está acá en el instrumento o las metodologías del proyecto, destacando aquellos proyectos que tienen mejores condiciones en comparación con otros de replicarse o multiplicarse en otros contextos o regiones.
Criterio de consistencia. El énfasis de este abordaje evaluativo tiene que ver con observar la correspondencia entre las metas y resultados del proyecto, por un lado, y las políticas y programas dentro de las cuales se ubica, por el otro. Se analiza en qué medida el proyecto y su mecanismo de implementación es pertinente no sólo respecto de los problemas/necesidades que le dan origen, sino también respecto de las políticas y/o programas que lo llevan adelante.

Saludos

Laura

de planificacionsocialunsj Publicado en Clases

Última clase 2017 !

 

Estimados/as, los invitamos a la última clase de planificación del 2017!

Se trata de una clase integradora, donde revisaremos los principales temas de cada unidad, destacando los aspectos más importantes de cada tema y su interrelación con otros temas de la materia. También daremos consejos para preparar el examen final, comentando las ventajas y desventajas de cada modalidad en esta instancia de evaluación.

Los/as esperamos!

Evaluación Trabajo Práctico

 

Hola, qué tal?

El día 1 de noviembre tuvimos el práctico, cuyo tema fue: EVALUACIÓN DE PROYECTOS.

El propósito de la actividad fue que los participantes analicen la particularidad y alcance de cada tipo de evaluación a partir de un su aplicación a un caso real. Para prepararse, los participantes tenía que  observar el video  y analizar la información suministrada por medio del Blog sobre el caso de la Red de Seguridad Alimentaria. Con estos materiales, los participantes tenían que conocer la naturaleza de la intervención, identificar los niveles de cambio y la estrategia. Además, debían estudiar los tipos de evaluación, su concepto, el propósito de cada uno, las preguntas típicas, etc.

La consigna fue que cada grupo se asumiera como una empresa consultora de evaluación, la cual había sido contratada para diseñar la evaluación Programa ReSA. A cada grupo le tocaba un tipo diferente de Evaluación, a saber: (1) Evaluación ex ante o Análisis de Factibilidades,  (2) Evaluación Durante o Seguimiento, (3) Evaluación de Resultados y (4) Evaluación de Impacto.

Cada grupo debía realizar las siguientes actividades: (a) identificar los diferentes niveles de cambio de la experiencia analizada, (b) plantear un objetivo de evaluación según el tipo de evaluación que se le ha asignado, y (c) formular al menos 5 preguntas específicas para guiar la evaluación. El principal ‘desafío’ fue que el objetivo y las preguntas de evaluación sean coherentes con el tipo de evaluación que les tocó.

Los resultados

Vale destacar que, tratándose de una actividad práctica (ejercicio donde se pretende aplicar conceptos desarrollados en la cátedra), el criterio de evaluación ha sido bastante flexible. Se ha priorizado el proceso de ejercitación, más que la calidad del trabajo, tomando los ‘productos’ de cada grupo (tanto errores como aciertos) como una forma de aprendizaje. Vale destacar también que la mayoría de los trabajos han sido buenos. Algunos trabajos fueron muy buenos, y superaron las expectativas, y otros han cometido muchos errores y se evidencia dificultad para comprender la especificidad del tipo de evaluación que les tocó. Todos los trabajos han sido aprobados, es decir, sólo tienen que recuperar quienes estuvieron ausentes en la actividad. Para ver las observaciones, solicitar los prácticos al equipo cátedra.

Dicen que se aprende más de los errores que de los aciertos! Así es que hemos elegido 3 trabajos para ilustrar el tipo de errores más comunes. Debajo verán una parte del trabajo, con los comentarios sobre los errores observados. En los prácticos, que entregaremos en la próxima clase, podrán ver otros comentarios.

No queremos herir susceptibilidades, por esto aclaramos que los casos elegidos no serán identificados con sus autores. Además, destacamos que el hecho de no citar otros trabajos no implica que ellos estén correctos. Sólo elegimos tres que nos permitía ilustrar errores comunes en estos temas, pero todos han tenido errores de este tipo.

Finalmente, además de felicitarlos por la participación y la motivación, les compartimos esta galería de fotos de la actividad.

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Saludos!

Equipo cátedra.

 

 

 

 

Tipos de Evaluación: Ev. Durante o Seguimiento, Ev. Resultados y Ev. Impacto

 

Hola, qué tal?

En las últimas dos clases hemos continuado con el desarrollo de la Unidad IV. En ellas hemos profundizado sobre tres tipos muy importantes de Evaluación: SEGUIMIENTO, EVALUACIÓN DE RESULTADOS o DESEMPEÑO Y EVALUACIÓN DE IMPACTO. También hemos mencionado los criterios e indicadores más comunes y presentes, con diferentes énfasis, en cada tipo de evaluación. Acá una síntesis de estas dos clases.

¿Qué es la evaluación? 

Comenzamos esta clase revisando el concepto de evaluación. En este caso citamos otros aspectos del mismo concepto señalado en clases anteriores, tomando el documento Estándares de Evaluación para América Latina y el Caribe. En este documento se define la evaluación como “el proceso sistemático de valoración y análisis crítico de uno o varios proyectos, programas, políticas, u otro tipo de intervención o de acción social“.

Así, las evaluaciones aplican metodologías confiables a fin de (a) valorar si el diseño, la gestión, y los resultados producidos son consistentes con lo previsto, identificando la ocurrencia de cambios no esperados; (b) valorar si las acciones ejecutadas son o fueron las adecuadas para producir los cambios previstos en los objetivos, o bien si es
necesario ajustarlas; (c) identificar los factores de contexto que inciden en los resultados, y obtener elementos y evidencias que fundamenten el juicio evaluativo.

Destacamos que la evaluación no sigue un método único ni es sólo un insumo para la toma de decisiones de las autoridades. Por el contrario, se han diversificado las estrategias metodológicas, los alcances, y los destinatarios de las evaluaciones. Sus resultados entregan insumos para la toma de decisiones, contribuyen al aprendizaje de equipos y organizaciones, y acrecientan el conocimiento de los problemas que son objeto de la acción pública. Los usuarios de las evaluaciones son las autoridades, los técnicos intermedios, los medios de comunicación, las organizaciones de la sociedad civil, y la ciudadanía en general.

En esta clase intentamos clasificar, aunque sabemos no hay modelos puros de evaluación, los tres tipos más usados en la práctica evaluativa. En esta ocasión fuimos usando diferentes ejemplos, desde un proyecto de vivienda hasta un comedor infantil comunitario, para ilustrar  la ‘mirada’ particular que los tres tipos de evaluación podrían tener sobre una misma experiencia. Básicamente, como muestra la gráfica, se intenta comprender que los tres tipos de evaluación indicados prestan atención, observan y se concentran sobre tres niveles de cambio diferentes.

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Como una forma de revisión de clases anteriores, recordamos que, mientras algunos de los enfoques se orientan hacia los resultados (en sus diferentes niveles de cambio), otros ponen énfasis en el proceso. Los primeros, que son motivo de estas dos clases que sintetizamos acá, se ubican en el grupo conocido como evaluación sumativa, aquellas evaluaciones que se concentran sobre distintos aspectos y niveles de los resultados esperados o alcanzados por una intervención. Las evaluaciones de tipo sumativa tienen como finalidad comprobar si se han alcanzado los diferentes niveles de cambio, o si se han efectuado beneficios para la población objetivo y otros impactos deseados o no deseados. Este tipo de evaluaciones está principalmente destinado a quienes toman decisiones.

En la clase analizamos tres enfoques de evaluación del tipo sumativa: el seguimiento o evaluación durante, la evaluación de resultados y la evaluación de impacto. En la mayoría de los enfoques de evaluación orientada por resultados, como hemos visto, el énfasis central es la medición de los resultados e impacto del proyecto. Ahí, lo esencial de la evaluación es la valorización de las acciones emprendidas en una práctica, como el cumplimiento de metas y objetivos, la relación costo-beneficio en el uso de los fondos, la adecuación de los métodos a los objetivos, etcétera.

Para ponerlo de una manera simple. Lo que se intenta observar en las evaluaciones de este tipo es qué efectos tiene en la población un proyecto concreto. Estos efectos serán diferentes según el nivel de cambio. Y, como se ilustra en la imagen anterior, algunos efectos serán la causa o pre-condición para lograr otros efectos de diferente nivel. Es evidente entonces que existe una relación de causalidad entre efectos o resultados de un nivel inferior con otros de un nivel mayor. Esta relación de causalidad es lo que conocemos como cadena de resultados. Los niveles de cambio inferiores, más básicos, son los productos, que son el resultado directo de las actividades que desarrolló el proyecto. Un conjunto de actividades diferentes generan productos diferentes. Estos, en conjunto, son responsables de lograr el resultado del proyecto, resultado que es la principal responsabilidad de la iniciativa, lo que el proyecto quiere lograr. Este resultado, va a contribuir con cambios de mayor nivel, los impactos, los que definiremos como los efectos que los resultados tuvieron en el largo plazo. Así, existe una causalidad entre productos, resultados e impactos. La evaluación sumativa intenta identificar estos cambios en cada uno de los niveles, dar cuenta de ellos, y -por supuesto- caracterizarlos, comprenderlos y explicarlos. Como hemos visto, cada uno de los tres tipos de evaluación a los que refiere esta clase, son apropiados para dar cuenta de estos diferentes niveles de cambio.

El video que a continuación compartimos, denominado “Los Efectos en el Trabajo de Cooperación para el Desarrollo“, ilustra la preocupación de los programas por identificar estos efectos en sus distintos niveles, y poder así evaluar estas intervenciones. El documental fue realizado por MISEREOR,  una de las agencias de cooperación más grandes del mundo, que surge de la obra episcopal de la Iglesia Católica alemana para la cooperación, con una lucha comprometida contra la pobreza en África, Asia, Oceanía y América Latina.

Otros enfoques de evaluación, como la sistematización de experiencias, la cual desarrollaremos en una próxima clase, se orientan al aprendizaje y se conocen como evaluaciones de tipo formativas. Ellos pueden incluir elementos como ‘resultados’, ‘desempeño’ e ‘impacto’, pero lo esencial es su intento por captar el desarrollo de la experiencia. En estos enfoques, como la sistematización, interesa principalmente la comprensión de los procesos que se desarrollan en un determinado contexto para poder mejorar su implementación y rescatar los aprendizajes.

Con el propósito de resaltar lo específico de cada tipo de evaluación, y comprender cuáles son los tipos de evaluación de grupo sumativa que veremos en la materia, presentamos una figura que re-edita la gráfica de una intervención básica. En este caso, como vimos en la clase, incluimos los diferentes tipos de evaluación y cómo cada uno de ellos pone una singular atención sobre diferentes aspectos de la intervención. Vale destacar que este gráfico no pretende ser exhaustivo, sino -simplemente- marcar, a modo de ‘trazo grueso`, las principales diferencias entre los abordajes que se pueden realizar sobre una experiencia (proyecto, programa o política).

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Ahora sí, hechas estas aclaraciones, nos concentramos en la síntesis de los principales aspectos de cada tipo de evaluación.

Evaluación Durante, Seguimiento o Monitoreo.

image001Continuando con la clase, desarrollamos primero este tipo de evaluación, conocida  como seguimiento, monitoreo o evaluación durante.  Comenzamos explicando que este tipo de evaluación consiste en “un proceso continuo y sistemático de recolección, análisis y uso de información sobre la ejecución del plan de trabajo para la toma de decisiones que permitan realizar ajustes y contribuya al logro de los objetivos priorizados” (Tapella, 2011).

Luego de ofrecer algunos elementos conceptuales, se enfatizó sobre el ‘por qué’ de este tipo de evaluación, destacando que el seguimiento:

  • permite tomar decisiones oportunas y fundamentadas para redireccionar o reprogramar las acciones, resignar recursos, modificar estrategias para alcanzar más y mejores logros;
  • permite saber si las metodologías de trabajo y las actividades son las adecuadas y si su implementación se desarrolla según lo esperado;
  • en escenarios sociales y culturales como los actuales, caracterizados por la alta incertidumbre y rápida velocidad de los cambios, el seguimiento nos permite estar alerta de los posibles riegos y/o problemas para evitar efectos negativos en la ejecución;
  • porque proporciona la información en tiempo real, necesaria para la gestión y sirve de insumos fundamentales para evaluaciones de resultados, impacto y sistematización.

El seguimiento abarca el uso de información sobre la marcha de un proyecto o programa. Se trata de rastrear la implementación, progreso, productos y resultados parciales de una intervención. El seguimiento se propone generar información oportuna para tomar decisiones o realizar ajustes respecto del plan original. Este tipo de evaluación focaliza en recursos, actividades, productos y resultados parciales, y sirve también para motivar a los actores claves a continuar la ejecución y reorientar el proyecto hacia los objetivos primariamente establecidos.

El seguimiento de proyectos de pequeña escala o escala local debe prestar especial atención a: (1) las actividades principales y sus productos/resultados (indicadores), (2) comparar constantemente lo planeado con lo realizado, (c) el contexto y los supuestos sobre los que se basa el plan de trabajo, y (d) los recursos previstos para ser usados por el proyecto.

Como todo tipo de evaluación, el seguimiento implica realizar preguntas sobre la marcha de un proyecto o programa. ¿Tenemos suficientemente claro hacia dónde va nuestra intervención?, ¿El objetivo del plan de trabajo describe los cambios que se esperan alcanzar?, ¿Tenemos ‘hitos’, ‘indicadores de camino’ y ‘metas intermedias’ para reconocer la ‘trayectoria de nuestra intervención’?, ¿Quién los ha establecido?, ¿Intercambiamos opiniones sobre los indicadores elegidos, sobre si son adecuados o no? Este tipo de preguntas es básico e inicial. Según el caso, se podrán generar otras preguntas de seguimiento. A modo de ejemplo, las preguntas anteriores podrían complementarse con las que figuran en la siguiente gráfica.

preguntas de seguimiento

Finalmente, hicimos referencia sobre aquellos aspectos que se deben tener en cuenta en cuanto la socialización o comunicación de los hallazgos de este tipo de evaluación.  Se destacó que en todo tipo de evaluación, en cualquier momento que se realice, se deben efectuar socializaciones (devoluciones) apropiadas y oportunas a los interesados. Son las personas que están en terreno, donde tienen lugar las acciones, quienes primordialmente deben recibir tales devoluciones y tener la oportunidad de criticarlas y corregirlas. Los informes de seguimiento deben ser comprensibles para todos los involucrados y tener en claro que el hecho de brindar información garantiza  la transparencia de la gestión. Además, estos informes son la base para el aprendizaje organizacional y  la mejora institucional y social de quienes se desempeñan en este tipo de intervenciones.

Para profundizar sobre este tipo de evaluación y prepararse para el examen final, es necesario acceder a la bibliografía básica sobre el tema. Para acceder a conceptos prácticos y simples, revisen esta guía. Para profundizar sobre el diseño de un sistema de seguimiento de proyectos pueden acceder a este manual. Para profundizar sobre instrumentos, métodos y enfoques diversos de seguimiento y evaluación, acceder a este manual.  Para comprender la dimensión participativa del seguimiento, acceda a este documento.

Evaluación de Resultados e Impacto.

Estos dos tipos de evaluación, sobre los que suele haber confusión, se ubican luego de la ejecución de un programa o proyecto. Por ellos se los conoce también como Evaluación Ex – Post.  Vale destacar, una vez más, que hay muchos otros tipos de evaluación ex – post, una de ellas la sistematización de experiencias, que veremos más adelante en la materia. Como decíamos, tanto la evaluación de resultados como de impacto, son realizadas una vez que el proyecto ha concluido su ejecución.

La evaluación de resultados tiene la finalidad de realizar un análisis valorativo del proyecto para determinar la medida en que el mismo alcanza sus objetivos, particularmente los cambios de segundo nivel, que son responsabilidad directa del proyecto.

La evaluación de resultados tiene, por lo general, dos dimensiones, el análisis de la efectividad y el análisis de la eficiencia. El análisis de la efectividad, muchas veces usado como sinónimo de eficacia, mide el grado en que los resultados han sido alcanzados, es decir, en qué medida un proyecto o plan de trabajo alcanza sus objetivos en un período determinado, independientemente de los costos que ello implique. Se concentra principalmente sobre el análisis de los productos y resultados alcanzados comparados con los objetivos y metas expresados en el diseño del proyecto/programa. Por su parte, el análisis de la eficiencia procura determinar de qué manera un proyecto hace uso de los medios disponibles, cómo se realizan las actividades y de qué modo se alcanzan los resultados previstos. La eficiencia valora la forma en la que se utilizan los recursos que se consumen durante la ejecución, procurando así medir el rendimiento del proceso de ejecución. Se concentra principalmente sobre el análisis de las actividades y sus costos y los productos y resultados del proyecto. Para comprender el tipo de preguntas evaluativas sobre eficacia y eficiencia, típicas de la evaluación de resultado, recomendamos ver debajo los criterios de evaluación y sus consecuentes interrogantes a la hora de aplicarlos a una evaluación concreta.

La evaluación de impacto, por su parte, presta especial atención al cambio en la vida de las poblaciones como consecuencia de los resultados de una intervención. Es decir, analiza los efectos que los resultados del proyecto o plan de trabajo han generado respecto de la situación inicial. Estos cambios pueden ser positivos o negativos, deliberados o involuntarios, directos o indirectos, esperados o inesperados. Este tipo de evaluación compara principalmente la situación inicial (sin intervención) y la situación final (luego de un tiempo de finalizado el proyecto/programa).

La evaluación de impacto, según la define la OCDE, se concentra sobre “los efectos a largo plazo, positivos y negativos, primarios y secundarios, producidos por una intervención de desarrollo, sean directos o indirectos, esperados o no. Estos efectos pueden ser económicos, socioculturales, institucionales, ambientales o de otro tipo” (OECD, 2002). Acá, en lugar de comparar los objetivos y los resultados de un proyecto o programa, se presta especial atención al cambio en la vida de las poblaciones como consecuencia de los resultados de una intervención. Es decir, analiza los efectos que los resultados del proyecto o plan de trabajo han generado respecto de la situación inicial.

Como se ilustra en la imagen, estos dos tipos de evaluación tienen en común que se realizan luego de finalizar la intervención, ambas son evaluaciones ex – post. Ambas también se concentran sobre lo que podríamos llamar el “para qué” de una intervención planificada.

EVALUACION RESULTADO E IMPACTO

Entonces, ¿qué debiéramos incluir en una evaluación de resultados e impacto rigurosa?

Tomando la gráfica anterior, podríamos decir que, en torno a los resultados, una evaluación debiera preguntarse principalmente en torno a la relación causa-efecto directa entre un producto (o un limitado número de productos) y un resultado que puede ser medido al final de proyecto. Esto es, encontrar una atribución clara entre las acciones y los resultados. En torno al impacto, una evaluación debiera preguntarse sobre los cambios en el más alto nivel, esto es indicadores sobre mejoras sostenidas en la calidad de vida de la gente (por ejemplo los Objetivos de Desarrollo del Milenio). En la gráfica se ilustra el énfasis de cada tipo de evaluación (resultados e impacto) según el tipo de preguntas que pretende resolver.

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Volviendo el tema de los efectos, la cadena de resultados y los cambios de primer, segundo y tercer nivel (productos, resultados e impactos), vale revisar esa experiencia de Misereor, donde se evidencia -por un lado- la preocupación por ‘dar cuenta’ de determinados resultados (los efectos de la ayuda al desarrollo), y -por otro lado- lo difícil de poder identificarlos y documentarlos. El video “Métodos de Análisis de los Efectos” ilustra diferentes tipos de cambio y la manera en que pueden ser analizados. Al mismo tiempo destaca la relación de causalidad entre diferentes niveles de cambio. Aparece acá la importancia de ‘atribuir’ determinados cambios a determinadas acciones cristalizadas por cada proyecto. De esto se trata entonces la evaluación de resultados e impacto. El documental hace referencia al Enfoque de Marco Lógico, que hemos analizado en la materia, y al enfoque Mapeo de Alcances, una estrategia de intervención que no vemos en la materia (porque no es suficiente el tiempo) pero que recomendamos tener en cuenta para sus futuros estudios y ejercicio profesional.

Si bien parece relativamente simple, este tema de evaluación suele prestarse a confusión. Muchos confunden evaluación de resultados con evaluación de impacto, y cuáles son sus particulares miradas respecto de una intervención. Ya hemos caracterizado la evaluación de resultados, la cual, en pocas palabras, va a observar en qué medida el proyecto/programa cumplió los objetivos propuestos. Acá se observa el cumplimiento de los cambios intermedios (segundo nivel) a mediano plazo y bajo total responsabilidad de la intervención.

Ahora bien, ¿qué mira entonces la evaluación de impacto? Esta se concentra, como hemos dicho, en la comprensión de los cambios en la vida de las poblaciones como consecuencia de los resultados de una intervención, es decir, a raíz del logro de los cambios intermedios. En ella se intenta comprender cuáles son los efectos que los resultados del proyecto o plan de trabajo han generado respecto de la situación inicial. Presta atención no sólo cambios positivos o negativos, sino también a aquellos deliberados o involuntarios, directos o indirectos, esperados o inesperados.

Una de las cuestiones clave de la evaluación de impacto es la atribución de los cambios. Es decir, poder determinar qué cambios son atribuibles a los resultados del proyecto y cuáles no. En el cuadro sintetizamos el tipo de preguntas que intenta responder la evaluación de impacto.

Para indagar en esta pregunta, no sólo vale comparar la situación inicial (sin intervención) con la situación final (luego de un tiempo de finalizado el proyecto/programa). Es necesario también comparar la situación ‘con’ y ‘sin’ intervención. Una herramienta que nos permite separar aquellos cambios que se deben a la implementación del proyecto respecto de los cambios que responden a otros factores es lo que conocemos como el contrafactual, grupo de control o grupo de comparación.

El contrafactual nos permite responder la siguiente pregunta: ¿qué cambios habrían ocurrido en la condición de la población objetivo si no hubiera existido la intervención a través de este proyecto? En clase imaginamos un proyecto de vivienda, y presentamos una afirmación hipotética respecto del impacto de este proyecto. Dijimos: Después de que las familias estuvieron viviendo en las casas generadas por el proyecto durante 3 años, un estudio descubrió que sus ingresos crecieron un 50 %.

Con la intención de ilustrar el papel que juega el contrafactual o grupo de comparación, generamos una pregunta típica de evaluación de impacto, a saber: “¿La afirmación anterior muestra que las casas son una manera efectiva para elevar el ingreso?” Algunos participantes de la clase argumentaron que sí, mientras otros señalaron lo contrario. La respuesta correcta en realidad es: ‘depende’. ¿De qué depende? Acá lo explicamos….

Afirmar que la respuesta es correcta es quedarse con el análisis comparativo de la situación inicial respecto de la final, sin incluir en el análisis la situación ‘con’ y ‘sin’ proyecto. Es decir, sin un grupo de comparación que, teniendo condiciones similares (‘comparables’ en términos sociales y económicos), nos permita observar cambios que ocurrieron más allá del proyecto. Presentamos entonces una gráfica que ilustraba dos posibles escenarios, comparando la situación ‘con’ intervención, es decir los cambios en cuanto a ingreso de las familias beneficiarias del proyecto, con la situación ‘sin’ intervención, es decir los cambios en las familias no beneficiarias y que -al momento de iniciar el proyecto- compartían similares condiciones de vida.

El escenario 1, muestra que el grupo de control, no tuvo cambio en los ingresos. Entonces, si asumimos que este grupo es comparable al que sí fue beneficiario de la vivienda, podemos atribuirle al proyecto no sólo la capacidad de haber permitido que la gente acceda a la vivienda (resultados del proyecto, cambios de segundo nivel), sino también haber contribuido a que las familias beneficiarias mejoren sustancialmente el ingreso (impactos, cambios de tercer nivel). El escenario 2, por su parte, muestra que el grupo de control mejoró casi de igual manera los ingresos en el mismo período de tiempo. Esto quiere decir, asumiendo que son grupos comparables, que el acceso a las viviendas por parte de los beneficiarios no tiene relación de causalidad con el aumento del ingreso. Es probable que éstos aumentos tengan que ver con otros factores contextuales en la zona, ya que se relacionan tanto con los beneficiarios como con los no beneficiarios de las viviendas. En este caso, no se le puede atribuir a las viviendas (el resultado del proyecto) un impacto en el ingreso familiar. Probablemente tenga otros impactos, pero no es el aumento del ingreso.

Para profundizar estos temas de evaluación recomendamos revisar diferentes documentos disponibles en la biblioteca virtual de la materia para la Unidad IV. Estos documentos, entre otros, les permitirá comprender con más precisión de qué se trata cada tipo de evaluación, a saber: (a) Diseño del sistema de seguimiento y evaluación de los proyectos (b) Términos clave sobre seguimiento y evaluación de proyectos, (c) Manual de evaluación de impacto de programas y proyectos, y (d) Los Estudios de Base o Línea de Base. Para ejemplificar y profundizar, revisar otros materiales de la biblioteca o consultar al equipo cátedra. Revisar también los documentos que ofrecimos en la primer clase de la Unidad IV.

 

Criterios de Evaluación e indicadores de Evaluación

Luego de analizar los tres tipos de evaluación, presentamos y comentamos algunos criterios muy usados en evaluación. Estos criterios, como señalamos, responden a diferentes puntos de vista o variables sobre las que se puede tener interés a la hora de evaluar una intervención. La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) ha formalizado estos 5 criterios que hoy son de uso común a nivel internacional y siempre pueden ser usados como un punto de partida, aun cuando se decida enfocar la evaluación hacia criterios más específicos. En muchos organismos internacionales, cada evaluación debe hacer referencia a los cinco criterios, pero también es posible priorizar solamente los particulares, según lo que sirva al propósito de la evaluación en curso. Los cinco criterios de la OCDE son: Pertinencia, Eficacia, Impacto, Eficiencia y Sostenibilidad. La figura sintetiza a qué refiere cada uno de ellos.

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Pero, más allá del criterio, interesa pensar en el tipo de preguntas que le hacemos a la intervención (programa o proyecto) cuando abordamos cada criterio. A modo de ejemplo, acá van las principales preguntas para cada criterio o variable a estudiar.

Cuando queremos analizar la pertinencia de una intervención, podemos preguntar:

  • ¿En qué medida resulta adecuada la intervención para contribuir a la solución del problema central hacia el cual se dirige esa  intervención?
  • ¿En qué medida existe un consenso social (población objetivo, otros involucrados) respecto a los objetivos de la intervención?
  • ¿En qué medida existe una coherencia entre los objetivos de la intervención y la política del país o es que se presentan contradicciones?
  • ¿Los bienes y los servicios son accesibles de igual manera para toda la población beneficiaria (accesibilidad) o se observan patrones de exclusión?
  • ¿En qué medida la intervención contribuye a temas transversales definidos por parte del gobierno (por ejemplo Igualdad de género, sostenibilidad ecológica)?

Cuando queremos analizar la eficacia de una intervención, podemos preguntar:

  • ¿Qué cobertura (propuesta vs. alcanzada) ha logrado la intervención? ( relación entre el tamaño de la población objetivo y la población efectivamente beneficiada).
  • ¿Hasta qué punto los resultados alcanzados coinciden con las metas propuestas?
  • ¿Cuáles son los factores centrales que determinan el logro o no logro de los objetivos?
  • ¿Qué involucrados han contribuido en el logro de los resultados?
  • ¿Qué resultados no planeados, positivos o negativos, se han presentado? ¿Cómo se valoran dichos resultados en términos del éxito de la intervención?

Cuando queremos analizar la eficiencia de una intervención, podemos preguntar:

  • ¿Quién aplica qué recursos (humanos, financieros, otros) para la implementación de la intervención?
  • ¿En qué medida es adecuada la relación entre los recursos aplicados y los resultados alcanzados?
  • ¿Qué soluciones alternativas existen / hubieran existido para perseguir el mismo objetivo general?
  • ¿Se ha elegido la solución más apropiada en términos de eficiencia?
  • ¿En qué medida los recursos se han aplicado de una manera que ha maximizado los resultados obtenidos?

Cuando queremos analizar el  impacto de una intervención, podemos preguntar:

  • ¿Qué cambios (positivos o negativos) se observan a nivel de los resultados indirectos, por ejemplo, en la población objetivo, el entorno sectorial?
  • ¿Qué efectos tuvieron los resultados del proyecto?
  • ¿Cuáles de estos cambios pueden atribuirse (de manera plausible o metodológicamente confiable) a la intervención?
  • ¿En qué medida contribuye el programa a logros superiores de la política del país o de la comunidad internacional (por ejemplo Objetivos del Milenio)?

Cuando queremos analizar la sostenibilidad de una intervención, podemos preguntar:

  • ¿Qué resultados obtenidos van a perdurar más allá del final de la intervención?
  • ¿Cómo se valora la sostenibilidad en sus cuatro dimensiones (social, política, económica, ambiental)?
  • ¿Qué factores fomentan o amenazan la sostenibilidad?
  • ¿Qué instrumentos, métodos o conceptos se usan con el  fin de asegurar la sostenibilidad?

Además de los criterios anteriores, es importante prestar atención al tema de indicadores. Los indicadores nos ayudan a responder a la pregunta ¿cómo sabemos que determinados cambios fueron o están siendo alcanzados?

indicadoresEste tema ya lo hemos desarrollado cuando analizamos el Enfoque del Marco Lógico, en el momento de formulación o diseño de un proyecto o programa. Acá adquieren relevancia, en tanto a través de ellos podremos observar el desempeño y los resultados de nuestra intervención. Sólo a modo de repaso, vale señalar que los indicadores son un medio de información específico que ofrece evidencia objetiva acerca de los logros de una intervención planeada. Ellos sirven para verificar si se están originando los cambios previstos tanto en cantidad como calidad para cada uno de los niveles de la intervención (productos, resultados, impacto).

Los indicadores, vistos desde la evaluación, son un medio para medir hechos en comparación con lo planificado en términos de calidad, cantidad y puntualidad. Deben ofrecer una evidencia objetiva (verificada independientemente) sobre el desempeño de una intervención. En términos generales, podríamos clasificar los indicadores en tres grandes grupos: (a) indicadores de realización o desempeño, (b) indicadores de resultados, y (c) indicadores de impacto (ver imagen).

Existe una gran variedad de indicadores. Hay indicadores cuantitativos (medido y contados), cualitativos (sentimientos, percepciones, juicios de valor), directos (por ejemplo, el porcentaje de empleo o el nivel de ingreso) e indirectos o proxi (medida que se obtiene a partir de varios indicadores, por ejemplo la cohesión grupal). La selección de uno u otro dependerá de los criterios y variables sobre los que pondremos énfasis en la evaluación que nos toque realizar, pero también sobre el tipo de intervención (programa o proyecto) y el momento en que realicemos la evaluación. A la hora de definir indicadores, podemos realizar preguntas como: ¿cómo sabremos (o demostraremos a otros) que los cambios anunciados en los resultados se han alcanzado satisfactoriamente?, ¿quién cambió como consecuencia de los resultados de las actividades del proyecto? y ¿qué cambió a causa del proyecto?. Para elegir buenos indicadores es necesario tener en cuenta, entre otros, los siguiente aspectos: (a) que sean ‘medibles’, (b) que sean ‘relevantes’ para los productos y objetivos identificados, (c) que sean suficientemente ‘específicos’ para cada nivel de resultados, y (d) que existan datos e información disponible a costos y esfuerzo razonable.

Hasta acá llegamos con esta ‘síntesis’ que se hizo larga. Se juntaron dos clases, y quisimos unificar en esta ‘entrada’ lo más importante de ellas. Esperamos les sirva para prepararse para el práctico, donde tendrás que utilizar estos conceptos.

Saludos!

Equipo cátedra.

 

de planificacionsocialunsj Publicado en Clases

Resultados Evaluación Parcial (extraordinario)

 

Estimados/as, acá los resultados de la Evaluación Parcial (instancia extraordinaria).

 
Quienes no han aprobado la evaluación parcial en esta instancia, pierden la regularidad de la materia. Pueden re-cursar en el 2018 o bien rendir el examen final de manera ‘libre’. Quienes no han regularizado, pueden realizar el práctico, si así lo desean, aunque no estén como alumnos regulares.
Saludos !
Equipo cátedra.

SIMULACRO DE EVACUACIÓN EN LA FACSO

 

Estimadas/os, las autoridades del departamento nos han informado ayer que el Lunes tendremos un simulacro de EVACUACIÓN en la FACSO.

El horario del simulacro es las 17 hs. Como recordarán, nosotros tenemos previsto tomar el recuperatorio extraordinario del parcial, en las dos primeras horas (15.45 a 17.10 hs).  En tanto la segunda hora de clases finaliza a las 17.10 hs., y para que no pierdan esos minutos, iniciaremos el parcial a las 15.35 hs. Nosotros estaremos en el aula desde las 15.30 hs.

Luego del simulacro, volvemos a clase, para completar el desarrollo de los temas que van al práctico, el cual se toma el Miércoles 1 de Noviembre, según lo indicado en el calendario de la cátedra.

A continuación, les dejamos algunas instrucciones básicas para estos casos.  Saludos!

Equipo cátedra.

 

Preparándonos para el Trabajo Práctico

 

Estimados/as, acá seguimos con las instrucciones para preparar el práctico. Antes de seguir leyendo, asegúrese de haber comprendido las consignas!

El caso sobre el cual trabajaremos

Después de mucho pensar para elegir el caso sobre el cual se realizará el trabajo, hemos elegido la experiencia del proyecto de la Red de Seguridad Alimentaria (ReSA) de Colombia. Si bien algunos alumnos ya lo han visto, ya que lo hemos usado en clase, creemos que es una experiencia muy valiosa, aplicable a nuestro contexto nacional. Además, el caso refleja claramente los elementos básicos de una intervención planificada. Resulta relativamente simple identificar los niveles de cambio, el propósito de la intervención y los indicadores para evidenciar los logros en cada nivel de cambio. Además, contamos con información adicional al video, lo cual permite profundizar sobre el caso para luego diseñar una mejor evaluación.

Este documental que acá compartimos refleja la experiencia de la Agencia para la Acción Social y la Cooperación Internacional de Colombia, en una de sus iniciativas para superar la pobreza extrema. El propósito de ReSA fue impulsar proyectos de generación de alimentos para el autoconsumo de la población radicada en asentamientos marginales de los centros urbanos. El proyecto focalizó sobre la población más vulnerable de estos centros urbanos, donde se concentra la población más pobre del país. Acá el video para comenzar a analizar la experiencia, teniendo en cuenta las consignas brindadas oportunamente.

Como hemos dicho, el proyecto tiene como objeto mejorar el acceso y consumo de alimentos de las familias intervenidas, mediante la producción de alimentos para el autoconsumo, la promoción de hábitos alimentarios saludables y el uso de alimentos y productos locales para contribuir con la disminución del hambre y el mejoramiento de la seguridad alimentaria del país. Las estrategias de capacitación apuntan a que las familias cambien de actitud y siembren sus propios alimentos para que no tengan que comprar todo lo que consumen. Cada familia cuenta con un constante acompañamiento de un equipo interdisciplinario conformado por: un técnico agrícola, un profesional de las ciencias sociales y un profesional de la salud y nutrición.

Como verán, este documental caracteriza el desarrollo de estos proyectos, donde todo el grupo familiar participa de manera activa en la dinámica productiva, fortaleciendo sus destrezas y articulando diferentes grupos familiares para contribuir al desarrollo de la comunidad. Una experiencia interesante para aprender de esta particular iniciativa para enfrentar la pobreza urbana.

El día del práctico, cada grupo actuará como un equipo de evaluación de la experiencia. A diferentes grupos les tocará distintos tipos de evaluación. Como hemos indicado, cada grupo tendrá que bosquejar, según el tipo de evaluación que les tocó, los elementos principales de la misma: caracterizar brevemente la intervención, identificar los niveles de cambio, definir un objetivo de la evaluación a realizar, y formular al menos 5 preguntas claves de evaluación según el tipo de evaluación que les tocó y el objetivo definido.

Para prepararse, y aprovechar mejor el tiempo durante el práctico, sugerimos leer atentamente el capítulo 1, 2, 3 y 4 del documento “Programa ReSA: fortalecimiento de las bases de la seguridad alimentaria en el sector rural“. Esto les permitirá comprender el sentido de esta iniciativa, en qué contexto se diseña y desarrolla, las estrategias de la intervención, y los niveles de cambio que se propone lograr (no expresados así, pero sí como resultados directos, propósito u objetivos y cambios a largo plazo a los que se quiere contribuir). Esta información les ayudará a pensar diferentes tipos de evaluación, según el aspecto que se desee analizar. Por supuesto, para realizar el práctico es necesario haber estudiado y comprender con claridad los principios que orientan una intervención planificada, la teoría del cambio y las relaciones de causalidad entre los niveles de cambio de una intervención (temas desarrollados en unidad 2 y 3 de la materia).

Entonces, a prepararse! Por favor, la preguntas sobre el práctico hacerlas en comentarios a esta ‘entrada’!

Saludos, y buen trabajo!

Equipo cátedra.

Se viene el Trabajo Práctico!

 

Consigna:

1.El práctico se realiza en grupos de 4 a 7 integrantes. Cada grupo debe informar a la cátedra el nombre del mismo y la lista de integrantes (nombres y matrícula).

2.El práctico gira en torno a los temas de la Unidad IV. Para poder desarrollar el práctico, los participantes deben estudiar en profundidad los siguientes tipo de evaluación:

  • Evaluación Ex ante o Análisis de Factibilidad,
  • Evaluación Durante o Seguimiento,
  • Evaluación de Resultados, y
  • Evaluación de Impacto.

3.Previo al práctico, se presentará un caso a través del blog, una experiencia real basada en una intervención concreta. Es a partir de esta información que cada grupo realizará el trabajo. La preparación consiste en analizar el caso, conocer la naturaleza de la intervención, identificar los niveles de cambio y la estrategia, entre otros aspectos. Además, deben estudiar los tipos de evaluación, su concepto, el propósito de cada uno, las preguntas típicas, etc.

4.Durante el práctico, cada grupo se «convertirá» en una suerte de empresa consultora, la que deberá diseñar la evaluación del proyecto (el caso). El día del práctico se le asignará un instructivo a cada grupo, indicando el tipo de evaluación que deben realizar al caso. Cada grupo diseñará un tipo de evaluación diferente para el mismo caso. El práctico se realizará y entregará en clase!

5.La tarea. Cada grupo deberá: (a) identificar los diferentes niveles de cambio de la experiencia analizada, (b) plantear un objetivo de evaluación según el tipo de evaluación que se le ha asignado, y (c) formular al menos 5 preguntas específicas para guiar la evaluación. El objetivo y las preguntas tienen que ser coherentes con el tipo de evaluación que les tocó. El trabajo a entregar no deberá exceder dos páginas.

6.La evaluación del práctico, su aprobación o no, se concentrará en determinar la claridad conceptual que el grupo tenga sobre el tipo de evaluación que les tocó, y la coherencia del objetivo y preguntas formuladas sobre el caso con el tipo de evaluación que debían realizar.

En breve presentaremos el caso, mientras tanto a estudiar los tipos de evaluación, su concepto y  el tipo de preguntas que caracterizan a cada uno. Recuerden que para regularizar la materia hay que aprobar no sólo el parcial, también el práctico.

Saludos,

Equipo cátedra!

 

Introducción a la Evaluación de Programas y Proyectos (Unidad IV)

 

Hola gente!

Cuando la primavera ya está avanzada y, de apoco, comenzamos a sentir el calorcito de San Juan, iniciamos lo que podríamos llamar “el principio del final”: la Unidad IV, cuarta y última unidad de aprendizaje del programa. Esta unidad, como hemos comentado, refiere exclusivamente a Evaluación, Seguimiento y Sistematización de Programas y Proyectos.

Recuerden que estos aportes son simplemente una síntesis de la clase, y es imprescindible, para estudiar la materia, ir a la bibliografía de cada tema, la cual se puede acceder en la biblioteca virtual del blog (ver bibliografía de unidad IV). Listamos acá, con sus respectivos hipervínculos, los principales materiales recomendados que usaremos en esta Unidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez presentada y comentada la bibliografía básica de esta unidad, comenzamos esta clase introductoria. Comenzamos la clase retomando conceptos básicos de planificación ya analizados en unidades anteriores. Retomamos elementos centrales en toda intervención planificada, los que son relevantes a la hora de evaluar la misma.intervención planificada

Revisamos esta gráfica, la cual ilustra la importancia de entender que toda intervención supone un proceso multi-actoral de cambio y transformación, basado en un profundo conocimiento de la situación inicial (que se desea cambiar) y un claro consenso sobre la situación final (que se desea alcanzar); proceso que implica el desarrollo de un conjunto de actividades lógicamente vinculadas y articuladas entre sí en un espacio y tiempo determinado.

Luego, recordamos los elementos clave que una intervención planificada, tales como ‘insumos’, ‘actividades’, ‘productos’, ‘resultados’ e ‘impactos’. Volvimos a analizar cómo, cada uno de estos elementos, está relacionado a determinados niveles de cambios. Dichos cambios se identifican como de 1º nivel; 2º nivel, y 3º nivel.

nivelesDestacamos nuevamente que estos cambios están situados en un tiempo y espacio determinados. Hablamos entonces de tiempos de corto, mediano y largo plazo en donde podemos situar cada uno de los elementos descritos y sus niveles de cambios, tal y como muestra la imagen debajo la importancia de comprender los diferentes niveles de cambio, radica en que para la valoración de los mismos requeriremos de distintos tipos de evaluación, los que se desarrollan más adelante en esta Unidad IV de la materia.

A modo de repaso, destacamos los tres niveles de cambio básicos de una intervención que se jacte de planificada, a saber: (a) cambios de primer nivel, referidos básicamente a los productos que son logrados directamente por las actividades mediante el uso de determinados insumos; (b) cambios de segundo nivel, referidos a los resultados, es decir, el logro de los objetivos específicos de nuestro programa o proyecto; y (c) cambios de tercer nivel, referidos al impacto, es decir, al alcance de los objetivos globales/finales de la intervención, es decir aquellos logros para los cuales nuestro proyecto o programa contribuye pero no es enteramente responsable.

Hecha esta introducción y repaso, surgieron las preguntas centrales que intenta abordar esta unidad: ¿cómo sabemos si el proyecto o programa sirve o no? ¿cómo sabemos si las actividades se desarrollan de manera adecuada o no? ¿cómo determinamos la contribución al cambio de determinadas acciones del proyecto?, entre otras varias preguntas…, las que sintetizamos en la siguiente gráfica.

A partir de estas preguntas, e intentando caracterizar cómo desde diferentes enfoques de evaluación es posible dar respuesta a las mismas, analizamos palabras claves que caracterizan y dan sentido a diferentes tipos de evaluación o distintos matices o énfasis de un enfoque de evaluación particular. En la siguiente gráfica, sintetizamos la respuesta que desde la evaluación se le puede dar a cada tipo de pregunta antes planteadas.

 

Siguiendo con la clase introductoria, se hizo alusión a cómo ha venido evolucionando la teoría y la práctica de la evaluación; tema que no es prioritario en el desarrollo de la unidad, pero que sirve para poner en contexto y correcta relevancia la problemática de la evaluación de programas y proyectos a nivel internacional.

¿Qué es una evaluación? 

Comenzamos la parte conceptual, e introductoria la unidad, haciendo referencia al concepto de evaluación. Citamos, en primer lugar, a uno de los autores más renombrados a nivel mundial sobre el tema, Michael Scriven, quien considera que la evaluación tiene que ver, básicamente, con determinar el mérito, el valor y el significado de una intervención. Pueden acceder a una buena síntesis de su pensamiento en torno a la evaluación, en este video. 

En términos generales señalamos que una evaluación supone un estudio o revisión técnica de una intervención para abrir un juicio de valor sobre sus resultados potenciales o reales, directos o indirectos, o sobre la manera como éstos son o no alcanzados. Así, haciendo uso de un conjunto de información ordenada y relacionada, según un marco metodológico, una evaluación tiene por finalidad (a) construir valoraciones de aspectos concretos de un ámbito del quehacer de políticas públicas, como un programa o proyecto, (b) encontrar factores explicativos a estos juicios evaluativos, y (c) hacer recomendaciones respecto a los hallazgos y conclusiones más significativas.

Siguiendo con la relación entre planificación y evaluación, intentamos relacionar los elementos de un proyectos con los diferentes énfasis o criterios de evaluación, al menos los más usados. En al gráfica sintetizamos este análisis, destacando para los criterios de EFICACIA, EFICIENCIA, IMPACTO, PERTINENCIA, OPORTUNIDAD Y SOSTENIBILIDAD, los aspectos centrales que mira la evaluación en la lógica clásica (cadena de resultados) de una intervención planificada.

Los tipos de Evaluación, según el Ciclo de Vida del Proyecto

En la clase mencionamos, a modo introductorio, que además del concepto general de evaluación, existen diferentes tipos de evaluación según el momento en que se realiza la misma respecto del ciclo de vida de un programa o proyecto. En términos generales, aunque podría haber muchos otros tipos, se resaltó la importancia de tres grandes tipos de evaluación según el momento del ciclo de vida del proyecto en el que se lleva a cabo la misma:

1. Evaluación Ex – Ante o Análisis de factibilidad.

Este tipo de evaluación ya fue desarrollado con profundidad en la Unidad III. Se trata de una evaluación que se lleva a cabo antes de la puesta en marcha o ejecución del proyecto, y es un momento clave entre la formulación y la intervención. Este tipo de evaluación consiste en el análisis de factibilidad de un proyecto, para determinar si es capaz de responder al problema que le dio origen.

Este tipo de evaluación focaliza sobre diferentes variables para analizar la factibilidad del proyecto, a saber: factibilidad organizacional, técnica, económica, financiera, ambiental y macro-política, entre otras), destacando su importancia en cuanto esta evaluación es la que permite tomar decisiones fundamentales, ya sea para enviar a re-formular el proyecto o crear mecanismos para construirle viabilidad al mismo durante su ejecución.

En la clase desarrollada sobre este tema se vieron ejemplos concretos, indicando la importancia de estudiar el tema desde la bibliografía específica.

2. Evaluación Durante. Este tipo de evaluación, conocido también como seguimiento o monitoreo se lleva a cabo durante el proceso de ejecución del proyecto. Se trata de una análisis continuo orientado a determinar si las actividades, los recursos (humanos técnicos y organizacionales), y los productos, se realizan de acuerdo a lo programado, y -como se mencionó en clase-  tiene la finalidad de ratificar o corregir el rumbo del proyecto frente a eventuales desviaciones. Como se destacó en la clase, este tipo de evaluación nos posibilita avanzar (dándonos luz verde) con las actividades del proyecto, o bien nos muestra una luz amarilla que nos alerta y exhorta a realizar modificaciones para tomar decisiones cruciales para poder continuar la ejecución, constituyéndose así en una fuente de retroalimentación constante del proyecto. Se profundizará sobre este tema, y se recomienda estudiar  los siguientes documentos -entre otros- para comprender en profundidad este tema:  Diseño de un Sistema de Seguimiento y Evaluación de Proyectos  y Seguimiento y Evaluación Participativos basados en Resultados.

3. Evaluación Ex – Post. Este tipo de evaluación, conocido también como evaluación final, es realizada una vez que el proyecto ha concluido. En términos generales, este tipo de evaluación tiene la finalidad de realizar un análisis valorativo del proyecto para determinar la medida en que el mismo alcanza sus objetivos y busca determinar la pertinencia, oportunidad, eficacia, eficiencia, impacto y sostenibilidad de un proyecto.

Ahora bien, existen diferentes tipos de evaluación ex post o final de un proyecto, siendo tres los que analizaremos con detenimiento en esta materia: evaluación de resultadosevaluación de procesos o sistematización y evaluación de impacto. Los mismos serán desarrollados con profundidad en las próximas clases. Mientras tanto, se recomienda analizar estos documentos para comprender su especificidad y diferencias en cuanto al enfoque y la metodología de cada tipo. Revisar los siguientes materiales para comprender con más precisión de qué se trata cada tipo de evaluación, a saber: (a)  Términos clave sobre seguimiento y evaluación de proyectos, (b) Manual de evaluación de impacto de programas y proyectos, y (c) Cómo aprender de la práctica.

Una evaluación se hace muchas preguntas, tales como: ¿qué sucedió?, ¿cómo fue que sucedió?, ¿cuánto se logró?, ¿qué faltó? ¿por qué?, ¿qué dificultades hubo?, etc. Diferentes preguntas adquieren mayor o menor relevancia según el tipo de evaluación que realicemos. Para diseñar un sistema de evaluación de un programa o proyecto, es necesario definir primero qué tipo de evaluación queremos hacer y cómo serán usados sus resultados; o -dicho de otra manera- ¿qué necesitamos saber sobre qué cosa y cuándo? En las próximas clases profundizaremos sobre cada tipo de evaluación, pero, por lo pronto, y como venimos diciendo desde el comienzo, por favor lean la bibliografía indicada!

Saludos cordiales!

El equipo cátedra!

de planificacionsocialunsj Publicado en Clases

La Importancia de la Evaluación

 

Estimadas/os, qué tal?

A la vez que comentarles que mañana comenzamos el dictado de la Unidad IV, referida a temas de evaluación, quiero invitarlos a participar de la conferencia que brindará el Dr. Brad Cousins, profesor emérito de la Universidad de Otawa, Canadá. Brad es un colega y amigo personal, a quien hemos invitado a San Juan a trabajar con nuestro equipo de investigación y ofrecer una conferencia y un seminario taller sobre temas de evaluación.

Quiero invitarlos/as a participar de la conferencia, que se realizará en nuestra facultad, el viernes 20 de octubre, desde las 10 hs. La misma se realizará en inglés y cuenta con traducción simultánea. El tema es de total relevancia y utilidad para la materia, específicamente para la Unidad que estamos comenzando a desarrollar.

Para quienes quieran un certificado de participación, deben inscribirse vía correo electrónico a: iisefacso@unsj-cuim.edu.ar indicando el nombre completo y número de DNI. También pueden hacerlo de manera personal, en la mañana o la tarde en la secretaría del Instituto de Investigaciones Socioeconómicas.

Los dejo con el saludo de Brad a los sanjuaninos, y los esperamos el viernes en la mañana para participar de esta importante conferencia, una oportunidad única en San Juan.

Saludos

Esteban

 

Resultados Parcial

 

Estimados/as!

Compartimos los resultados obtenidos del Parcial. Éstos, en su mayoría, son alentadores. Valoramos el esfuerzo y dedicación de ustedes. A quienes reprobaron, redoblen el esfuerzo para la instancia del Recuperatorio.

RESULTADOS

 

Saludos.

Equipo cátedra.-

Evaluación ex-ante. Análisis de Factibilidades y/o Viabilidades

 

Hola!

En la clase de hoy profundizamos este momento del ciclo de vida de los proyectos: LA EVALUACIÓN EX-ANTE O ANÁLISIS DE FACTIBILIDADES DE LOS PROYECTOS

Como se mencionó en clase, los proyectos constituyen herramientas útiles que permiten organizar una secuencia de actividades, articulándolas en forma lógica para alcanzar objetivos previamente determinados. Con la intención de disminuir el riesgo de fracaso de un proyecto, se realiza el análisis este tipo de evaluación o análisis de factibilidades.

Este es un momento clave para el éxito de un proyecto, ya que permite identificar la existencia de posibles factores que podrían obstaculizar el logro de los objetivos. La evaluación ex ante o análisis de factibilidad tiene la finalidad de analizar la coherencia lógica del proyecto, sus debilidades y vacíos antes de poner en marcha el mismo.

Este tipo de evaluación también permite justificar la aceptación del proyecto cuando el mismo brinda las mayores garantías posibles de éxito, o modificar el mismo enviándolo a reformular en caso de que algunos de los aspectos no estén suficientemente claros o no garanticen el alcance de los objetivos.

También es posible que determinados proyecto sean totalmente rechazados cuando no hay posibilidad alguna de reformulación.

En este momento se analiza la viabilidad del proyecto desde el punto de vista social y cultural, técnico, económico, financiero, organizacional, institucional y ambiental, entre otros aspectos…

Diapositiva5Diapositiva6Diapositiva7Diapositiva8 Para analizar empíricamente las factibilidades de los proyectos a continuación les presentamos ejemplos  de tipos de guías de evaluación ex ante. En los mismos se pueden ver las evaluaciones sobre factibilidad del programa o proyecto. Es decir, cómo -para  diferentes proyectos- pesan más unas factibilidades que otras.

1. PNUD. La guía de evaluación ex ante

2. Programa de Voluntariado Universitario. La guía va con la evaluación (son muy simples, por la dimensión del proyecto)

3. Programa Consejo de la Demanda de los Actores Sociales Guía del programa PROCADAS. Va con un caso evaluado de ejemplo.

FACTORES DE ÉXITO Y FRACASO DE LOS PROYECTOS

En la segunda parte de la clase analizamos los FACTORES DE ÉXITO Y FRACASO DE LOS PROYECTOS

Factores de fracaso de los proyectos

  • Identificación inadecuada del o los problemas.
  • Objetivos demasiados ambiciosos
  • Problemas no sentidos por los beneficiarios, lo que induce a no formar parte del proyecto (falta de participación); es importante resaltar aquí la figura de “falsos líderes comunitarios” quienes conforme a intereses propios y en función a su poder de control sobre la comunidad conllevan a escoger determinadas alternativas que no atienden a las necesidades reales o sentidas por la comunidad.
  • Falta de coordinación entre los beneficiarios, equipo de formulación y organismo
  • Mecanismo de desembolso burocráticos
  • Debilidad del organismo ejecutor
  • Problemas de formulación (tecnologías, costos, ingresos, etc).
  • Ausencia o mal diseño de mecanismos de evaluación (ex ante, durante y ex -post)
  • Proyectos, con objetivos pre-definidos por los organismos asociados, sin considerar las características del contexto geográfico – social.
  • Plazos acotados en el proyecto, que dificultan el desarrollo para un proceso participativo.
  • No contemplar códigos de comunicación y costumbres de la comunidad, entorpece el interés y compromiso de la misma.
  • Técnicos pocos comprometidos, que aceptan pasivamente las sugerencias del grupo beneficiario sin realizar un análisis crítico sobre la conveniencia de éstas, pueden llevar a escoger decisiones que no serán las convenientes para el logro de los objetivos propuestos.
  • No contar con mecanismos sencillos y ágiles de tramitación, para la formulación del proyecto.
  • Presión de los organismos asociados para la transferencia de beneficios exagerados.

 Factores que contribuyen al éxito de un proyecto

  • Las técnicas participativas y de capacitación deben ser las apropiada para el grupo de beneficiarios, las mismas toman sentido a partir de la lógica y costumbres de la propia población.
  • Generar espacios de discusión y negociación con la comunidad, dando la oportunidad de explicitar intereses.
  • Una correcta selección de actividades productivas a ser implementadas, que tiendan a presentar reales perspectivas de crecimiento económico.
  • Detallar el funcionamiento de las actividades, es decir no sólo “qué hacer” sino también “cómo hacerlas”
  • Dar un tiempo prudente para que la comunidad madure las propuestas presentadas; evitando la aparición de dudas, recelos, confrontaciones, entre ellos y técnicos.
  • Brindar asistencia técnica, formación y capacitación de beneficiarios.
  • El éxito de un proyecto consiste también en fomentar la autosostenibilidad del mismo en el largo plazo

Este tema es central en el estudio de la materia, por lo que recomendamos leer la siguiente bibliografía disponible en la biblioteca virtual del blog. Por tratarse de un tipo de evaluación, este tema se profundiza en la Unidad IV, dedicada exclusivamente a seguimiento, evaluación y sistematización de experiencias.

 

 

Hasta la próxima!

Equipo cátedra!

de planificacionsocialunsj Publicado en Clases

‘Paquete’ didáctico para apoyar PROYECTOS COMUNITARIOS

 

Estimadas/os, qué tal?

Como mencionamos en la clase sobre Ciclo de Vida de Proyectos, si bien hay mucho material conceptual y metodológico para estudiar estos temas (bibliografía que hemos compartido en este blog), hay relativamente pocos materiales didácticos que nos permitan trabajar con organizaciones comunitarias o de base todo el proceso que implica un proyecto, desde el diagnóstico inicial hasta la evaluación final.

Es por ello que compartimos este material “HAGAMOS UN PROYECTO COMUNITARIO”, una suerte de ‘paquete’ didáctico que -entendemos- puede ayudarles acompañar y facilitar el trabajo con la comunidad en la identificación, formulación, ejecución, seguimiento y evaluación de sus proyectos.

El paquete didáctico, como verán, es un tanto viejito, pero creemos tiene elementos útiles para el trabajo con la comunidad. El material no está disponible en versión electrónica, pero sí disponible para fotocopiar en caso de solicitarlo a la cátedra. Los videos, que forman parte del ‘paquete’ están digitalizados y disponibles también en formato WMV o MP4 (en esta entrada colocaremos el enlace a YouTube).

El mismo consta de una guía o manual para el facilitador. Este material va brindando elementos conceptuales y metodológicos para quien acompaña el proceso (por lo general un agente externo a la comunidad). Se brindan sugerencias de cómo organizar cada sesión con el grupo, qué herramientas utilizar, etc.

 

Además, se incluyen dos cuadernillos o cartillas destinadas al trabajo con el grupo, los participantes, usuarios o beneficiarios potenciales de un proyecto comunitario. Una de las cartillas orienta el proceso de diagnóstico, la otra sirve para trabajar el tema de formulación, ejecución y evaluación de un proyecto.

Junto a estas cartillas, hay unos afiches (papelógrafos) que sirven para sintetizar el trabajo con cada grupo. Estos pueden recrearse con gráficas y dibujos apropiados a cada caso y comunidad.

Finalmente, el material cuenta con una serie de videos que combinan la explicación de conceptos básicos, situaciones dramatizadas por grupos de teatro de otras comunidades y entrevistas a miembros de diversas organizaciones barriales y comunidades rurales que han realizado la experiencia de construir un proyecto comunitario. Adjuntamos al final de esta entrada los videos que integran este ‘paquete didáctico’.

Esperamos sea de utilidad para sus prácticas en la comunidad!

Saludos! Equipo cátedra.

Los videos del ‘paquete didáctico’. 

Se agrega un enlace que incluye de manera consecutiva las 7 partes, a saber:  (00) INTRODUCCIÓN, (01) LA COMUNIDAD Y SUS PROBLEMAS, (02) DEFINIENDO LA IDEA DE PROYECTO, (03) VAMOS A ESCRIBIR EL PROYECTO, (04) EL PRESUPUESTO DEL PROYECTO, (05) LA EJECUCIÓN, (06) LA EVALUACIÓN.

 

RESULTADOS EVALUACIÓN PARCIAL – MODALIDAD ‘PAPER’

Resultado de imagen para frases sobre animarse a mas

Estimadas/os estudiantes de Planificación Social, sirva la presente para compartir los resultados de esta evaluación, que corresponde a quienes se animaron a desarrollar el parcial a través de un ensayo o paper.

Sé que ha sido muy difícil para la mayoría de ustedes, en tanto vienen de una educación secundaria que no los preparó para redactar y escribir. También ha sido difícil porque no han tenido otras experiencias en la vida universitaria. Tal cual comentaron en consulta, para la mayoría de ustedes fue ésta la primer instancia en la que se enfrentan a escribir un ensayo, aún cuando están en tercer año de una carrera de ciencias sociales.

La escritura es el sistema de comunicación humana por excelencia más allá de la palabra (lenguaje verbal). Es el sistema de comunicación diferida más importante, particularmente para nuestro ejercicio profesional. Como hemos señalado en clases, el principal medio de comunicación institucional como Trabajadores Sociales es la escritura, y tenemos que aprovechar la vida universitaria para mejorar nuestra forma de redacción. Pese a que hoy contamos con muchos otros medios de comunicación, me cuesta imaginar el desarrollo profesional de un colega sin una adecuada capacidad de redacción.

Valoro el esfuerzo y dedicación que han puesto en esta instancia…! Falta mucho, en la mayoría de los casos, pero han dado un importante paso realizando esta primer experiencia. FELICITACIONES por la motivación y el valor de hacerlo, aún corriendo el riesgo de reprobar y perder la primer instancia de evaluación parcial.

Compartimos acá los resultados de esta instancia de evaluación. De manera personalizada les enviaré el trabajo con comentarios y correcciones (sistema de control de cambios de word). La idea es que aprovechen esta experiencia  como forma de aprendizaje,  y -si lo desean- puedan mejorar este trabajo. Publicaremos en el blog, una vez realizadas las correcciones, los dos mejores trabajos, para que sirvan de ejemplos a futuros ‘aventureros’.

Saludos y felicitaciones!

Esteban

 

Unidad III. Los Proyectos Sociales. Ciclo de vida de proyectos

 

Buenos tardes!

En la clase de hoy comenzamos con el desarrollo de la Unidad III, cuyos temas centrales tienen que ver con los proyectos sociales y micro proyectos de desarrollo, y el ciclo de vida de los proyectos. 

En primer lugar, presentamos la unidad y su importancia en el programa de estudio. Se indicó la bibliografía básica para profundizar los contenidos, que podrán encontrarla en Biblioteca Digital, Unidad III.

Bibliografía disponible en versión electrónica (PDF)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía NO disponible en versión electrónica

 

 

 

 

 

 

 

 

Como punto de partida se tomó en cuenta el modelo instaurado desde la década del ’90, y hasta cierto punto vigente en el contexto actual, por el cual se desarrollan cierto tipo de programas y proyectos, donde una buena parte de los recursos destinados por las políticas sociales se asignan por la vía de fondos ‘concursables’. En este contexto, contar con ‘buenos’ proyectos se convierte en la condición necesaria para acceder a los recursos. La realidad de muchos municipios pobres de nuestros país y región nos muestra que la limitada capacidad técnica y de gestión de los mismos, los deja -muchas veces- marginados de participar de los programas o acceder a dichos recursos.

Por lo tanto, esta unidad pone el énfasis en la capacidad para formular proyectos sociales y/o microproyectos de desarrollo, resaltando la importancia del vínculo entre teoría y práctica. Es decir, proyectos localizados a nivel territorial que suponen la definición clara de los objetivos y metas, definición de estrategias y procedimientos para lograr tales metas y objetivos, definición de los plazos de ejecución, etc. Se pretende que comprendan la necesidad de conocer sobre gestión y administración de proyectos, desde sus variables financieras y presupuestarias hasta aspectos tales como la coordinación de equipos de trabajo y recursos humanos. Como así también, se prioriza la necesaria búsqueda y permanente optimización de los proyectos, comprendiendo las nociones de eficacia en las acciones y eficiencia en el uso de los recursos, tanto humanos y físicos como financieros para una mejor instrumentación de proyectos y programas sociales. En esta unidad también se introduce a diferentes tipos de evaluación, resaltando con especial énfasis la evaluación de factibilidades o evaluación ex ante.

¿Qué es un proyecto?

Luego de esta introducción discutimos en clase sobre el concepto de ‘proyecto’, y –con el aporte de todos/as- construimos una suerte de definición. Revisamos también otras definiciones. En términos generales acordamos que “un proyecto es un conjunto de actividades interrelacionadas de manera lógica, ordenadas en un tiempo y un espacio determinado, y orientadas a solucionar un problema y/ o alcanzar uno o varios objetivos, haciendo uso para ello de múltiples recursos (humanos, técnicos, materiales, financieros, naturales, etc)”. Destacamos que pueden existir muchas definiciones y conceptos, pero lo básico es tener en cuenta los elementos principales que conforman un proyecto. Al respecto, desarrollamos brevemente cada uno.

Objetivo General. También llamado ´Impacto´. Refiere a grandes transformaciones, cambios a largo plazo, al que nuestra intervención contribuye pero no es enteramente responsable. Dicho de otra manera, representa una situación ideal en el futuro. Puede también referir a cambios no intencionados, positivos o negativos, esperados o no en la zona respecto de la situación inicial. Vale destacar que el ‘impacto’ refiere a cambios de “conjunto” que puede ser atribuidos a los resultados y productos de la intervención. No son, como se dijo, de total y única responsabilidad de la intervención.

Propósito del Proyecto u Objetivo Inmediato. Responden a los objetivos específicos de un proyecto y suelen ser expresados en tiempo pasado, como “ha mejorado”, “ha fortalecido” o “incrementado”, etc. Los resultados son una declaración de efectos deseados u objetivos, por tanto debiera evitarse frases como ‘asistir’, ‘apoyar’, ‘desarrollar’, ‘monitorear’, ‘identificar’, ‘supervisar’ o ‘preparar X o Y’, las que refieren a acciones/actividades y no a logros. Tampoco es necesario describir cómo se logrará, es decir, frases como “mejorada a través de” o “apoyada por medio de”, las que refieren a acciones o estrategias de una intervención. Es muy importante que los resultados, u objetivos si es que se lo expresa de esa manera, sean específicos (describir una condición futura clara), medibles (cualitativa o cuantitativamente), asequibles (al alcance de la intervención), pertinentes (en función de la situación y el programa), limitados en el tiempo (hay una fecha para alcanzarlos). Un buen objetivo debe ser orientado al impacto, medible, limitado en tiempo, concreto y práctico. Los objetivos pueden ser jerarquizados en dos o más niveles

Productos. Estos son el efecto más inmediato de las actividades y deben contribuir al logro de los resultados. Algunas preguntas clave ayudan a formular o definir los productos: ¿son alcanzables y están bajo nuestro control directo?, ¿hay una relación causa-efecto adecuada?, ¿necesitamos algún otro producto adicional para lograr el resultado?. También, como los resultados, los productos deben ser específicos, medibles, asequibles, pertinentes y estar acotados a un tiempo determinado.

Actividades. Las actividades describen las acciones que se necesitan para obtener los productos planteados. Normalmente, muchas actividades conducen a un producto. Por ejemplo: coordinación, asistencia técnica, reuniones informativas, capacitación, gestión de recursos, difusión, etc. Para facilitar la tarea de definir las actividades de un proyecto, sirven de ayuda las siguientes preguntas: ¿qué acciones necesitamos para obtener ese producto?, ¿conseguirán las diversas acciones combinadas asegurar que se tenga el producto?, ¿qué recursos (insumos) se necesitan para emprender estas actividades?, ¿cuánto tiempo?, ¿quiénes participarán?. Vale destacar que las actividades se expresan con una verbo y describen una acción, la cual debiera ser lo más concreta posible.

Insumos o Recursos.  Quizás es este uno de los elementos más sencillos de caracterizar, aunque el más difícil de conseguir y asegurar su presencia en todo el ciclo de vida de un proyecto. Los insumos son esencialmente lo que debe existir o en lo que hay que invertir para llevar a cabo las actividades. Incluyen el tiempo del personal, las partes interesadas y voluntarios, el dinero, los consultores, los equipamientos, la tecnología y los materiales.

Actores Primarios o Beneficiarios. Individuos, grupos u organizaciones que se benefician directa o indirectamente con la intervención (programa o proyecto específico de desarrollo local). Beneficiarios directos: son aquéllos que participarán directamente en el proyecto, y por consiguiente, se beneficiarán de su implementación. Así, las personas que estarán empleadas en el proyecto, que los suplen con materia prima u otros bienes y servicios, o que usarán de alguna manera el producto del proyecto, se pueden categorizar como beneficiarios directos. Beneficiarios indirectos: son, con frecuencia pero no siempre, las personas que viven al interior de la zona de influencia del proyecto.

Actores Sociales Relevantes. Una agencia, organización, grupo o individuo que tiene un interés directo o indirecto en el proyecto o programa, o que afecta, o es afectado, positiva o negativamente por la implementación o los resultados del mismo.

Expresiones de Planificación. Se planteó que los proyectos surgen y se manfiestan en el marco de niveles de intervención superiores, como el de un programa; éste, a su vez, responde a los fines de un plan, el cual se identifica con algún tipo específico de política gubernamental. Se ejemplificó con el Programa Ellas Hacen, del cual derivan diferentes proyectos de capacitación destinado a las mujeres y proyectos productivos de desarrollo social vinculados al Programa Pro Huerta. Aquí es posible evidenciar la Apertura Programática que propone el enfoque de panificación estratégica visto en la Unidad I.

Tipos de proyectos

Luego de haber tratado el concepto de proyectos y analizado los principales elementos presentes en un proyecto, presentamos una simple y para nada exhaustiva tipología de proyectos. En tanto existen diferentes formas de clasificar y cada autor tiene su propio esquema, acá simplemente destacamos grandes diferencias en una tipología sencilla, a saber:

– Según el tipo de Inversión, los proyectos pueden ser públicos, privados o mixtos

– Según el sector económico en el que se desarrolle, los proyectos pueden ser agrícolas, industriales, energéticos, de transporte, de comunicaciones, etc.

– Según el destino de la inversión, podemos hablar de proyectos de infraestructura, producción, servicios, etc.

– Según la magnitud del proyecto, podemos hablar de megaproyectos, grandes infraestructuras, desarrollo rural integrado, inversión a escala local, etc.

– En el campo del desarrollo social, que es el escenario donde más comúnmente se desempeñan los trabajadores sociales, identificamos dos grandes tipos de proyectos: (a) los proyectos sociales o asistenciales, materializados a través de acciones, bienes o servicios tendientes a satisfacer necesidades urgentes o primarias de pobladores en condición de pobreza, como comedores infantiles, vivienda social, educación, salud, agua potable, etc.; y (b) micro-proyectos productivos o de desarrollo, los que son materializados a través de pequeños emprendimientos generadores de ingresos, proyectos asociativos, redes o cadenas de comercialización a escala local, proyectos de microcrédito o microfinanzas, cooperativas, y otras iniciativas dentro del modelo de economía social o economía informal.

En un segundo momento de la clase desarrollamos los momentos del Ciclo de vida del proyecto. Como hemos visto cuando desarrollamos el tema sobre principios que guían una intervención planificada (parte 1 y parte 2) la gestión de proyectos se resiste a entender la vida de un proyecto como un proceso lineal pautado en etapas rígidas. Por ello se habla de ciclo de vida.

El ciclo de vida de un proyecto es el conjunto de momentos por los que atraviesa un proyecto desde la idea inicial hasta la ejecución y evaluación final. Los momentos están íntimamente vinculados y articulados entre si; y –aún cuando el proceso sigue una progresión lógica- no se trata de un proceso lineal en un solo sentido. Por el contrario, es común el retorno a momentos previos mientras el proceso se hace más detallado. El ciclo de vida de un proyecto supone un proceso iterativo… O, dicho de otra manera,  es un procesos donde hay repetición de algunos momentos, pero repetición incremental, es decir, se profundiza, se redefine, se mejora, se reformula al volver una y otra vez a cada momento.

Existen diferentes formas de pensar el ciclo. Algunos autores identifican más momentos que otros, ya sea el nivel de detalle o tipo de programa que apoya el proyecto. No obstante, como criterio común, hay que asumir que a medida que se avanza en el ciclo se analizan los diferentes asuntos con distintos niveles de detalle. Para ver diferentes conceptos y maneras de entender el ciclo de vida de un proyecto, véase la Guía de Conceptos Clave en Seguimiento y Evaluación de proyectos en la sección correspondiente. En este caso, como se ve en la imagen, pensamos en el ciclo como un conjunto de cinco momentos básicos.

Al iniciar una intervención planificada, basada en la gestión de proyectos, es necesario tener claridad en los propósitos de la intervención, los grandes cambios que se desean lograr, la intencionalidad en términos de desarrollo. Al mismo tiempo, es imprescindible identificar y acordar (o ‘negociar’) los principales objetivos y prioridades de la institución o agencias que apoyan la intervención. Es fundamental también ‘capitalizar’ o aprovechar las lecciones aprendidas de experiencias pasadas.

A continuación introducimos brevemente los diferentes momentos, para luego profundizar en ellos ya sea en esta unidad como en la unidad IV sobre Evaluación.

El análisis de situación, señalamos, tiene como propósito central conocer y comprender el estado y condiciones en la zona del proyecto, incluyendo las tendencias y respuestas de la gente o potenciales beneficiarios fueron dando al o los problemas priorizados, es decir, su propias estrategias frente a la situación. También acá se identifican los asuntos o temas significativos que influencian a la gente y el contexto local, y –por supuesto- como toda etapa inicial en una intervención, se identifican los principales actores sociales directos (pobladores a beneficiar y organizaciones involucradas) como indirectos (otras instituciones, empresas, partidos políticos, etc. ).

La identificación del problema y diseño del proyecto es un momento proyectivo, donde se identifican y priorizan las principales ideas y actividades a realizar. Estas ideas se plasman en un plan operativo, formulario o documento del proyecto. Es común acá la utilización de los llamados modelos lógicos, los que obligan a diseñar el proyecto utilizando enfoques tales como la teoría del cambio, la cadena de resultados o el marco lógico.

La evaluación ex ante o análisis de factibilidad para la aprobación y financiamiento del proyecto es una paso clave en el ciclo. Este momento consiste en el análisis de la relevancia, factibilidad, oportunidad y potencial sostenibilidad del proyecto. Es un momento de revisión crítica que busca justificar la aceptación o rechazo de la iniciativa. Fruto de este momento, el proyecto puede volver a sus inicios, para ser reformulado, en caso de que en su actual estado el mismo no sea viable, o bien ser aprobado y financiado, iniciando de inmediato su ejecución.

La implementación, también llamada operación o ejecución, refiere a la puesta en marca de las principales acciones del proyecto. Acá es cuando se desarrollan las actividades previstas tendientes a producir los cambios centrales de la iniciativa. Esta etapa está guiada por el plan operativo de trabajo, y suele estar basada en la tabla de actividades de la Matriz Lógica (ML) del proyecto. Si bien durante todo el proceso es importante, es en este momento cuando mayor énfasis adquiere la realización del monitoreo, seguimiento o evaluación concurrente del proyecto.

La evaluación ex post evaluación final es un momento de análisis sistemático y objetivo de la relevancia, oportunidad, efectividad, eficiencia, impacto y sostenibilidad del proyecto en el contexto donde se desarrolló y según sus propósitos y finalidad. Como veremos, existen diferentes tipos de evaluación final (resultados, impacto y de procesos, entre otras), las que analizaremos en detalle en la Unidad IV.

Luego de introducir los principales momentos del ciclo, los que vamos a analizar con más profundidad a continuación, destacamos el rol que le cabe al agente externo, en este caso un trabajador social, en los diferentes momentos del ciclo. Al respecto, señalamos que durante los dos primeros momentos, el agente externo tiene una función principalmente de animador y promotor, asesorando para identificar correctamente los problemas a enfrentar con el proyecto y orientando en la formulación del mismo. Luego, en la evaluación ex ante, el agente externo torna hacia una función crítica, de revisión, adoptando un rol de ‘abogado del diablo’, cuya finalidad es poner a prueba el proyecto antes de comenzar su ejecución. Finalmente, una vez que el proyecto fue aprobado y comenzó su ejecución, el agente externo apoya ese proceso, para lo cual es imprescindible un claro compromiso con la gestión del mismo.

¿En qué consiste y qué se espera de cada momento? profundicemos un poco más!

1. ANÁLISIS DE SITUACIÓN O DIAGNÓSTICO.

Como dijimos, el análisis de situación o diagnóstico es un proceso de búsqueda, recolección, selección, ordenamiento, valoración, análisis e interpretación de información que nos permite conocer y comprender la realidad donde queremos intervenir, o algunos aspectos de ella, para sustentar la intervención en esa realidad. También nos permite valorar críticamente lo que diferentes actores sociales, organizaciones y empresas están desarrollando en la zona. Ver bibliografía citada en clases anteriores (Principio 2, de los Principios Básicos de una Intervención Planificada)

Algunas cuestiones a tener en cuenta son las siguientes:

– Es necesario primero definir los límites del área a ser estudiada. Esto incluye una delimitación geográfica y temática, dependiendo de los objetivos de la intervención, y supone también describir aspectos socio-económicos y ambientales del área. Si existen límites administrativos (por ejemplo: distritos, departamentales o municipios), es más sencillo el uso de fuentes secundarias de información. Pero, si no hay fuentes secundarias disponibles, es necesario realizar nosotros mismos la recolección de los datos.

– El diagnóstico debiera permitirnos describir y conocer el estado actual y las condiciones de la gente en el área. Para esto es necesario definir los indicadores apropiados para el tipo de intervención, y aquellos aspectos más significativos para cada dimensión o nivel. Cuando sea posible, es necesario usar indicadores específicos (ej: tasa analfabetismo, expectativa de vida, % población urbana/rural, NBI, línea de pobreza/indigencia, PBI, tasa desempleo, etc.).

– Además de conocer el estado actual, es muy importante identificar tendencias y respuestas frente a las condiciones a nivel local, nacional o internacional. Es decir, conocer cómo fue evolucionando en el tiempo la situación. Al respecto nos preguntamos ¿cómo han cambiado las cosas en los años recientes?, ¿la situación está mejor, peor o igual que años atrás?, ¿qué se está haciendo la gente frente a estas tendencias?, ¿quiénes están haciendo qué cosas?, ¿qué resultados están teniendo?, ¿qué temas o situaciones deben ser atendidas para un cambio positivo?, etc.

– El diagnóstico debe también identificar los temas o asuntos más significativos que requieran atención. En este momento es muy importante lograr consenso entre los actores con los que vamos a trabajar sobre los temas prioritarios a atender.

– Una cuestión de suma relevancia del diagnóstico es poder identificar los actores claves, incluyendo las instituciones que están trabajando sobre esos temas o en la zona. Esto supone analizar cómo los diferentes actores (individuos, grupos, instituciones) serán potencialmente afectados (positiva o negativamente) por la intervención. También es necesario categorizar los actores e identificar sus intereses y roles relacionados con la intervención. Para ello es posible utilizar herramientas como el mapeo de los actores más relevantes, el análisis FODA, y otras herramientas propias del enfoque estratégico. Estas herramientas están disponibles en la biblioteca virtual del blog.

– Finalmente, el diagnóstico debiera permitirnos conocer el interés e involucramiento de los actores sociales con la intervención en cuestión. Al respecto, vale señalar que mientras mayor cercanía exista entre las necesidades priorizadas por los actores locales y los objetivos de nuestra intervención, mayor la probabilidad de éxito del o los proyectos. Para ello, es importante facilitar la participación de los actores en el proceso de toma de decisiones, particularmente de aquellos más vulnerables y potenciales beneficiarios.

En síntesis, podemos decir que para que sea un diagnóstico debieran contemplarse, al menos, los siguientes criterios.

diagnostico

2. IDENTIFICACIÓN Y DISEÑO DEL PROYECTO

Habiendo analizado ya el primer momento del ciclo (análisis de situación o diagnóstico), avanzamos en el mismo y nos concentramos en este segundo momento: identificación y diseño del proyecto.

Como señalamos en clase, este es un momento constructivo por naturaleza, en el cual la creatividad de los diferentes actores involucrados es fundamental. También es importante recordar, que la identificación y diseño de un proyecto es mucho más que simplemente completar un formulario, una solicitud de fondos o armar una carpeta prolija y bien redactada.

Este momento supone una clara priorización del o los problema/s a solucionar con el proyecto, así como una identificación y priorización de las principales ideas de acción. Es imprescindible el consenso, el acuerdo, entre todos los actores involucrados respecto de cuál es el problema y cuál la mejor solución posible.

Como señalamos, existen varias maneras de diseñar un proyecto. Una de las opciones es utilizando la perspectiva de modelos lógicos, aplicando -por ejemplo- el enfoque del Marco Lógico, el cual ya hemos analizado en clases precedentes.

Otra opción, quizás más sencilla y participativa, es utilizar una guía de preguntas que ayudan a definir las principales ideas y acciones que el proyecto reflejará en la práctica. Sobre este enfoque, adjuntamos en la imagen una síntesis de las preguntas más frecuentes, las que pueden ser profundizadas en la bibliografía de referencia para esta unidad.

3. EVALUACIÓN EX ANTE O ANÁLISIS DE FACTIBILIDAD DEL PROYECTO.

En este momento del ciclo, luego del diseño o formulación, se realiza la evaluación ex-ante o análisis de factibilidad, que sirve fundamentalmente para:

  • Analizar la coherencia lógica de la propuesta, sus debilidades y vacíos
  • Analizar factibilidad de la propuesta según sus fortalezas y debilidades y desde diferentes variables internas y externas
  • Justificar la aceptación, modificación o rechazo del proyecto
  • Orientar y brindar elementos concretos para re-formular la propuesta

Este tema, dada su gran relevancia, se analizará en una clase especial. 

 4. EJECUCIÓN U OPERACIÓN.

Este es el cuarto momento del ciclo. Una vez que el proyecto ha sido aprobado, normalmente comienza la ejecución del mismo o momento de operación. Es el momento en el cual las acciones y principales actividades buscan producir los cambios esperados en sus diferentes niveles. Es el momento de la acción, donde se pretenden transformar las situaciones que dieron origen al proyecto. Esta implementación suele ser guiada por los planes de trabajo basados en una Matriz del Marco Lógico o bien una simple tabla de actividades o cronograma. En el ejemplo, la matriz de actividades (en verde) va debajo de la base de la Matriz del Marco Lógico, uniendo la columna de resultados y objetivos específicos con sus respectivos indicadores, y estos con los productos de cada una de las actividades.

Como hemos señalado en clase, es muy extraño que un proyecto se se desarrolle tal cual fue diseñado, existiendo siempre desviaciones e imprevistos. Por ello, es fundamental resaltar acá la importancia de uno de los principios centrales de la planificación estratégica, a saber: los proyectos no son viables en sí mismo, sino que hay que construirles viabilidad en el día a día. Esto supone la adopción de diferentes estrategias para poder poner el objetivo al alcance. Al respecto, se recomienda analizar una interesante entrevista brindada por Carlos Matus, el ideólogo de la Planificación Estratégica Situacional, sobre la importancia de este momento.

También, frente a eventuales cambios e imprevistos, es necesario destacar la importancia de la toma de decisiones oportunas para poder corregir el rumbo de un proyecto. Para esto, es imprescindible diseñar un adecuado sistema de monitoreo y seguimiento del proyecto.

5. EVALUACIÓN DURANTE, MONITOREO Y/O SEGUIMIENTO.

Si bien planteamos éste como un quinto momento del ciclo, se trata de una función constante en la gestión de un proyecto. Como hemos destacado en clase, este es un tipo de evaluación concurrente, es decir, que acompaña a todo el ciclo del proyecto. Es un proceso continuo y sistemático de recolección, análisis y uso de información sobre la ejecución del proyecto para el control de la gestión y la toma de decisiones que contribuyan al logro de los objetivos del proyecto. Si bien se desarrolla durante todo el proceso, adquiere relevancia en el momento de la ejecución, ya que es cuando se llevan a la práctica las principales acciones y cuando surgen los imprevistos y situaciones no deseadas que obligan a redireccionar el proyecto.

Dada la relevancia de este tema, el mismo se desarrolla en profundidad en la Unidad IV, dedicada enteramente a evaluación. No obstante, vale destacar acá los principales propósitos del seguimiento o evaluación durante, a saber: (a) rastrear la implementación, progreso, productos y resultados parciales del proyecto, (b) generar información oportuna para la toma de decisiones correctivas del proyecto, (c) generar información básica para la evaluación ex post e instancias de aprendizaje, (d) concentrarse en el uso de los recursos, actividades, productos y resultados parciales del proyecto, (e) motivar a los actores claves a continuar la acción aún cuando ciertas situaciones parezcan condicionar el éxito del proyecto, y (f) fomentar el apoyo público y privado, así como múltiples actores que pudieran contribuir con la viabilidad real del mismo.

Finalmente, como señalamos en clase, hay que tener en cuanta las siguientes consideraciones prácticas para un buen seguimiento de proyecto. Es importante trabajar con información de la línea de base y/o diagnóstico (según qué tipo de proyecto se esté monitoreando, pero siempre hay que procurar trabajar con información directa y simple. Quien hace seguimiento debe focalizar en lo que los gestores del proyecto pueden necesitar para tomar decisiones. También es importante tener en cuenta que hay que hacer lo que se dijo se iba a hacer y en los momentos oportunos. Es decir, si se le dijo a la gente que se los visitaría para observar la marcha del proyecto, pues hay que hacerlo…! De lo contrario, la gente asume que el principal desinteresado respecto de la marcha del proyecto es la propia institución de apoyo.

El seguimiento obliga a mantenerse ‘enfocado’ en las cuestiones más importantes a monitorear. Hay que tener en cuenta que siempre es mejor tener ‘algo’ de información en el momento justo que tener toda la información cuando ya es demasiado tarde.

5. EVALUACIÓN FINAL.

Como hemos señalado, la evaluación es un análisis valorativo para determinar la medida en que el proyecto alcanza sus objetivos. Este momento supone un análisis sistemático y objetivo de un proyecto en función de sus objetivos y basado en diferentes variables o aspectos. La evaluación implica investigar, analizar, interpretar y comunicar información y recomendaciones basadas en datos creíbles.

En el caso del ciclo de vida del proyecto, la evaluación final puede referir a diferentes tipos, por ejemplo, evaluación de resultadosevaluación de procesos y/o sistematizaciónevaluación de impacto, entre otros. Estos temas forman parte de la unidad IV, y serán desarrollados con profundidad en las próximas clases.

Hasta la próxima!!

El equipo cátedra.

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Por una JUSTA y verdadera Justicia de Género!

 

Estimadas y estimados seguidores de nuestro blog de Planificación Social. Hoy nos ‘salimos’ de los temas específicos de la materia, para compartir esta campaña por la Justicia de Género, la cual invito a compartir entre sus contactos…!

El desconocimiento de los derechos que protegen a la mujer y la falta de apoyo adecuado por parte de las instituciones, genera en muchos casos que las mujeres que han sido maltratadas reincidan en los vínculos de maltrato por creer que no existe un camino alternativo. Los objetivos de esta campaña son:

1- Informar a las mujeres víctimas de violencia sobre la asistencia que deben recibir por parte de las instituciones involucradas en el proceso de protección de sus derechos. 2- Concientizar y sensibilizar a quienes trabajan en las instituciones para que comprendan el real estado de peligro y desamparo de las víctimas y modifiquen positivamente su atención hacia ellas, acompañándolas para salir del ciclo de la violencia.

Compartamos!

Saludos del equipo cátedra!

 

Principales Enfoques contemporáneos sobre Políticas Sociales

Hola a tod@s!

En la clase de ayer profundizamos los enfoques y tipos de políticas sociales y analizamos  ejemplos de cada uno de ellos.

Nos detuvimos en la caracterización de los principales enfoques actuales sobre las políticas sociales: universalismo, focalización[1] y políticas sociales de transferencias de ingresos[2]. Analizamos ventajas y desventajas de los distintos enfoques, contextos en los que surgen, enfatizando en la consideración de la política social como una síntesis de la lucha entre las fuerzas políticas y sociales de la Sociedad Civil y del aparato del Estado.

  • UNIVERSALISMO: se funda en la necesidad de obtener diferentes resultados en la relación entre política social y ciudadanía, contribuyendo a transformar positivamente aquello que representa posiblemente la mayor debilidad respecto a las reformas de los veinte años recientes, esto es, la reducción de las desigualdades y la construcción de ciudadanía.
  • FOCALIZACIÓN: las políticas sociales focalizadas son aquellas que se proponen beneficiar exclusivamente a sectores poblacionales que se hallan por debajo de cierto umbral de pobreza o riesgo social. Es decir, tiene como objetivo fundamental concentrar los recursos disponibles en una población de beneficiarios potenciales, claramente identificada, y luego diseñar el programa o proyecto con que se pretende atender un determinado problema o necesidad insatisfecha, teniendo en cuenta las características de esa población, a fin de elevar el impacto o beneficio potencial per cápita. Se formulan pensando en un grupo o categoría social específica como beneficiario.

Tipos de Focalización:

  1. De demanda: La selección se realiza sobre los potenciales beneficiarios directos, sean éstos personas, hogares, unidades productivas, etc. Requiere definiciones técnicas precisas sobre la población objetivo, para llegar exactamente a ella; exige mayor capacidad técnica; tiene mayor costo administrativo; privilegia una relación individual entre el beneficiario y el programa o servicio; se identifica a la población en base a indicadores de pobreza (LP, NBI) combinados con otros indicadores específicos (edad, ocupación, etc.)
  2. De oferta: La selección no se realiza sobre la población, sino sobre las entidades que prestan los servicios. Se identifican los establecimientos o servicios más vulnerables o más necesitados y que atienden preferentemente a la población más pobre. Ejemplo: programas educativos o de alimentación que seleccionan escuelas carenciadas en lugar de discriminar a la población. No requiere definiciones técnicas tan precisas. Los criterios de selección pueden ser la localización geográfica, la modalidad de funcionamiento, el prestigio o status social, el rendimiento educativo, etc. tiene mayor simplicidad y menor costo administrativo que el anterior. Riesgo de atender a población no necesitada y de estigmatización del sector.
  3. Focalización geográfica o grupal: Se basa en diferenciar áreas geográficas o grupos poblacionales relativamente homogéneos que presentan una alta incidencia de pobreza. Todos los hogares de una determinada región que califica como pobre tiene el derecho de recibir el servicio o beneficio. No se releva personas ni establecimientos o servicios. Es sumamente simple y tiene costo bajo. La eficacia depende del grado de heterogeneidad de la región. No es exhaustiva, por lo que se recomienda combinarlo con otro mecanismo de focalización.
  4. Mecanismos de Auto-focalización: Cada programa por su diseño promueve que los no beneficiarios se autoexcluyan. Se diseñan programas cuyo beneficio resulta atractivo sólo para los beneficiarios potenciales. Son muy pocos este tipo de programas. Tiene bajo costo administrativo. En algunos casos los propios sistemas “universales” de salud y educación operan como autofocalizantes. Son programas donde la población objetivo tiene particularidades notables por la cual son beneficiarios (discapacidad, enfermedad).
  • POLITICAS SOCIALES DE TRANSFERENCIAS DE INGRESOS: Se trata de políticas sociales cuya modalidad característica es la transferencia de ingresos. Esta denominación —adoptada en sentido genérico—, alude a un sistema de protección social pensado para hacer frente al aumento del desempleo y de la pobreza. El mismo consiste en la transferencia de una determinada cantidad de remuneración para que sea utilizada por el ciudadano en el mercado para la resolución de sus necesidades. En este sentido se diferencia de la transferencia de un bien o servicio, característica de las políticas sociales tradicionales.

Modelos de Políticas sociales de transferencias de ingresos:

1. Modelo Fuerte: Ej: Ingreso Ciudadano

– Individual: se concede a personas y no a flias.

– Universal: para todos los ciudadanos y no contributivo

– Incondicional: es independiente del nivel de ingresos y sin ninguna relación con el mercado asalariado.

– Financiamiento fundamentalmente con impuestos progresivos (ganancias, bs. personales, operaciones financieras)

2. Modelos débiles o parciales: Ej: Asignación Universal por Hijo; Plan Jefes/as de Hogar

– Concede la RB a una parte de los ciudadanos o a la familia

– Casi siempre por un importe menor que el del umbral de la pobreza

– Exigen contraprestación (son condicionadas)

La condicionalidad de las Políticas Sociales

Lo condicional es aquello que está  sujeto a condición o requisito. En tanto la condición  es un  estado, situación especial de una persona. En el ámbito de las Políticas sociales son  condicionadas aquellas que piden algo a cambio por la obtención del beneficio       distintas perspectivas teóricas, éticas y políticas

Tipos de condicionalidades:

La exigencia de una contraprestación laboral: políticas de workfare de Estados Unidos. Ej: Plan Jefes/as de Hogar

La aceptación de actividades alternativas al empleo (actividades comunitarias voluntarias, actividades familiares o reproductivas, acciones de formación o capacitación): políticas de rentas mínimas de inserción de Europa. Ej: Programa “Ellas Hacen”

La demostración de prácticas asociadas al ejercicio de otros derechos como la salud, educación o identidad: una alternativa para los países de América Latina. Ej. Asignación Universal por Hijo

Saludos,

Laura

[1] Enlaces relacionados para ver distintos modelos de programas sociales focalizados en Argentina: Plan Jefes y Jefas de Hogar desocupados; Programa Familias por la Inclusion Social

[2] Enlaces relacionados para ver distintos modelos de políticas sociales de transferencias de ingresos en distintos países: work-fare americano ; RMI francés ; Dividendo del Fondo Permanente de Alaska.

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Enfoque de Marco Lógico. Construcción de la Matríz.

 

Hola a tod@s!

Hoy continuamos con el desarrollo conceptual y metodológico del Enfoque del Marco Lógico (EML). Comenzamos retomando la ejercitación de la clase pasada, respecto a la elaboración del árbol de problemas y objetivos sobre la experiencia compartida. Los aportes que hicieron se aproximaron a la siguiente propuesta.

Ejm Àrbol problema

Ejem Árbol Solución

Se destacó la importancia de emprender el proceso de elaboración del árbol de problemas y el árbol de objetivos, en tanto ofrecen elementos clarificadores y orientadores para el posterior momento de diseño del proyecto, que es el de  la conversión de una simple cadena de resultados a un lenguaje de planificación, según el EML.

Para ello, y para clarificar los conceptos, revisamos algunos de los elementos básicos de una planificación. En primer lugar, como muestra la imagen, resaltamos la importancia de diferenciar el ¿cómo? de una intervención (insumos o recursos y  actividades), el ¿qué? de la misma (los productos) y el ¿para qué? de un programa o proyecto (los resultados e impacto).

elementos de una planificacion 01

El impacto, o impactos, de una intervención se relaciona con los fines u objetivos generales y representa una situación ideal en el futuro que implica grandes transformaciones, cambios a largo plazo, al que nuestra intervención contribuye pero no es enteramente responsable.  Se trata de cambios intencionados o no, positivos o negativos, esperados o no en la zona respecto de la situación inicial.

Los resultados, por su parte, refieren a cambios intermedios, a mediano plazo, bajo total responsabilidad de la intervención en el marco del proyecto. Tienen que ver con objetivos directos del plan o programa. Suelen expresarse en pasado, como algo ya logrado; por ejemplo: “ha mejorado”, “ha fortalecido” o “incrementado”. Destacamos que debieran evitarse frases como “asistir, apoyar, desarrollar, monitorear, identificar, supervisar o preparar X o Y”, en tanto esto refleja acciones pero no cambios a alcanzar. También señalamos que los resultados deben ser específicos (describir una condición futura clara), medibles (cualitativa o cuantitativamente), asequibles (al alcance de la intervención), pertinentes (en función de la situación y el programa) y limitados en el tiempo (hay una fecha para alcanzarlos)

A diferencia de los resultados, los productos son el efecto más inmediato de las actividades y deben contribuir al logro de los resultados. Para definir los productos, o analizar si está suficientemente claro, es conveniente realizar las siguiente preguntas clave: ¿son alcanzables y están bajo nuestro control directo?, ¿hay una relación causa-efecto adecuada?, ¿necesitamos algún otro producto adicional para lograr el resultado? También, como para el caso de los resultados, los productos deben ser específicos, medibles, asequibles, pertinentes y estar limitados en el tiempo.

Por su parte, las actividades describen las acciones que se necesitan para obtener los productos planteados. Normalmente, muchas actividades conducen a un producto. Por ejemplo: coordinación, asistencia técnica, reuniones informativas, capacitación, gestión de recursos o difusión. Algunas preguntas importante a la hora de definir actividades para un proyecto, son las siguientes: ¿qué acciones necesitamos para obtener ese producto?, ¿conseguirán las diversas acciones combinadas asegurar que se tenga el producto?, ¿qué recursos (insumos) se necesitan para emprender estas actividades?, ¿cuánto tiempo?, ¿quiénes participan?

Finalmente, los insumos o recursos representan todo aquello que debe existir o en lo que hay que invertir para llevar a cabo las actividades. Incluyen el tiempo del personal, las partes interesadas y voluntarios, el dinero, los consultores, los equipamientos, la tecnología y los materiales.

Una vez revisados los elementos básicos de una planificación, destacamos dos conceptos que van de la mano al EML. Uno de ellos es la noción de Cadena de Resultados y el otro es la noción de Modelos Lógicos. La Cadena de Resultados es una herramienta visual que ayuda a hacer explícito la conversión de insumos en productos, llevando resultados y cambios a niveles más altos. Esto tiene directa relación con la Teoría del Cambio o Teoría de la Acción, que ya desarrollamos hace algunas clases. Por su parte, un Modelo Lógico es una representación gráfica de la teoría de cambio o teoría de la acción de un proyecto. Se dice que es  lógico en tanto es razonable de ser esperado; y se dice que es un modelo en tanto representa la realidad pero no es la realidad.

La expresión más simple de lo antes dicho es la siguiente: Si tenemos ‘A’, y hacemos ‘B’, luego ‘C’ debiera ocurrir, pero sólo si ‘D’ se mantiene constante. Llevado esto a un proyecto concreto, la cadena de resultados nos obliga pensar que si disponemos los insumos, entonces es posible desarrollar las actividades, siempre que se den las condiciones planeadas… Entonces, si desarrollamos las actividades, podremos obtener los productos, siempre que se den las condiciones planeadas, y así sucesivamente, como lo ilustra la imagen.

Luego de estructurar los elementos del proyecto en una cadena de resultados, tarea que supone tener una clara teoría del cambio del proyecto, es necesario convertirla en un lenguaje de planificación según lo adopta el EML. Para ello, simplemente pusimos la cadena de resultados en posición vertical y combinamos los principales elementos de la misma con la estructura básica de la matriz del marco lógico, ‘traduciendo’ la cadena de resultados en un lenguaje de planificación lógico, como lo ilustra la siguiente imagen.

De este modo, el lenguaje de planificación permite definir qué de los elementos de la planificación se incorporarán a la matriz del marco lógico. Esta matriz es una tabla de doble entrada que presenta la información básica del proyecto de manera estructurada y sintética.

Habiendo compartido a qué refiere cada columna y cada línea de esta matriz, profundizamos en cada uno de sus elementos, comenzando por la descripción narrativa de los diferentes niveles de cambio esperados, es decir el interés del programa o proyecto. La siguiente imagen  sintetiza los conceptos que vimos en clase, referidos a los distintos niveles de objetivos:

Trabajamos con el ejemplo en cada uno de los objetivos, pudiendo desarrollar lo siguiente:

Ejemplo

 

Seguidamente, continuamos con el análisis de otro de los elementos de la matriz: análisis de supuestos y riesgos, correspondiente al cuarto paso, del segundo momento, del modelo lógico de un proyecto.

marco logico supuestos y riesgos

Después de conceptualizar estos elementos y brindar algunos ejemplos, señalamos un camino sencillo para identificar los riesgos y supuestos en diferentes niveles. Así, comenzando por lo más operativo, se dijo que (a) para cada actividad, se debe identificar qué tiene que estar dado o suceder para que las actividades se desarrollen con éxito; (b) para cada objetivo específico, se debe analizar qué tiene que estar dado o suceder para que las actividades lleven hacia los productos; (c) para cada objetivo intermedio, hay que identificar qué factores externos o internos deben estar dados o suceder para que los productos cumplan con los objetivos intermedios; y (d) para los objetivos a largo plazo (impactos), se debe identificar factores externos e internos que deben estar dados para que objetivos intermedios contribuyan con el impacto esperado.

Una vez que revisamos, en líneas generales, los componentes de la matriz trabajados hasta el momento, continuamos con el análisis con la columna de indicadores y medios de verificación. Dicho en otros términos, abordamos el quinto y último paso del EML, recordando que diferentes autores identifican distintas etapas, aunque en el fondo el proceso es muy similar.

Este quinto paso refiere al Desarrollo de Indicadores y Medios de Verificación.

marco logico indicadores y medios de verificacion

En cuanto a los indicadores, se resaltó que los mismos constituyen un medio para medir hechos en comparación con lo planificado en términos de calidad, cantidad y puntualidad. Los indicadores son una evidencia objetiva, verificable e independientemente de los cambios del proyecto en diferentes niveles. Los indicadores pueden ser cuantitativos (medido y contados), cualitativos (sentimientos, percepciones, juicios de valor), directos (% de empleo) e indirectos o proxy (medida indirecta, ej. cohesión grupal). La combinación de indicadores cualitativos y cuantitativos suele ser la regla más que la excepción.

Para identificar los indicadores apropiados es recomendable tener en cuenta los siguientes criterios: (a) tienen que ser ‘medibles’, (b) tienen que ser ‘relevantes’ para los productos y objetivos identificados, (c) tienen que ser suficientemente ‘específicos’ para cada nivel de resultados, (d) deben existir datos e información disponible a costos y esfuerzo razonable. Algunas preguntas que pueden orientarnos a la hora de identificar los indicadores son las siguientes: – ¿Cómo sabremos (o demostraremos a otros) que los cambios anunciados en los resultados se alcanzarán satisfactoriamente? – ¿Quién cambiará como consecuencia de los resultados de las actividades del proyecto? –  ¿Qué cambiará a causa del proyecto?

En cuanto a los medios de verificación, además de conceptualizarlos y brindar algunos ejemplos, destacamos la importancia de identificar medios apropiados a los indicadores y accesibles, es decir, que podamos efectivamente utilizarlos.

marco logico medios de verificacion

Para continuar, referimos a las actividades del proyecto. Luego de definir objetivos específicos del proyecto, y no antes, se identifican las actividades. Estas responden –entre otras- a las siguientes preguntas ¿cómo lo hacemos? ¿con quiénes? ¿con qué recursos?, etc. las actividades son entendidas como acciones o tareas del proyecto orientadas a producir productos específicos mediante el uso de insumos y diferentes recursos.

Una tabla como la siguiente, puede ser una herramienta útil a la hora de diseñar un plan de actividades y relacionarlo con el nivel de los resultados y objetivos específicos.

marco logico actividades

Para concluir el desarrollo del EML, revisamos la lógica vertical y horizontal para la revisión o lectura de la matriz.

Como muestra la imagen (ver debajo) la lógica vertical funciona en dos direcciones. Comienza desde la base de la columna (lógica de ‘ejecución’) y continúa con las actividades hasta llegar al fin. La revisión supone pensar así: si se llevan a cabo las actividades, se generarán entonces los productos o resultados de corto plazo; si se generan los productos, entonces debería lograrse el propósito del proyecto o resultados de mediano plazo; y si se logra el propósito, el proyecto contribuirá entonces significativamente al fin o los resultados de largo plazo. Asimismo, la lógica vertical funciona a la inversa (como una lógica de ‘planificación’), desde el fin o ‘para qué’ del proyecto, pasando por el propósito ‘qué’, el cual a su vez justifica la elección de los productos, el ‘cómo’, y finalmente las actividades, las cuales son necesarias para generar los productos.

Por su parte, la lógica horizontal se basa en relaciones de causa-efecto entre los distintos niveles de objetivo de la MML y postula lo siguiente: si se realizan las actividades se logran los productos, siempre y cuando los supuestos identificados sean confirmados en la realidad de la ejecución del proyecto. Las actividades necesarias y suficientes para producir un producto, junto con los supuestos a este nivel, confluyen al éxito de la ejecución del mismo. Si se producen estos productos y los supuestos de este nivel se ratifican, se logrará el propósito. Los productos, junto con los supuestos a este nivel, describen las condiciones necesarias y suficientes para lograr el propósito. Si se logra el propósito, y se confirman los supuestos de este nivel, se habrá contribuido de manera significativa a alcanzar el fin. El propósito, junto con los supuestos a este nivel, describen las condiciones necesarias, aún cuando no sean suficientes, para lograr el fin.

marco lógico lógica de verificacion

 

Por último, compartimos un video que refleja la construcción de una Matriz de Marco Lógico, de Natalia Vargas (2011), quien toma un ejemplo práctico y explica los elementos que deben ser tenidos en cuenta al momento de realizar el ejercicio.

Saludos.

Equipo Cátedra

Enfoque de Marco Lógico. Momento de Identificación. Árbol de Problemas y Soluciones.

 

Buenas, gente!

Compartimos lo que trabajamos ayer en clase. Retomamos lo visto en la presentación del Enfoque del Marco Lógico, destacando que es un enfoque de planificación orientada por resultados, que algunos autores lo conceptualizan como una herramienta de la planificación y otros lo conciben como un enfoque de planificación en sí mismo,y que este puede estar presente en cualquier momento del ciclo de vida del proyecto.

El Enfoque de Marco Lógico ofrece herramientas para la identificación, formulación y ejecución, seguimiento y evaluación de proyectos sociales. Otra parte importante es que el enfoque unifica, a partir de aspectos básicos, el proceso del proyecto, por parte de los responsables y facilita la labor de seguimiento y evaluación de los mismos.

A continuación hicimos la siguiente distinción entre la metodología del marco Lógico y la Matriz que lo representa.

enfoque-y-matriz-eml

Esta matriz es una tabla de doble entrada que presenta la información básica del proyecto de manera estructurada y sintética. La siguiente imagen ilustra una matriz clásica en el EML, existiendo diferentes variantes, algunas más complejas que otras.

matriz del marco logico

Se mencionó que existen diferentes posturas respecto al procedimiento o proceso metodológico de aplicación del EML. Se indicó que en nuestro caso revisaremos 5 pasos básicos, organizados en dos grandes momentos: identificación del proyecto y diseño del proyecto. 

Para comenzar, presentamos los dos primeros momentos referidos a la identificación del problema y las soluciones. Para ello, revisamos las técnicas más conocidas al respecto: árbol de problemas y árbol de soluciones.

Momenos

Definimos la ya conocida técnica del árbol de problemas como un proceso de identificación gráfica de los principales problemas y las relaciones causa-efecto entre ellos, para que nuestra intervención procure atender las causas y no los síntomas a manifestaciones del problema.

árbol problema

En esta técnica, luego de analizar las relaciones causales entre los problemas identificados, se establecen posibles soluciones a los problemas, configurando así el árbol de soluciones.

árbol soluciones

Según el tipo, alcance y cobertura de la intervención se priorizan las soluciones a ofrecer para revertir los problemas priorizados. Se resaltó también que si se la usa como una metodología participativa, esta herramienta puede resultar un procedimiento flexible que permite crear consenso de opiniones e incorporar la percepción de diferentes agentes involucrados en el problema. La misma, consta básicamente de dos momentos, una referida al problema y otra a las soluciones, según ilustramos a continuación.

Se destacó que un problema no está bien definido cuando los involucrados tienen apreciaciones distintas sobre la naturaleza o la magnitud del problema sentido, cuando ellos identifican un `menú´ de problemas en torno a una situación compartida pero no delimitada, o bien cuando priman`sentimientos´ de efectos negativos pero no se sabe con claridad de qué se trata.

A su vez, se mencionaron algunos criterios que pueden orientar la definición del problema central sobre el cual se va a trabajar. La selección debe considerar lo siguiente: a) que el problema trascienda a la mayoría de los involucrados claves (a la población más afectada), b) que tenga correspondencia con la institución involucrada, c) que se disponga de las capacidades y recursos para resolverlo (o sea posible acceder a los que hagan falta), d) que haya especial urgencia en resolverlo, e) que movilice compromiso por los involucrados.

Por último, compartimos una experiencia a través de la cual pudimos visualizar en parte lo hasta aquí trabajado correspondiente al árbol de problemas y al árbol de soluciones.

 

Se trata de una experiencia en la provincia del Chaco, referida a la Atención Primaria de la Salud, en la cual una médica obstetra comenta acerca de los esfuerzos que realiza desde un Centro de Salud de la zona para prevenir el cáncer de cuello uterino en la población del lugar. A pesar de ello, el cáncer de cuello uterino es el segundo tumor más frecuente en la tasa de mortalidad por cáncer en mujeres de la región Noreste de Argentina, para el año 2014.

El propósito es que analicen la experiencia, la situación que describe la Obstetra y el contexto en el cual desarrolla su trabajo, para de este modo poder identificar el problema central que afecta a la población femenina, pudiendo visualizar también las posibles causas y efectos de la problemática.

En la siguiente clase, retomaremos el ejemplo para terminar de trabajar  el primer momento de identificación, y así poder continuar con el momento de diseño de la matriz del marco lógico.

Saludos

Equipo cátedra.

Enfoque del Marco Lógico para la planificación y gestión de proyectos.

 

Buenas noches!

Hoy comenzamos a trabajar otro tema de la Unidad II, también basado en los modelos lógicos. Se trata del Enfoque de Marco Lógico (EML), uno de los más adoptados  por los programas y proyectos sociales que buscan intervenciones para el desarrollo, dado que se basa en un enfoque de planificación orientado por resultados.

En un primer momento se reflexionó acerca del interés de agencias y organismos internacionales por invertir en mejoras de la planificación, poniendo énfasis en el análisis y evaluación a lo largo de la vida de un proyecto. Esto, para contribuir al desarrollo de intervenciones superadoras y pertinentes que hagan un uso racional de los recursos, lo cual muchas veces implica obtener ahorros significativos que pueden redirigirse para su mayor aprovechamiento.

Para estudiar y comprender el tema, sugerimos leer la siguiente bibliografía. En la biblioteca digital del blog pueden encontrar material adicional, pero estos son los documentos básicos sobre Marco Lógico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Enfoque de Marco Lógico implica la estructuración de los resultados de un análisis para presentar, de forma sistemática y lógica, los objetivos de un programa o proyecto. Ofrece herramientas para la identificación, formulación y ejecución, seguimiento y evaluación de proyectos sociales. Otra parte importante es que el enfoque unifica, a partir de aspectos básicos, el proceso del proyecto, por parte de los responsables y facilita la labor de seguimiento y evaluación de los mismos.

Para comenzar a trabajar sobre el tema respondimos las siguientes preguntas:

– ¿Cómo surge y qué es el EML?
– ¿Cuáles son sus ventajas y desventajas?
– ¿Cómo se aplica el enfoque?

3 problemas

Respecto a los factores que contribuyeron con el origen del enfoque, se hizo referencia a las principales dificultades que atravesaron los procesos de identificación, diseño, ejecución y evaluación de proyectos que a pesar de contar con las inversiones necesarias, no lograban los resultados esperados en materia de desarrollo. Esto, marcó un antecedente en el marco de la planificación orientada por objetivos.

Cabe destacar el EML es una herramienta que permite elaborar diseños que satisfacen tres requerimientos de ´calidad´ en un proyecto: coherencia – viabilidad – evaluavilidad.

Entre otros aspectos trabajados, presentamos dos conceptos sobre el EML. Señalamos que hay quienes ven al EML como un instrumento dentro de un proceso mayor, y en tal caso lo definen como “…una herramienta analítica para la identificación, planificación y gestión de proyectos orientada por objetivos”. Por otro lado, hay quienes lo ven como un método de planificación en sí mismo, y lo definen como “…el método de planificación orientado por resultados que sirve para conceptualizar, diseñar, implementar, monitorear y evaluar proyectos sociales o productivos”.

Ambos criterios son válidos, según el tipo de intervención, la institución que lo lleva adelante y el tipo de proyectos y procesos que se desarrollen con los sectores con que se trabaje. Vale explorar la bibliografía específica para adoptar la postura que el estudiante quiera, siempre que justifique tal decisión.

lazosMás allá del concepto, resaltamos que detrás del EML existen ciertas ideas básicas, a saber:  (1) el uso del enfoque requiere claridad sobre qué se trata de lograr y cómo se hará; (2) supone decidir acerca de cómo sabremos si se están logrando los objetivos, es decir es necesario el monitoreo y/o seguimiento; y (3) requiere hacer explícitos las condiciones externas (supuestos) que son críticas para que el proyecto sea exitoso, así como analizar el/los riesgos de que estos supuestos no se cumplan.

De igual modo, el enfoque promueve una planificación participativa, por lo tanto permite una comunicación entre los diferentes actores vinculados a una intervención, a saber: (1) las comunidades beneficiarias del proyecto (quienes viven y conocen las situaciones problemas), (2) los agentes externos (quienes conocen y dominan aspectos técnicos), (3) los financiadores (quienes poseen los recursos necesarios para operativizar el proyecto), y (4) los evaluadores (quienes propician condiciones para un óptimo desarrollo de los proyectos).

También se mencionaron las ventajas y limitaciones que tiene este enfoque, en tanto las características que reúne pueden implicar una potencialidad o un obstáculo para la intervención, según el problema, el contexto, las estrategias de solución, los recursos disponibles y los actores de que se trate.

ventajas

limitaciones

Por último, se mencionó la importancia del enfoque, en tanto propone una serie de momentos a través de los cuales se puede identificar el problema, plantear las estrategias para su solución, llevar a cabo las mismas y evaluarlas, convirtiéndose en una herramienta de planificación útil en todo el proceso que implica un proyecto.

Momenos

Se mencionó que existen diferentes posturas respecto al procedimiento o proceso de aplicación del EML. Se indicó que en nuestro caso revisaremos 5 pasos básicos, organizados en dos grandes momentos: identificación del proyecto y diseño del proyecto. Se señalaron los dos primeros pasos, del primer momento, referidos a la identificación del problema y las soluciones. Para ello, presentaron las técnicas más conocidas al respecto: árbol de problemas y árbol de soluciones.

Definimos la ya conocida técnica del árbol de problemas como un proceso de identificación gráfica de los principales problemas y las relaciones causa-efecto entre ellos, para que nuestra intervención procure atender las causas y no los síntomas a manifestaciones del problema. En la clase siguiente retomaremos el tema y trabajaremos la técnica a los fines de resaltar su importancia en la metodología del EML.

Recordamos que este tema requiere de la lectura comprensiva del material propuesto para facilitar su entendimiento y así poder luego ejercitar la herramienta.

¡Muchas gracias por su asistencia y participación!

Equipo Cátedra.-

 

Preguntas para preparar la evaluación parcial

 

Hola gente!

Como prometimos, acá presentamos, con un mes de anticipación, las preguntas que orientan el estudio de las unidades I y II, las que van como temas centrales del parcial.

De estas doce preguntas, el día del parcial elegiremos ocho (cuatro de cada unidad). De esas ocho, cada estudiante podrá elegir dos a responder, una de cada unidad. Es decir, cada estudiante tiene que responder correctamente y en profundidad dos de las ocho preguntas disponibles (a elección) el día del parcial. Si estudian, utilizando las preguntas y bibliografía que acá entregamos, no hay razón para que a alguien le vaya mal!

Como podrán ver, y para facilitarles el estudio, para cada pregunta les recomendamos la bibliografía principal que deben utilizar. Cualquier duda, pueden usar el servicio de preguntas frecuentes de este blog.

PREGUNTAS:

1. ¿Qué es el “universalismo del nuevo tipo”? ¿Qué papel juega en la reducción de las desigualdades y la construcción de ciudadanía?

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1

2. ¿Qué es la Asignación Universal por Hijo? Caracterizarla como política social y analizar sus ventajas y limitaciones.

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1

3. ¿Qué es la Planificación Estratégica? Caracterice su proceso o metodología.

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 12 , 3 y 4 

4. En Planificación Social usamos reiteradamente los siguientes términos: ‘eficacia’, ‘eficiencia’, ‘equidad’ y ‘sostenibilidad’. Explique a qué refiere cada uno.

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1

5. El Banco Mundial impulsó a finales de los ochenta y principios de los noventa las políticas focalizadas en la pobreza. ¿Qué características tienen estas políticas sociales? ¿Cuáles son sus ventajas y cuáles sus desventajas o errores más frecuentes?

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1

6. ¿Qué es el Gerenciamiento Social de Programas y Proyectos? ¿Por qué surge como disciplina importante en los noventa y cuáles son sus propósitos?

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1 y 2

7. ¿Qué es la Planificación Estratégica? ¿Por qué es necesaria y qué alcance tiene? ¿Cuál es el marco ideológico que sustenta este enfoque de planificación?

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1 , 2 y 3 

8. ¿Qué es la Teoría del Cambio? ¿Cuáles son los elementos centrales? Brinde un ejemplo

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1 , 2 y 3

9. ¿Cuáles son los principios que orientan/guían una intervención planificada? Elija uno de ellos y profundice con ejemplos.

Ver apuntes síntesis de la clase

10. ¿Qué es el Enfoque del Marco Lógico y para qué sirve? ¿Cuáles son sus ventajas y desventajas como enfoque de planificación?

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1,  2 y 3

11. ¿En qué consiste el momento de Análisis de Situación o Diagnóstico Participativo?. ¿Cómo se priorizan los problemas de intervención? ¿Qué es el árbol de problemas y soluciones?

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1, 2 y 3

12. ¿Cuáles son los elementos de la Matriz del Marco Lógico? Diseñe la matriz, caracterice cada elemento y brinde un ejemplo.

Ver apuntes síntesis de la clase y bibliografía 1 y 2

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Nota: no se responderán preguntas enviadas a los emails particulares de los miembros del equipo cátedra. Escriba su pregunta en comentarios a esta entrada, o use la sección preguntas frecuentes.

Pensándolo bien, no acordamos con el primer mensaje que dice “los libros no muerden”… De hecho, sí que muerden y calan hondo cuando les damos la oportunidad….!

Saludos…!

El equipo.

Principios básicos de una intervención planificada

 

Buenas tardes, qué tal?

En la clase de hoy, luego de haber repasado algunos temas como los elementos básicos de una intervención, nos concentramos sobre Los principios orientadores o rectores de una intervención planificada. Ya habíamos comenzado a hablar de esto, y los habíamos mencionado, desarrollando con profundidad el primero de ellos. En esta clase repasamos algunas nociones básicas y profundizamos sobre el resto de los principios.

8 PrincipiosLos principios son una suerte de criterios personales, profesionales, institucionales y hasta ideológicos de cómo se encara una intervención. En la cátedra hemos priorizado 8 principios básicos que sirven de guía al momento de planificar una intervención de desarrollo social, democrática y participativa.

 

1237052_667380816605398_666138337_nEl primer principio, como hemos visto, refiere a los que se conoce como Teoría del cambio o teoría de la acción. El desarrollo y el cambio social son procesos complejos. Esto conlleva una atención especial al riesgo de usar herramientas en exceso simplificadoras para abordar dichas dificultades. Resulta claro que es profundamente disfuncional la división convencional entre los hacedores de programas y políticas (y sus respectivas teorías) y los practicantes del desarrollo. Como profesionales del desarrollo social necesitamos de la teoría para hacernos buenas preguntas, y hacerlas de manera más sistemática y rigurosa. Este es el papel que juega en una intervención lo que llamaremos Teoría del Cambio.

El rol de una buena teoría es el de una guía para el entender, el descubrir el trabajo a realizar y el ayudar a las comunidades y sus organizaciones a comprender y dar forma a sus propias realidades. Necesitamos buenas teorías del cambio social que guíen el pensamiento y la acción de todos los involucrados en los procesos de desarrollo, ya sea como individuos, comunidades, organizaciones, movimientos sociales o como donantes. Toda intervención de desarrollo es alimentada  por teorías del cambio, si bien es claro que muchas veces los individuos y las organizaciones no las hacen explícitas. Para los actores involucrados en la práctica del desarrollo, el riesgo de ello implica no ser conscientes de la medida en que las decisiones estratégicas así como diversas discusiones y debates están siendo informados por razonamientos dispares respecto al cambio social y al papel de las intervenciones intencionales para un cambio social positivo.

La experiencia de los profesionales de campo, cuyos aprendizajes podría producir valiosas y ricas perspectivas para teorizar acerca de cómo ocurre el cambio social, rara vez encuentran el espacio y el tiempo para analizar lo que se está haciendo, lo que lleva a que sea el pensamiento y las teorías implícitas de otros (funcionarios, donantes, etc.) los que dominen su práctica. Al mismo tiempo, si las teorías del cambio de la organización y sus visiones del mundo no están debatidas, las visiones lineales que asumen que el mundo es simple y controlable tendrán el terreno abierto para seguir dominando la escena.

Para profundizar sobre esto, vale revisar el desarrollo de la clase conceptual sobre Teoría del Cambio, así como la clase pasada donde realizamos un ejercicio práctico sobre un caso concreto.

El segundo principio analizado en la clase de hoy tiene que ver con la idea que toda intervención debiera basarse en una profunda comprensión de la realidad que se quiere transformar con nuestra intervención.

Para ello, se resaltó la importancia de diversas metodologías de análisis situacional y diagnóstico, tales como el Sondeo Rápido, el Diagnóstico Participativo, el Autodiagnóstico, etc. De igual modo se mencionaron las habilidades que debe adquirir y desarrollar el profesionales para adentrarse en un contexto desconocido y reconstruir la historia de un grupo, barrio o comunidad.

Se destacó la importancia de comprender no sólo la situación actual, sino cómo ésta ha venido cambiando con el tiempo, así como las respuestas que la misma gente fue dando a sus problemas en tanto va a determinar el curso de nuestra intervención. También se resaltó la importancia de identificar los diferentes actores sociales (individuos, grupos e instituciones) que podrían estar interesados y afectar (positiva o negativamente) nuestra intervención. Al mismo tiempo se reflexionó sobre las implicancias que tiene planificar una intervención adoptando una visión sesgada sobre la realidad, sin contemplar las narrativas de los principales actores involucrados en la situación a transformar.

Sobre este tema, el cual ha sido tratado en otras materias de la carrera, hay mucho material. Compartimos acá algunos documentos teóricos, metodológicos y prácticos que les servirá no sólo como material de estudio para la materia, sino como herramientas para el ejercicio profesional futuro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tratándose de un tema central en la gestión de todo proyecto, este principio será profundizado al analizar el enfoque del Marco Lógico y el Ciclo de Vida de Proyectos, tanto en la Unidad II como Unidad III.

 

 

 

 

 

 

Luego analizamos el tercer principio de una intervención, el cual justamente tiene que ver con reconocer que en un programa o proyecto son múltiples los actores sociales que pueden estar involucrados directa o indirectamente y afectar el proceso de cambio que nuestra acción pretende generar.

En este caso diferenciamos aquellos actores directos (beneficiarios, usuarios o suejtos/titulares de derecho, instituciones de apoyo y agentes de financiamiento) de aquellos indirectos (como ONGs, gobierno local, organizaciones de la comunidad, empresas, iglesias, entre otros), destacando que todos -de alguna manera- tienen un interés en el proyecto, el cual no siempre será coincidente con el objetivo de la intervención. Además, señalamos que esta clasificación se corresponde con la de actores aliados, oponentes, neutros que retomaremos en las próximas clases.

Mencionamos la importancia de manejar herramientas como el Mapeo de Actores Sociales Claves para conocer estos diferentes actores, las formas de relaciones entre ellos y saber cómo articularse con ellos, logrando el establecimiento de lazos favorecedores al logro de los objetivos que persigue el proyecto. Esto también constituye un puntapié central en una intervención planificada. Desconocer la presencia de múltiples actores que real o potencialmente afectarán la intervención, llevará a errores y dificultades futuras que seguramente condicionarán el éxito del programa o proyecto.

El cuarto principio tiene que ver con “Reconocer las ventajas de los procesos participativos“. Para comenzar el análisis de este principio, trabajamos sobre las preguntas ¿para qué participamos? y ¿cómo participamos?, logrando expresiones clarificadoras del principios basadas en el enfoque de los derechos humanos, destacando la importancia de resignificar la presencia de los actores centrales a lo largo de la intervención.

Al respecto, revisamos críticamente aquellas intervenciones donde prima una noción ‘asistencialista’ y ‘paternalista’ del desarrollo social, identificando el lugar que ocupan los actores desde dichos enfoques. También, se planteó la necesidad de repensar aquellas intervenciones que se realizan ‘desde arriba’ y ‘desde afuera’ de la comunidad, y se resaltó la importancia de reconocer el saber y la experiencia local, creando espacios de intercambio y construcción colectiva del conocimiento.

En relación con esto, analizamos cómo es que el poder atraviesa las relaciones humanas y, puntualmente, cómo puede darse esta relación entre actores sociales en un proceso de intervención. En este sentido, destacamos lo determinante que puede ser la influencia de las organizaciones de apoyo y las entidades financieras como así también de los beneficiarios en el éxito o fracaso de un proyecto. Mientras mayor sea la proporción de participación de los beneficiarios, usuarios o titulares de derecho de un proyecto en la priorización de las necesidades y la toma de decisiones sobre el proyecto/programa a implementar, mayores serán las chances de éxito de dicha intervención y continuidad de las acciones una vez que el programa o proyecto finalice. Asimismo, mientras mayor sea la determinación de los destinos del proyecto por parte de las instituciones de apoyo, donantes y otras entidades, menores las probabilidades de éxito de la intervención. Resaltamos, en conclusión, que la apropiación de un proyecto por parte de los usuarios depende en gran medida del protagonismo que ellos tengan durante todo el ciclo de vida del proyecto; siendo este protagonismo una de los principales aspectos que llevan a buenos resultados y la continuidad de la intervención.

Relacionado con el principio anterior y con este, recomendamos el uso del Mapeo de Actores Claves o Actores más Relevantes, como una herramienta muy útil en toda intervención, no sólo para identificar diferentes actores sociales vinculados real o potencialmente al programa o proyecto, sino para comprender su posición respecto de nuestra intervención. Resaltamos además que es muy importante actualizar este mapa de actores claves teniendo en cuenta que la realidad es dinámica y, por lo tanto, las relaciones y su lugar en el campo puede modificarse. Este tema también lo pueden ampliar, además de la bibliografía recomendada en la clase anterior, con el capítulo 3 del Manual de Planificación de Políticas, Programas y Proyectos disponible en la Biblioteca Digital de este blog.

A continuación, desarrollamos el quinto principio de una intervención que se jacte de ser planificada, el cual sostiene que “las intervenciones no son o no debieran entenderse como un proceso mecánico de progresión lineal”.

Se resalta que los procesos de desarrollo social son más complejos y suponen (a) una re-interpretación de los programas durante la intervención, (b) comprender que los resultados no sólo dependen de la ‘intervención’, sino de los actores locales y sus propios intereses, y (c) que usualmente se interviene en escenarios inciertos, multi-actorales y diversos, con contradicciones que condicionan las interacciones humanas.
Por ello, este principio sostiene que las intervenciones basadas en programa o proyectos debieran adoptar la noción de ciclo de vida de proyectos, entendiendo por tal el conjunto de momentos por los que atraviesa un proyecto desde la idea inicial hasta la ejecución y evaluación final. Los momentos están vinculados y articulados entre si y el procesos sigue una progresión lógica; no obstante, no se trata de un proceso lineal en un solo sentido. Por el contrario, es común el retorno a momentos previos mientras el proceso se hace más detallado. Es un proceso iterativo (es decir, repetitivo pero incremental). A medida que se avanza en el ciclo se analizan los diferentes asuntos con distintos niveles de detalle. Este tema se profundizará en la Unidad III cuando tratemos Ciclo de Vida de los Proyectos.

El sexto principio apunta a “reconocer la influencia de factores externos que afectan el proceso del proyecto y los resultados”. En directa relación con el principio tercero y cuarto (referido a la influencia de múltiples actores en todo proceso de intervención, así como la importancia de la participación social); este sexto principio busca destacar y ser conscientes de que en una intervención existen múltiples factores que pueden condicionar positiva o negativamente la misma.

Como una forma de identificar estos factores se sugiere trabajar con la herramienta conocida como el FODA. Esta herramienta, íntimamente ligada al enfoque de planificación estratégica,

“…no es más que una forma estructurada de elaborar un diagnóstico concreto de la realidad interna de una organización y su relación con el medio externo en el cual se desenvuelve” (Medianero Burga, 2009, véase una descripción de la herramienta en el documento “Metodología de planeamiento estratégico en el sector público: Conceptos esenciales”, del mencionado autor, disponible en la biblioteca digital de este blog.

Junto al análisis de los factores, este principio resalta la importancia de destacar la identificación de los actores, sean éstos aliados, oponentes o neutros, estratégicos o tácticos.

El séptimo principio de una intervención planificada se refiere a la importancia de “definir objetivos claros, lógicos y ‘alcanzables’, y priorizar aquellos que ofrecen contribuciones más significativas”.

Al respecto, y destacando el lema “Si no sabes hacia dónde vas, ¿cómo sabrás que ya has llegado?”, popularizado por Yogi Berra (USA, 1925), ese principio destaca la relevancia de definir, en diferentes niveles, hacia dónde va la intervención.

Sobre la base de este principio, es que se promueven acciones que estimulen la participación y fortalezcan la organización de una comunidad (cambio de primer nivel) para que ésta comunidad organizada pueda generar proyectos y conseguir financiamiento para la realización de un centro comunitario de recreación y deportes (cambio de segundo nivel) para contribuir a mejorar la calidad de vida de los pobladores (cambio de tercer nivel).

El siguiente gráfico ilustra la idea central de este principio, ubicando los diferentes objetivos en un escenario de intervención planificada, destacando a su vez la importancia de tener una misión y visión definidas, así como la necesaria materialización de las acciones mediante una clara estrategia, actividades y tareas.

 

El octavo principio de una intervención planificada refiere a la importancia de “revisar críticamente la práctica mediante acciones de seguimiento, evaluación y sistematización”. Las metodologías de seguimiento, evaluación (ex ante y ex post) y de sistematización refieren a diferentes enfoques del campo de la evaluación de programas y proyectos. Estos temas, enmarcados en el ciclo de la intervención y aprendizaje (ver figura) serán desarrollados en profundidad en la Unidad 4 del programa de estudio.

En esta ocasión, y a modo introductorio, se destaca la figura de la evaluación ex ante como un análisis de la relevancia, factibilidad, oportunidad y potencial sostenibilidad del proyecto, realizada previo a la ejecución del mismo, y con la finalidad de justificar su aceptación o rechazo; y –eventualmente- generar información para su reformulación.

Por su parte el monitoreo o seguimiento refiere a un proceso continuo y sistemático de recolección, análisis y uso de información sobre la ejecución del proyecto para el control de la gestión y la toma de decisiones que contribuyan al logro de los objetivos del proyecto.

En tanto a la evaluación ex post, se la considera –en términos generales- como un análisis valorativo para determinar en qué medida el proyecto alcanza sus objetivos (evaluación de resultados) y cuáles son los efectos de éstos resultados en la comunidad respecto de la situación inicial (evaluación de impacto). En todos los casos, la evaluación supone un análisis sistemático y objetivo de un proyecto en función de sus objetivos y basado en diferentes variables o aspectos, según el tipo de intervención y evaluación.

Finalmente, se menciona otro tipo de evaluación conocida como ´sistematización´. Este tipo de evaluación (formativa) supone un proceso de reflexión participativa sobre una experiencia para construir aprendizajes y generar lecciones a partir de ella; y busca reconstruir y ordenar la experiencia para interpretarla críticamente y poder explicitar la lógica del proceso vivido, los factores que han intervenido en dicho proceso, cómo se han relacionado entre sí y por qué lo han hecho de ese modo.

Estos serían los 8 principios básicos que orientan una intervención planificada. Esperamos que logren captar la relevancia de los mismos y amplíen el contenidos de éstos desde las lecturas recomendadas.

De la teoría a la práctica a través del análisis de un caso

Con la intención de revisar la comprensión del concepto, realizamos un ejercicio. La consigna fue la siguiente. Los participantes, organizados en pequeños grupos por principio, debían analizar –en un caso real- la presencia y claridad de los principios analizados.  El caso del Proyecto ‘AGUA EN ARROYO BLANCO’ de Rivera, Uruguay. En esta valiosa iniciativa, la repartición de Agricultura y Ganadería de Uruguay, a través del programa Uruguay Rural, decide flexibilizar sus prioridades institucionales para atender necesidades centrales y sentidas por los pobladores de una comunidad rural del vecino país. La experiencia narra la historia y el desarrollo organizativo de una comunidad rural para acceder a una necesidad básica como es el agua potable, destacando todo el proceso de intervención (pasado, presente y perspectivas futuras de la comunidad). Es un caso interesante para identificar principios presentes y evidentes de una intervención planificada, según los testimonios de los participantes, así como analizar el alcance y limitaciones de este tipo de intervención.

Luego de un plenario, donde los grupos compartieron sus observaciones, dimos por finalizada la clase.

Saludos!

El equipo cátedra!

de planificacionsocialunsj Publicado en Clases

Teoría del Cambio: un ejercicio práctico

 

Buenas noches, qué tal?

En el día hoy concluimos el ejercicio práctico iniciado en la clase anterior. Para comprender esta ‘entrada’ al blog, es necesario leer la ‘entrada’ anterior y la bibliografía de referencia. El ejercicio tenía por intención analizar la presencia, claridad y coherencia de la Teoría del Cambio en una intervención concreta. Utilizamos el caso de Bancos de Agua en Etiopía. Los diferentes grupos, quienes trabajaron sobre cada uno de los cinco elementos de la Teoría del Cambio, habían revisado el video, los documentos adicionales y las preguntas específicas. En plenario fuimos compartiendo los diferentes puntos de vista, a la vez que sintetizamos con unas gráficas específicas para cada elemento, las que adjuntamos a continuación.

Vale destacar que esto es sólo una síntesis, sobre la base de un ejercicio de ‘laboratorio’, entendiendo que sólo se analizó un caso a partir de un video documental, y no sobre la base de una evaluación real, o -en su defecto- un informe de evaluación de dicha intervención. El valor del ejercicio es poder identificar los elementos centrales de la Teoría del Cambio (TdC) de una intervención concreta. En este caso el ejercicio fue de reconstruir la TdC de la experiencia, es decir, un ejercicio retrospectivo en el cual, a partir de los resultados finales documentados en el video, intentamos identificar los elementos de la TdC de la iniciativa Bancos de Agua. En una intervención real, en casos concretos a nivel comunitario o en otro tipo de intervenciones, lo normal es que les toque construir o diseñar (y no reconstruir) con participación de diferentes actores la TdC de la intervención.

Para la reflexión final sobre este tema, vale indagar ¿cómo sabemos si una TdC está adecuadamente planteada y va a garantizar la obtención de determinados resultados?

Al respecto compartimos la respuesta a dicha pregunta de JOSÉ ANTONIO MONJE, quien es autor de “Teoría del Cambio en contextos Complejos“. Este autor sostiene que existen al menos cuatro criterios estándar de calidad, consensuados por todas las instituciones que inicialmente desarrollaron este enfoque. Dichos criterios son los siguientes:

  • Plausibilidad. Referido a la lógica y la coherencia de cada uno de los componentes de la Cadena de Resultados, presentación síntesis de las propuestas de intervención. Dicha lógica debe recoger el máximo de lecciones aprendidas identificadas en el sector correspondiente a lo largo de los años acumulados de experiencia. Interesa de manera muy especial el profundo conocimiento que los diseñadores y gestores de las propuestas tengan en el sector (o sectores) de intervención, en el contexto específico de trabajo (país, región, localidad) y con los principales actores sociales participantes, considerando un énfasis particular en los antecedentes históricos de intervenciones afines.
  • Viabilidad. Este criterio está referido a las posibilidades realistas de lograr los efectos e impactos propuestos, las mismas que dependerán principalmente tanto de las capacidades efectivas de todos los actores involucrados en la intervención como de las condiciones actuales y futuras del respectivo contexto. Se trata de un criterio que requiere permanente revisión a través de los análisis de factibilidad.
  • Capacidad crítica. Referida a los instrumentos de análisis de supuestos, de sensibilidad y a los indicadores de cambio concebidos como mecanismos de medición de los logros alcanzados. Este criterio cobra una importancia fundamental si recordamos que nos encontramos actualmente en un contexto particularmente crítico, cuestionador de la eficacia, eficiencia e impacto de las intervenciones de promoción del desarrollo llevadas a cabo hasta el momento. Dichas críticas están dirigidas principalmente a destacar la necesidad de abordar las verdaderas causas de los problemas de desarrollo, los mismos que están relacionados con las injusta distribución de la riqueza y sus consecuencias directas en las estructuras sociales y las relaciones internacionales.
  • Alcance apropiado. Este criterio alude a la capacidad que tiene la propuesta de intervención para ser comunicada con facilidad a todas las audiencias clave involucradas, especialmente a aquellos actores que tienen un mayor protagonismo y, al mismo tiempo, una condición particular de vulnerabilidad.

Sin más, cerramos este tema y la clase. En las próxima continuaremos analizando el resto de los principios básicos que orientan una intervención planificada.

Saludos!

Equipo Cátedra.

 

de planificacionsocialunsj Publicado en Clases

Adherimos, junto con nuestra UNSJ, al Día Internacional del Detenido Desaparecido

 

El 30 de agosto en distintos países latinoamericanos se conmemora el Día Internacional de los Detenidos Desaparecidos. Este día se instauró desde el 2011 con la iniciativa de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Fedefam) que apoyó la Organización de Naciones Unidas.

En este contexto, el equipo cátedra de Planificación Social, en conjunto con nuestra casa de estudios, la Universidad Nacional de San Juan, reclamamos enérgicamente la aparición con vida de Santiago Maldonado. Nos sumamos a las voces que a lo largo de todo el país exigen la verdad sobre su paradero. Como institución de educación superior pública consustanciada con la defensa de los derechos humanos, como miembros de la UNSJ pedimos que el Estado actúe con firmeza ante este hecho para que Santiago Maldonado aparezca con vida.

 

Unidad II. Principios Básicos de una intervención planificada. Teoría del Cambio

 

Buenas noches!

A continuación compartimos el comienzo del desarrollo de la Unidad II, la cual gira en torno al enfoque de Planificación Orientada por Resultados, Teoría del Cambio y Modelos Lógicos.

Primero presentamos la bibliografía a la que pueden acceder en nuestro sitio de manera virtual para trabajar con mayor profundidad los conceptos de la unidad, la relación que puede darse entre estos y tomar algunos ejemplos prácticos que reflejen la aplicabilidad de los contenidos en experiencias concretas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

También está disponible en fotocopiadora el Manual ‘Planeación, Seguimiento, Evaluación y Sistematización. Un sistema para el cambio, el aprendizaje y la efectividad de las organizaciones comunitarias’, que mencionamos en clase. Vale destacar que es una lectura complementaria, no imprescindible si quieren evitar gastos en fotocopias.

 

 

 

 

 

Luego de presentar las lecturas principales de esta primera parte de la unidad, comenzamos trabajando sobre las preguntas iniciales de la materia: ¿para qué planificamos?  A partir de ella, una vez más, intentamos comprender la presencia e importancia de la planificación desde el logro de objetivos en nuestra cotidianeidad, para luego adentrarnos en el análisis de aspectos más específicos referidos a la intervención profesional junto a los actores sociales. Para ello, tratamos de encontrar respuesta a los siguientes interrogantes: ¿Una intervención debe planificarse? ¿Qué es una intervención planificada? Las respuestas fueron diversas pero orientadas en algún punto al impacto que pretende lograr una intervención que se jacte de ser planificada.

Asimismo, retomamos una imagen trabajada anteriormente, de la cual destacamos conceptos claves que se hacen presentes cuando referimos a una intervención planificada.

intervención planificada

En esta gráfica de la realidad se reconoció la importancia de definir la situación inicial e identificar la situación final, como así también se caracterizó el proceso de intervención que debe desarrollarse para transitar el camino que permita alcanzar el cambio deseado, como dinámico, complejo, cambiante, pero sobre todo, transformador. Se mencionó que los cambios se producen desde el primer momento en que el técnico toma contacto con la realidad sobre la que va a intervenir, al modificar la cotidianeidad de la gente con quienes construyen y reconstruyen el contexto a lo largo de la intervención.

Luego, la clase se concentró en la explicación y comprensión de 8 principios básicos que se corresponden con criterios personales, profesionales, institucionales y hasta ideológicos de cómo se aborda una intervención planificada que propenda al desarrollo social y se caracterice por ser democrática y participativa. Dichos principios fueron definidos por la cátedra, y se considera necesario tenerlos presente al momento de planificar y dar curso a nuestras intervenciones.

8 Principios

El primer principio refiere a que detrás de cada intervención hay  una Teoría del cambio o teoría de la acción. Este fue el principio que abordamos con profundidad en esta clase.

Lograr el desarrollo y el cambio social implica abordar procesos complejos. Esto conlleva una atención especial al riesgo de usar herramientas en exceso simplificadoras para abordar dichas dificultades. Resulta claro que es profundamente disfuncional la división convencional entre los hacedores de programas y políticas (y sus respectivas teorías) y los practicantes del desarrollo. Como profesionales del desarrollo social necesitamos de la teoría para hacernos buenas preguntas, y hacerlas de manera más sistemática y rigurosa, como así también diseñar soluciones efectivas que generen soluciones verdaderas. Este es el papel que juega en una intervención lo que llamaremos Teoría del Cambio.

El rol de una buena teoría es el de guiar para entender, el descubrir el trabajo a realizar y el ayudar a las comunidades y sus organizaciones a comprender y dar forma a sus propias realidades. Necesitamos buenas teorías del cambio social que guíen el pensamiento y la acción de todos los involucrados en los procesos de desarrollo, ya sea como individuos, comunidades, organizaciones, movimientos sociales o como donantes.

Pero, ¿qué es entonces una Teoría del Cambio?

La Teoría del Cambio no es simplemente una herramienta para hacer explícita la lógica de las estrategias existentes en una organización. Es más bien el fruto de un proceso creativo y liberador de potencialidades que permite ordenar nuestro pensamiento y configurar de manera abstracta, y a partir de nuestro cuerpo de conocimiento y experiencia, aquellas condiciones necesarias para lograr el cambio deseado en un contexto determinado.  En tal sentido, la Teoría del Cambio ayuda a ver más allá de los marcos y hábitos familiares y cotidianos -aunque estos fueran muy eficaces-, abordando la complejidad de los cambios que se desean alcanzar, e imaginando soluciones en una dinámica de diálogo con otros actores.

La Teoría del Cambio se expresa como un conjunto de supuestos y proyecciones sobre cómo creemos que se puede llegar a desplegar la realidad en un futuro próximo, especialmente a partir de una intervención determinada. Es un enfoque de pensamiento-acción que nos ayuda a identificar hitos y condiciones que han de darse en la senda del cambio deseado. En la práctica, se comporta como un ejercicio de aprendizaje colaborativo y multiactoral que incentiva a comprender la lógica flexible y compleja de los procesos de cambio social.

Para ilustrar esto, utilizamos dos ejemplos muy sencillos. En el primero, imaginamos un pequeño agricultor que se plantea, frente a sus problemas de producción, cuáles podrían ser los mecanismos y supuestos para alcanzar una mejor producción e ingreso, es decir, alcanzar el cambio respecto de su situación. El segundo caso, usando prácticamente la misma lógica, usamos el caso de un trabajador social que se desempeña en un municipio, quien plantea para un proyecto concreto algunos de los elementos centrales de su Teoría del Cambio. Adjuntamos ambos ejemplos a continuación.

Ejemplo 1

ejemplo 01 teoría del cambio

Ejemplo 2

teoría del cambio

Elementos principales de una Teoría del Cambio

Luego de un desarrollo conceptual, profundizamos el enfoque analizando los cinco elementos centrales que componen una Teoría del Cambio, los que se ilustran en la siguiente imagen.

El cambio deseado es una visualización creativa y positiva que hacemos de una situación que se quiere alcanzar en el futuro. Esta visualización de futuro funciona como horizonte y motivación de nuestra acción presente. Para pensar en el cambio deseado a la hora de desarrollar una Teoría del Cambio, vale realizar preguntas tales como:

  • ¿Cuál es el cambio al que queremos contribuir que ocurra?
  • ¿Cuáles son los temas/situaciones que queremos contribuir a que cambien?
  • ¿Qué cambios debemos lograr con anterioridad para lograr el cambio final?
  • ¿Qué periodo de tiempo estamos visualizando?
  • ¿En qué nivel estamos visualizando el cambio (corto, mediano, largo plazo)?

La situación o contexto refiere a aquellos aspectos sociales, económicos, políticos, culturales que deseamos transformar. Es lo que da sentido a la intervención. Algunas preguntas que nos orientan en su definición son:

  • ¿Qué situaciones justifican el cambio deseado?
  • ¿Cuál es el antecedente histórico del proceso?
  • ¿Cuáles son las condiciones políticas, sociales y económicas que afectan o son afectadas por el proceso de cambio?
  • ¿Cuáles son los puntos de conflicto y cuáles son sus causas?
  • ¿Qué tipo de relaciones se dan entre los actores involucrados?
  • ¿Qué instituciones formales e informales debemos considerar en nuestro análisis, y cómo inciden en el proceso?
  • ¿Qué otras iniciativas están en marcha y podrían sumar fuerzas al proceso de cambio?

Por su parte, la ruta de cambio o estrategia tiene que ver con la identificación de los hitos a alcanzar (niveles de cambio) y pre-requisitos para lograr avanzar con certeza suficiente en medio de la complejidad en que ocurre todo proceso de cambio. Dicho de otra forma, consiste en pensar en lo que debe suceder para que la visión de cambio deseado se logre. Para definir la ruta de cambio, es posible ayudarse con las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son las áreas estratégicas sobre las que vamos a concentrar nuestra acción?
  • ¿Qué condiciones (a corto, mediano y largo plazo, simultáneas o no) se deben dar para lograr así el cambio deseado?
  • ¿Qué condiciones y factores favorecen o obstaculizan la ruta del cambio deseado?
  • ¿Cuáles son las alianzas estratégicas?
  • ¿Qué nuevos actores hay que incorporar?
  • ¿Qué otros espacios hay que abrir para lograr una mayor inclusión y participación de los actores clave?

Los supuestos y condiciones tienen que ver con los valores, pasiones y creencias acerca de cómo el cambio puede o debiera suceder. Dicho de otra manera, son los pre-requisitos para lograr el cambio. Para definirlos, se puede usar a modo de guía, las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son la situaciones que ya existen y no es problemático mantener para el caminar hacia el cambio deseado (supuestos)?
  • ¿Cuáles son los resultados o alcances intermedios que nos llevarán al resultado a largo plazo? Es decir ¿cuáles son las precondiciones a ser provocadas / generadas a fin de alcanzar ese fin último?
  • ¿Cómo nos aseguramos que esos supuestos son válidos y certeros a la hora de formularlos?
  • ¿En qué medida los supuestos iniciales han cambiado? Revisión constante

Finalmente, un quinto elemento de la Teoría del Cambio refiere a los indicadores de monitoreo, los cuales sirve para hacer observables los cambios. Hacen referencia a fenómenos mensurables, y ayudan a entender en qué grado y de qué manera se están alcanzando logros/resultados. Algunas preguntas que nos ayudan, pueden ser:

  • ¿Cuáles son las evidencias que nos permiten saber si estamos contribuyendo al cambio deseado?
  • ¿Qué utilidad le damos a estos indicadores y a las evidencias recogidas?
  • ¿Quién participa en el diseño e implementación del sistema de monitoreo?
  • ¿Cómo integramos las lecciones aprendidas y hacemos ajustes a nuestro accionar?
  • ¿Cuáles son las implicaciones para nuestra organización a la hora de gestionar este tipo de sistemas más participativos y complejos?

Un ejercicio grupal sobre un caso real

Luego de la explicación de los principales conceptos, y los dos ejemplos simples (infantiles, si se quiere), desarrollamos un ejercicio que obliga a los participantes de la clase a estudiar el tema. El ejercicio grupal se denominó: Revisión de la Teoría del Cambio en una experiencia concreta. El propósito fue que los participantes analicen un caso real, para intentar re-construir la teoría del  cambio presente (o no) en esa intervención.

El caso analizado fue el proyecto Bancos de Agua en Etiopía. A partir de un video-documental, analizamos la situación de Etiopía y la experiencia de este proyecto. Este país podría exportar agua a otros países del noreste de África. El problema ahí no es la falta de agua, ni las sequías recurrentes, sino la falta de recursos materiales y humanos adecuados para construir infraestructuras que hagan llegar agua potable a todos los etíopes y la falta de dinero para financiar estos proyectos. Se trata, en realidad, de un círculo vicioso. La pobreza económica del país demora el acceso al agua potable lo que, a su vez, retrasa el desarrollo económico y social. Este documental refleja la experiencia de este proyecto, una iniciativa tendiente a garantizar el acceso al agua potable de poblaciones en extrema pobreza. El Banco de Agua empezó a funcionar en marzo de 2004 en cuatro de los distritos etíopes más afectados por la falta de acceso a agua potable. Además de suministrar agua a las poblaciones de estas zonas, se propuso desarrollar una cultura a nivel nacional que garantice el agua potable en todo el país. La experiencia representa más de 15 proyectos desarrollados en conjunto con 10 organizaciones locales. Esta rica experiencia, extrapolable a otras regiones áridas de América Latina, resalta cómo la simpleza de lo proyectos puede hacer de los mismos una iniciativa exitosa, particularmente cuando se basan en una priorización adecuada de los problemas y una fuerte articulación con las organizaciones locales. Sin duda, una experiencia de la que hay mucho por aprender…!

El video original que documenta la experiencia, y que vimos en clase, no está disponible en YouTube, pero presentamos acá una versión resumida del mismo caso.

Luego de compartir este documental, y divididos en grupos (un grupo para cada elemento de la Teoría del Cambio), entregamos las siguientes consignas/preguntas, sobre las que cada grupo deberá analizar el caso y compartirlo en la próxima clase.

Para quienes quieran profundizar, y realizar un buen trabajo, adjuntamos información adicional sobre esta experiencia a partir de tres documentos, a saber (documento 1, documento 2, documento 3). Leyendo y analizando esta información, será más fácil el ejercicio!

Saludos cordiales y nos vemos en la próxima!

Equipo cátedra.

de planificacionsocialunsj Publicado en Clases

Gestionar para transformar. Desafíos y alcances de la intervención profesional.

 

Buenas noches!

El encuentro de hoy estuvo dividido en dos partes. La primera se centró en dar por finalizado el dictado de la Unidad I, para lo cual abordamos especificidades e instrumentos propios de la `gestión social´. Desde los aportes de Bernardo Kliksberg se analizaron los diferentes obstáculos que pueden surgir en la gestión de la intervención, identificando posibles puntos de inflexión que conducen a reorientar un proyecto, tales como la definición de objetivos, la identificación de los actores, entre otros.

Asimismo, se analizó el campo de fuerzas donde surge la gestión social, pudiendo identificar los elementos de dicho campo, distinguir las características de la gestión que responde a las demandas de los contextos más modernos, conceptualizar los procesos de tensión, negociación y consenso necesarios para responder a la demanda de los diferentes actores que se confluyen en un mismo escenario pero con intereses contrapuestos.

Ante esto, algunos gestores sociales identifican intervenciones alternativas orientadas a alcanzar el desarrollo social y articular los esfuerzos organizacionales y comunitarios con los dispositivos existentes, en pos de lograr los objetivos que persiguen dichas políticas. Esto demanda a la gestión apropiarse de sentido crítico, orientación para lograr el desarrollo, pertinencia institucional, reconocimiento de los actores, valoración de la cultura, etc., para favorecer el logro de resultados significativos en la vida de las personas involucradas.

En aportes de Olga Nirenberg (2013), llevar adelante el proceso de gestión implica atravesar por tres grandes momentos, el de Programación, Ejecución y Evaluación, los cuales que se retroalimentan logrando un ciclo iterativo del proceso de cambio. Esto conduce a un cuarto momento de Re-Programación que permite un movimiento de enriquecimiento acumulativo para el proyecto.

De acuerdo a lo que plantea la autora, resulta importante distinguir cuáles son los atributos deseables que debería reunir la gestión de una intervención para garantizar su mayor efectividad:

  • Intervenciones equitativas que reconozca las potencialidades de los actores.
  • Adopción de enfoques holísticos procurando abordajes integrales.
  • La intersectorialidad superadora al interior de las organizaciones.
  • La interdisciplinariedad cooperativa, continua e intencionada.
  • Gestión asociativa entre las organizaciones estatales y las de la sociedad civil.
  • El trabajo en red como estrategia vinculante entre instituciones y/o personas.
  • Comunicación fluida (entre las partes intervinientes).
  • Enfoques preventivos y promocionales para los actores.
  • La participación de los actores (real y consciente).

Este último atributo, nos llevó a reflexionar acerca del alcance que tiene la participación en las intervenciones. Si bien en el imaginario de la profesión se cree que cualquier persona, cuya condición de ciudadano se ve amenazada por algún problema, tiene una razón suficiente para involucrarse en procesos que contribuyan a mejorar sus condiciones, los hechos nos demuestran que esto no siempre es así.

De igual modo, la idea que para poder lograr intervenciones eficaces se requiere de la participación de los actores, de sus experiencias de vida, de sus capacidades para lograr mejores resultados. Mario Robirosa brindó una entrevista en la que manifiesta que “el destinatario (de la política -programa, proyecto-) debe ser considerado como un actor crítico ya que de él depende que el proyecto siga adelante y que sea aprovechado. Hay proyectos que fracasaron por no tener en cuenta los reclamos de este actor esencial”.

Por último, reflexionamos acerca del alcance de la disciplina del Trabajo Social, que provee a los profesionales de recursos necesarios para lograr una participación genuina, consciente y comprometida con el proceso de transformación, contribuyendo a gestar espacios de negociación y acuerdos entre los actores. También que permita desterrar la idea de que todo debe provenir del Estado, reforzando la irresponsable consideración de los actores como `pasivos´, meros receptores de las decisiones de otros. Es la clase política también la que debe comprender el término de representatividad de la voz de la mayoría del pueblo, y promulgar acciones que logren la democracia participativa.

¿Qué es necesario para hacer gestión social?

Lo hastpreguntaa aquí planteado da cuenta del esfuerzo por rescatar conceptos de participación comunitaria, investigación- acción, trabajo en grupo, gestión participativa, autogestión, visión integradora y transformadora de la realidad social desde los aportes que pretende brindar la gestión social hoy en día.

Uno de los principales desafíos es lograr que los técnicos involucrados adquieran nuevas capacidades diferentes y complementarias que les permitan desempeñar su rol desde otro lugar en la realidad, un técnico con conocimientos, actitudes y aptitudes que le otorguen un rol de gestor-planificador/programador de las intervenciones con los ´otros´.

Desde ese nuevo rol que asume el profesional, su trabajo no está regido sólo por los conocimientos técnicos y científicos sino que se combina con muchos otros insumos personales y subjetivos. Este se enfrenta al desafío de tener que desenvolverse en un campo de acción donde hay personas que no son técnicos, que tienen intereses y motivaciones dispares pero que es necesario agruparlos para concertar la solución más apropiada para el problema que los afecta.

En palabras de M. Robirosa “uno de los problemas es que se descansa en el saber del técnico. Sin embargo, los planificadores debemos despegarnos de ese rol ya que, además de opinión académica, tenemos que aportar conocimientos que tienen que ver con la vida y los valores” (…) “Los planificadores no tenemos todas las capacidades de acción ni todos los conocimientos, entonces hay que tratar de ganar las voluntades de los que tienen efectivamente algunos de estos recursos para articularlos en la gestión (…) Implica un trabajo de toma de decisiones en un grupo de actores diferentes”.

El técnico debe ser consciente que también adopta un rol ´político´ en algún momento del proyecto, y que debe actuar con la mayor racionalidad y prudencia posible para garantizar que todos los actores tengan igualdad de oportunidades a la hora de decidir respecto a aquellos que detentan más poder. “En la gestión deben intervenir los distintos actores porque, si no, no se construye el compromiso. Cada actor tiene que participar lo más tempranamente posible para poder convencerse de la importancia de su aporte pero también para comprometerse con la contribución de su recurso en tiempo y forma para que el proyecto avance” (M. Robirosa).

Compartimos un cuadro de Mario Robirosa donde refleja las características que a su criterio debe tener el nuevo rol técnico en gestión de intervenciones.

Rol técnico

Para profundizar más estos contenidos, sugerimos trabajar el material bibliográfico compartido en la clase anterior. Asimismo, leer los aportes de Olga Nirenberg (Formulación y Evaluación de Intervenciones Sociales. Ed. Noveduc) y Mario Robirosa (Turbulencia y Gestión Planificada. Ed. Eudeba) quienes con un lenguaje muy sencillo y de manera didáctica abordan contenidos centrales de la materia. Recuerden que las fotocopias de este material está disponible en la fotocopiadora de la FaCSo.

En la segunda parte de la clase, comenzamos a desarrollar la Unidad II, central para lo que resta de la materia.

Saludos.

Equipo Cátedra.-

Gestión Social de Programas. Por favor, un cable a tierra!

 

Buenas, qué tal?

En la clase de hoy comenzamos a introducir uno de los últimos temas que veremos en la Unidad I, el cual tiene que ver con comprender la especificidad de la gerencia social, el gerenciamiento o la gestión de planes, programas y proyectos sociales; tema íntimamente relacionado con planificación estratégica. A este tipo de clases le llamamos: “por favor, un cable a tierra!” La idea fue tocar sólo algunos conceptos básicos, para presentar y analizar un caso que nos permita ver el cómo de una intervención concreta, a partir de la cual podamos inferir esto de las funciones de gerenciamiento de los programas y proyectos.

Comenzamos por indicar la bibliografía específica sobre este tema, la cual que citamos a continuación. Vale destacar que hay otros trabajos, no citados acá, que pueden ser consultados si les resulta de interés.

Disponibles en versión digital

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Disponibles sólo en formato impreso

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luego abordamos algunos aspectos conceptuales de la ‘gestión social’, señalando las especificidades e instrumentos necesarios que favorecen la comprensión del tema. Esta clase tenía, como se ha mencionado, una intencionalidad especial, y era partir de la acción/experiencia para luego llegar a la conceptualización. En tal sentido, sólo retomamos tres conceptos, que ya habíanj sido desarrollados, para utilizar como disparador a la hora de analizar el caso. ¿De qué hablamos cuando referimos al ‘gerenciamiento/gestión social’? Esa fue la pregunta, tanto para revisar los conceptos como para mirar la experiencia.

gerenciamiento 02

A partir de haber planteado esto, nos fuimos directamente al caso: El proyecto de Conservación de la biodiversidad, particularmente el componente Desarrollo de Actividades Sustentables en la Zona de Influencia del Parque Nacional San Guillermo.

Esta intervención tuvo lugar entre el 2001 y el 2006, en la zona de amortiguamiento e influencia del Parque Nacional San Guillermo (PNSG) en la provincia de San Juan. Ahí se implementó el componente Desarrollo de Actividades Sustentables (DAS), del Proyecto de Conservación de la Biodiversidad (PCB), financiado parcialmente por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) y ejecutado por la Administración de Parques Nacionales (APN). El principal objetivo del PCB fue el de expandir y diversificar el sistema nacional de áreas protegidas, incluyendo eco-regiones globalmente significativas para la conservación de la biodiversidad mundial. Además, se propuso contribuir con el manejo sustentable de las nuevas áreas, mediante acciones de fortalecimiento, mecanismos de consulta y participación social. Las acciones realizadas en el PNSG han sido muy amplias, entre las que se destacan el establecimiento y consolidación del área protegida, realización de la línea de base, plan de manejo de la biodiversidad, centro de visitantes para turistas e infraestructura adecuada para investigación, entre otras.

El trabajo con pobladores que implicó esta iniciativa, particularmente en esta zona remota de la provincia, donde intervinieron diferentes dependencias de la APN, distintas instituciones locales, provinciales y nacionales, públicas y privadas, organismos no-gubernamentales y asociaciones de la comunidad, creó una interesante oportunidad para reflexionar sobre el rol y especificidad de la gerencia social de programas y proyectos. La idea, a partir del análisis del caso, fue la de rescatar la experiencia y sus aprendizajes, para luego reflexionar a la luz de la teoría. 

Antes de ir al video, que acompañó el desarrollo de la clase, presentamos algunos datos sobre la misma. Destacamos la importancia del contexto en el que la iniciativa tuvo lugar, un escenario donde la relación entre conservación y reducción de la pobreza había ganado importancia, tanto a nivel latinoamericano como nacional. Se planteó cómo la discusión sobre lo sustentable ha comenzado a involucrar una tensión entre conservación y desarrollo o entre la sustentabilidad y reducción de la pobreza, un aspecto sobre el cual en Argentina había existido bastante reflexión teórica pero escasa experiencia concreta.

Esto permitía analizar con mayor detalles los proyectos y la operatoria del DAS, su estrategia de intervención y metodología de trabajo, para comprender la especificidad de la gerencia y gestión en una intervención caracterizada por la complejidad. El análisis de una intervención que combinó el apoyo a pequeños proyectos productivos, de capacitación y transferencia tecnológica, tendientes a mejorar las condiciones de vida de pobladores rurales pobres con una decidida acción sobre la protección de los recursos naturales y la conservación del área, no puede dejar fuera de la reflexión el papel que juegan quienes quieren coordinar, gerencias o facilitar este tipo de intervenciones en otros contexto; más aún cuando existe una interrelación de actores claves como el Estado, la sociedad civil y diferentes instituciones locales y regionales, públicas y privadas.

El caso completo, analizado y evaluado, junto a otra experiencia similar realizada en el mismo contexto pero en la provincia de córdoba, puede accederse en este informe de Sistematización de ambas experiencias.

Luego analizamos el video “Gente de tierras Altas. La dimensión Humana de la Conservación”.

Este documental refleja el desarrollo de actividades sustentables con pobladores ubicados en el área de influencia del Parque Nacional San Guillermo, Argentina. La tierra, la gente y el trabajo constituyen aspectos de la biodiversidad.

La diversidad biológica y cultural guardan la clave para conservar los sistemas sociales y ecológicos a los que mujeres y hombres han moldeado y otorgado sentido. A través de diferentes proyectos, estas comunidades han intentado dar continuidad a sus estrategias de vida en el territorio del cual son parte, mejorando sus precarias condiciones de vida y producción, y fortaleciendo su vínculo en armonía con la naturaleza.

Los testimonios de sus protagonistas, resaltan la importancia de una dimensión humana de la conservación.

 

Luego de ver el video, sugerimos que, voluntariamente, analizaran el caso, y pensaran cuáles eran las principales funciones gerenciales y desafíos que demanda la gestión de este tipo de iniciativas. Se invitó a generar un debate comentando o preguntando sobre la experiencia y los temas que estamos viendo. Para ello, simplemente tienen que hacer click en el globito de comentarios (arriba a la derecha de esta entrada) y participar. Desde el equipo cátedra responderemos todos las intervenciones!

Sin más, dejamos abierto el intercambio, y dimos por finalizada la clase!

Saludos!

Equipo cátedra!

 

 

de planificacionsocialunsj Publicado en Clases

Momentos de la planificación estratégica

 

Buenas noches!

En la clase de hoy comenzamos profundizando sobre los momentos de la planificación estratégica, detallando categorías y conceptos centrales incluidos en cada una de las instancias del proceso. Vale destacar que acá se analizan los momentos de la planificación estratégica según Carlos Matus y Mario Rovere, quien ha escrito siguiendo al primero de los autores. Pero existen otros procedimientos, con mayores o menores diferencias en cuanto a pasos y momentos, pero similares en el ‘espíritu’ del enfoque. Pueden utilizar otros si les resulta más simple. Acá les dejamos varias opciones (hacer click en cada una para acceder a la bibliografía específica): opción 1, opción 2, opción 3   

Momentos de planificacionSe señaló que los momentos se ordenan bajo una secuencia que transita desde los aspectos generales a los particulares de la realidad donde se desarrolle la intervención. Esto permite enriquecer el proceso de planificación en tanto se identifican aspectos del contexto, de los actores, los problemas, los recursos, etc., los cuales deben ser considerados al momento de tomar decisiones y desarrollar acciones que marquen el rumbo del proyecto.

A continuación, se desarrolla cada uno de los momentos.

Análisis de la situación

Ubicado en el campo lógico ‘analítico’, cuya distancia al objeto de intervención es de ‘mayor globalidad’, este es un momento donde se obtiene un análisis panorámico de la realidad que se busca transformar, caracterizando la misma. Aquí se pretende responder ¿qué está pasando? ¿porqué y por quiénes está pasando? de modo que sea posible delimitar la situación problemática.

Resulta importante reconocer que las respuestas a dichos interrogantes, se construyen desde las representaciones de los actores que intervienen en la planificación. Esto, no es menor si se considera que los actores configuran tales representaciones de acuerdo al lugar y al rol que desempeñan en su realidad.

Este momento enfrenta ciertas complejidades a considerar. Por un lado, las ‘coordenadas’ de trabajo, que suponen identificar ‘¿quiénes somos nosotros?’ (los actores que planifican), ‘¿cuál es el espacio?’ (donde se va a intervenir) y ‘¿quiénes son los otros?’ (actores a considerar en la planificación). Delimitar el espacio de intervención implica definir su naturaleza, que puede ser, ‘geográfica'(trabajar con un municipio, una ONG, unión vecinal, hospital, por ejemplo), ‘simbólica’ (se define la instancia de gobierno que debe responsabilizarse del problema social identificado, por ejemplo una campaña de prevención sobre determinada patología) o puede tratarse de un espacio ‘mixto’ (supone definir simultáneamente un territorio y un espacio simbólico de responsabilidad, por ejemplo promover estrategias de Atención Primaria de la Salud en el Centro Integrado Comunitario del departamento de Zonda).

Cabe aclarar que la definición de los espacios es provisoria y puede modificarse en la medida que las condiciones del contexto se modifican. Una vez que se define el espacio, resulta más sencillo identificar a los ‘otros’ actores relevantes, reales o potenciales, que intervienen en el territorio y que voluntariamente pueden favorecer o perjudicar el logro de los objetivos de acuerdo a los recursos de poder que poseen y controlan.

Otra de las complejidades tiene que ver con la ‘subjetividad’; rasgo que interviene en el proceso de construcción y reconstrucción de la realidad según la ‘posición’ que ocupan los actores. También es importante identificar el ‘sistema de valores’ que estos poseen, el cual opera como una lente que sobrevalora determinadas situaciones, a la vez que reduce la importancia de otras. Asimismo, tener en cuenta la ‘experiencia’ de quienes participan y la ‘intencionalidad’ de ser parte del proceso de planificación.

La ‘opacidad’ en la construcción e interpretación de la realidad es otra de las complejidades de este momento. Cuando surgen ciertos hechos o acontecimientos que no pueden ser explicados respecto a su constitución, allí se advierte la opacidad, que en ocasiones resulta ser un acto intencional cuando la transparencia pone en peligro el poder de quienes informan. Por otro lado, el ‘devenir’ de las situaciones que se gestan y desarrollan en escenarios dinámicos, es otra de las complejidades; frente a lo cual es necesario realizar un análisis histórico para comprender la manifestación de los acontecimientos en el presente, y un análisis tendencial que posibilite obtener una previsión de la realidad.

Investigación del problema

imagesUbicado en el campo lógico ‘analítico’ cuya distancia al objeto de intervención es de mayor especificidad. Es un momento en el que se estudia de forma detallada una porción de la situación que fue problematizada, identificando el problema que explicita la brecha entre la situación actual y la situación deseada a la que se pretende llegar.

El tipo de problema que se trate, puede definirse en función de ciertos criterios a saber:

  • Ubicación del problema en el espacio. Los actores que planifican tienen la percepción de estar trabajando desde un ‘afuera’ (la realidad) y un ‘adentro’ (la organización). Ante esto, hay problemas que se presentan, o se perciben, en el afuera y son llamados ‘problemas terminales’; como así también hay problemas que surgen en el adentro y son llamados ‘problemas intermedios’.
  • Ubicación del problema en el tiempo. La preocupación por encontrar una respuesta puede surgir a partir de problemas ‘actuales’ o problemas ‘potenciales’ los cuales pueden manifestarse en el futuro.
  • Grado de ‘estructuración’ del problema. Los problemas ‘estructurados’, reconocen una estructura explicativa que explicita las causas que lo generan (por ejemplo, aumento de casos de cáncer de cuello uterino debido a la baja cantidad de controles ginecológicos en la zona X –existe una relación determinista entre la causa y el problema). Los problemas ‘inestructurados’, reconocen una red explicativa que no define claramente cuáles son las causas del problema, lo que dificulta definir el curso de la intervención (por ejemplo, escasez de obras barriales debido a la corrupción del municipio de la comuna no hay una relación determinista entre la causa y el problema). El grado de estructura de un problema no es estático, puede variar de acuerdo a la ocurrencia de los hechos. En lo que respecta a la ‘explicación’ del problema , se puede configurar una estructura o red explicativa que expliciten la profundidad, desde los planos , o la extensión del problema, desde el espacio

Los ‘planos de explicación de un problema’ se distinguen en:

Un plano funcional (es la manifestación del problema ante los sentidos, de la cual surgen las primeras explicaciones más funcionales del mismo), un plano estructural (es el problema propiamente dicho, que refleja los recursos o elementos que lo generan) y un plano genoestructural (son las causas que dan explicación al problema).

En cuanto a los ‘espacios de explicación de un problema’, puede darse en un espacio singular (el problema puede explicarse desde las decisiones o responsabilidades del actor que planifica; por ejemplo, la gente de la comunidad plantea que la escasez de controles ginecológicos se debe a la ausencia de un centro de salud en el lugar), en un espacio particular (el problema es de la misma naturaleza que en el espacio anterior pero excede las decisiones de quien planifica; por ejemplo, los escasos controles se deben a la falta de campañas de prevención en la zona), y un espacio general (intervienen otros campos de explicación al problema; por ejemplo, el nivel cultural de la población contribuye a la gestación del problema).

Identificación de la Visión

visiónUbicado en el campo lógico ‘proyectivo’, del deber ser, cuya distancia al objeto de intervención es de ‘mayor globalidad’. Este momento se caracteriza por movilizar valores, deseos y compromisos de los involucrados en la planificación, quienes identifican y expresan con la mayor precisión posible lo que quieren lograr en el futuro.

La visión es una descripción del futuro deseable, realista, creíble y comunicable; y su nivel de abstracción varía en función de los intereses y deseos de los actores que planifican.

En la gráfica que presentáramos en párrafos anteriores sobre pensamiento estratégico (desde una situación actual hacia una utopía concreta)  se explicita cómo la construcción de la visión es lo que contribuye a direccionar la trayectoria a seguir para poner el objetivo al alcance.

La ‘utopía concreta’ refiere a todas las expectativas que por más difícil e inaccesible que parezca lograrlas, existe alguna trayectoria posible para alcanzarlas. La imagen permite advertir cómo desde la situación actual, definida en el momento de análisis de la situación, se construyen tres caminos posibles a corto, mediano y largo plazo; los que pueden gestarse en un escenario probable, pesimista u optimista, de acuerdo a las variantes que se presenten a la planificación.

La trayectoria ideal, representada en las flechas que unen las situaciones objetivos de los diferentes plazos establecidos, sería seguida en el caso que no existieran obstáculos o actores con intereses opuestos a los definidos inicialmente.

Las flechas en sentido inverso, reflejan cómo las representaciones del futuro influyen en las representaciones que configura en las prácticas cotidianas del presente. Para ello resulta útil realizar un ‘análisis prospectivo’ que, una vez definido ese futuro al que se quiere llegar, nos permite establecer qué hay que hacer para lograrlo.

Diseño de Programas

diseñoUbicado en el campo lógico ‘proyectivo’ cuya distancia al objeto de intervención es de ‘mayor especificidad’. Es un momento en el que se establece una relación entre medios y fines, definiendo actividades concretas, identificando recursos disponibles y potenciales. En esta instancia se diseña la estructura general y detallada de los programas a través de los cuales se va a ejecutar la intervención planificada, mediante operaciones definidas y organizadas de forma modular, constituyendo un sistema de relaciones entre recursos, productos y resultados.

De acuerdo a la tipología que adquieren los programas, se advierte la respuesta que brindan a las demandas de la población. Estos pueden distinguirse en programas verticales, horizontales, universales o focalizados. Por ello es que resulta importante sustentar el diseño de los programas en la investigación de los problemas, lo que otorga precisión a las decisiones orientadas al alcance de los objetivos.

Otra de las características de la planificación que contribuye al diseño de programas, tiene que ver con la ‘apertura programática’ que favorece la convergencia entre programas, los cuales se agrupan a los fines de lograr resultados más globales.

Respecto a los criterios considerados al momento de seleccionar un programa, se tiene en cuenta el ‘potencia direccional’ del programa para lograr la situación objetivo, también la consistencia del mismo respecto a las políticas sociales vigentes, el grado de transferencia de recursos que se logre hacia los sectores desfavorecidos, el grado de autonomía posible desde las operaciones diseñadas, entre otros.

Construcción de Viabilidad

viabilidadUbicado en el campo lógico ‘constructivo’, del poder ser, cuya distancia al objeto de intervención es de ‘mayor globalidad’. En este momento se identifican, se definen y diseñan las estrategias apropiadas que le otorgarán viabilidad a los programas diseñados, de modo que aporten al logro de los objetivos seleccionados.

La lógica del momento responde a la construcción de viabilidad sobre aquello que se considere como imprescindible, ya sea que se trate de la Visión identificada o de un programa, a través del diseño de estrategias. Como vimos anteriormente, la estrategia es el uso de los movimientos tácticos que direccionan los esfuerzos hacia el objetivo que se pretende alcanzar.

Ahora bien, en este momento es importante definir el desarrollo instrumental de la planificación estratégica a desarrollar. Por un lado, referir a la ‘instrumentación de los objetivos’ definiendo cómo éstos se van a lograr; también tener en cuenta el ‘aprovechamiento de las coyunturas’, es decir, detectar obstáculos y facilidades en el ambiente al momento de intervenir. Asimismo, considerar que surgen actores relevantes en el campo de intervención, y que éstos actores se interrelacionan en espacios donde las reglas que regulan el intercambio no están claramente establecidas, o bien están en disputa.

Las relaciones de poder que desarrollan estos actores pueden caracterizarse como relaciones de coacción (el poder circula de forma vertical), de confrontación (surge la competencia y el conflicto de acuerdo a la existencia o no de reglas), y de cooperación (se construyen acuerdos, se establecen alianzas, se negocia).

Este tema será profundizado en la Unidad II y Unidad III, cuando aborden tema de Ciclo de Vida de los Proyectos.

Programa Táctico Operativo

ptoUbicado en el campo lógico ‘constructivo’, del poder ser,  cuya distancia al objeto de intervención es de ‘mayor especificidad’.

Este momento se caracteriza como ‘Táctico’ porque debe instrumentar las estrategias identificadas en la construcción de viabilidad. Es ‘Operativo’ en la medida que operacionaliza los programa diseñados.

En esta instancia se pretende obtener herramientas que posibiliten la intervención directa sobre la realidad, no sólo desde operaciones precisas que indiquen qué hacer sino también desplegando estrategias concretas en espacios poco previsibles y en problemas poco estructurados.

Respecto a las complejidades que pueden presentarse en esta instancia, es necesario considerar el nivel de estructuración o desestructuración de los problemas que se enfrentan, lo que condiciona el impacto de la intervención, la escala, el tamaño y diversidad de las variables de los programas que se desarrollen, a medida que los programas se amplifican se requiere de herramientas más complejas que aborden las nuevas manifestaciones, y el nivel de presión en la toma de decisiones, que ejercen algunos actores o circunstancias y que incrementan el riesgo de cometer errores en nuestras intervenciones.

Para abordar o contener este nivel de complejidad, es posible acudir a ciertas herramientas que permitan amortiguar el impacto de las dificultades.

La organización por resultados permite distribuir los recursos disponibles para lograr los resultados establecidos.  El presupuesto por resultado tiene la finalidad de clarificar cuántos recursos se asignan para alcanzar los resultados previstos, evaluando el costo que ello implica en la intervención. La evaluación por resultados brinda información confiable, comparable y comunicable respecto a las actividades desarrolladas, el uso de los recursos y los resultados obtenidos.

Para concluir con este tema, planteamos la necesidad de trabajar sobre el desarrollo del pensamiento estratégico -que busca alcanzar un fin (utopía concreta) identificando diferentes caminos posibles que le permitan lograrlo- destacando sus aportes para las intervenciones que suelen reinventarse ante las demandas cada vez más complejas.

 

Acto mecánicoCompartimos un gráfico que intenta ilustrar un comportamiento ´monótono´, ´automático´, ´por imitación´, a partir del cual reflexionamos acerca de la importancia de experimentar la curiosidad, la creatividad, la motivación, más allá de las herramientas o métodos que pueden orientarnos ante determinadas situaciones.

 

Para finaliza la clase, se planteó que las instancias de la planificación, para contribuir con intervenciones de real impacto, requieren de profesionales  formados, comprometidos, capaces de articular recursos para afrontar las dificultades propias de los escenarios donde confluyen diferentes fuerzas. Esto implica desarrollar el rol de gestores sociales, el cual nos permite optimizar el esfuerzos de los actores y materializar en transformaciones concretas la inversión que se haga en capital humano. También este proceso constructivo, mediado por la motivación y la creatividad, implica promover una fuerza al interior de las organizaciones que busque la mayor y mejor productividad de las acciones, la eficiencia y eficacia en cuanto al logro de los resultados, buscando generar, a su vez, un desarrollo personal y colectivo a través de calidad de las intervenciones.

Este último tema se desarrollará completamente en el próximo encuentro.

Recuerden comenzar a interactuar con las lecturas recomendadas para ir apropiándose de los conceptos y las herramientas que los ayudarán a trabajar los temas a través de los ejemplos.

Saludos,

Equipo cátedra.-

Caja de herramientas sobre PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA

 

Buenas, qué tal?

En esta entrada queremos compartir una serie de materiales sobre planificación estratégica, los que son de lectura optativa. En el desarrollo de la clase hemos indicado los documentos centrales sobre esta temática, básicamente los escritos por Carlos Matus y Mario Rovere. Estos están disponibles sólo en versión impresa, por lo que deben acceder mediante fotocopias, ya que estos libros están agotados y no se consiguen en las librerías.

Hemos realizado un exhaustiva búsqueda de materiales, tan buenos como los mencionados, incluso que citan y se valen de los anteriores, y que bien podrían ser el instrumento de acceso y estudio a este enfoque de planificación. En consecuencia, la lista de libros de libre acceso (pdf) que a continuación compartimos es para quienes prefieran estudiar de manera virtual y no gastar en fotocopias. Pueden elegir el material que les resulte más accesible para preparar este tema (hacer click sobre el libro para bajar pdf). Este es un tema de central importancia de la unidad I.

Saludos!

Equipo Cátedra.

 

 

 

 

 

 

 

Esperamos este material les resulte de utilidad!

Saludos cordiales del Equipo Cátedra!

 

Planificación Normativa y el Enfoque Estratégico

 

Hola, qué tal?

En esta ‘entrada’ compartimos la síntesis de la clase sobre los enfoques de planificación más mencionados en el campo del desarrollo social: el enfoque de planificación normativa (tradicional) y el enfoque de planificación estratégica.

Con este tema, nos proponemos descubrir y comprender las fortalezas y debilidades de los modelos y formas de planificar presentes en diferentes niveles de formulación y ejecución de políticas sociales y de los gestores y operadores de programas destinados a la situación de pobreza. En principio se intenta descubrir, caracterizar, los elementos centrales de una intervención planificada, para luego rescatar elementos valiosos de un enfoque estratégico de planificación, entendiendo que este enfoque permite acortar la distancia que media entre la reflexión y la acción, entre la investigación y la práctica. Estas dos clases han profundizado sobre uno de los temas centrales de la unidad I del programa de estudio, el de la Planificación Estratégica. Este enfoque se lo compara con la Planificación Normativa o ‘tradicional’, la cual generalmente demarca un límite artificial entre lo técnico y lo político, genera pasividad y bajo compromiso, entre otras desventajas. Se presenta al pensamiento estratégico y su estilo de planificación, como un proceso que se construye colectivamente, orientado a mejorar la cantidad, calidad y cobertura de servicios y bienes para revertir o compensar las carencias estructurales y funcionales de la población y, que en última instancia, apunten a remover las causas que las originan.

¿Qué es planificar y cuáles son los elementos principales de una planificación? 

Retomemos primero algunos conceptos generales sobre planificación ya desarrollados en clases anteriores. Se puede decir que la planificación es el procedimiento mediante el cual se seleccionan, ordenan y  diseñan las acciones que deben realizarse para el logro de determinados propósitos, procurando una utilización racional de los recursos disponibles para contribuir al desarrollo económico, social y cultural de un país; enmarcado ésto en diversas estrategias impulsadas por cada Estado en lo que se conoce como políticas públicas y sociales.

Así, la planificación sería un elemento más específico, constitutivo de las políticas públicas. La planificación se constituye como una herramienta de trabajo orientada a anticiparse a los acontecimientos económicos, culturales, sociales, educacionales y de salud que afectan a la población, pero con una relativa ventaja de encauzarlos en una determinada dirección. En relación a este último punto se debe considerar la activa participación de diversos profesionales con conocimientos técnicos y por sobretodo capacitados para visualizar, criticar y encontrar soluciones factibles a los problemas sociales de contingencia que afectan a la sociedad. Planificar es un proceso que introduce previsión y racionalidad a un curso de acción futuro, por lo tanto, es fundamental para el desarrollo de las funciones del Trabajador Social a niveles macro y micro al interior de una organización.

Una intervención Planificada

Procurando simplificar el proceso de planificación, podemos decir que una intervención planificada supone: (a) una clara noción y conocimiento de la situación que se quiere cambiar (diagnóstico social, análisis situacional, etc.); (b) claridad consensuada sobre el propósito, cambios o situación deseada a la que se quiere alcanzar con la intervención; (c) una estrategia o modo de intervención que explique cómo se va a transitar desde la situación inicial a la deseada; y (d) un período de tiempo en el que transcurrirá el proceso, con claridad en cuanto a recursos necesarios, actores intervinientes, supuestos de acción, etc.

La gráfica ilustra este conjunto de elementos necesarios en una intervención planificada. Frente a ella, nos preguntamos ¿cómo encajan estos elementos en diferentes enfoques planificación? Para responder la pregunta, nos imaginamos un cuadrante que postula y combina extremos posibles entre la situación de contexto donde nos toca intervenir (contexto totalmente estable versus contexto totalmente inestable) y los diferentes grados de planificación y, por contra, improvisación. En este esquema, intentamos a priori identificar cómo y con qué características se podrían ubicar los dos grandes enfoques de planificación que analizamos en la clase.

planificacion improvisacionMientras la planificación normativa, como veremos más adelante, es muy útil para contextos estables, en tanto es rígida, supone un pensamiento lineal, causa-efecto y asume que todos los elementos serán posibles de desarrollarse como se han pensado inicialmente; la planificación estratégica, como también veremos más adelante, es más apropiada a contextos dinámicos, fluctuantes, donde la acción de diferentes actores puede modificar no sólo la intervención sino los supuestos y propósitos de la misma, lo cual supone acciones creativas, constructivas y de búsqueda constante para lograr los propósitos iniciales.

Sobre estos aspectos y elementos de la planificación trata toda este capítulo. Pero vamos por parte. Comencemos a ver algunos conceptos y características de estos enfoques.

¿De dónde viene esto de la planificación estratégica?

En la clase se contextualizó el origen de cada uno de los enfoques. Las primeras experiencias de planificación normativa en América Latina surgieron desde la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe -1948, Chile-), que desde sus inicios pretendía coordinar las acciones para promocionar el desarrollo económico de los países latinoamericanos y reforzar las relaciones con las demás naciones del mundo, incorporando posteriormente el objetivo de promover el desarrollo social. En la década del 60 surge el ILPES (Instituto latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social), dependiente de la CEPAL,  con el fin de apoyar a los Gobiernos de la región en el campo de la planificación y gestión pública, mediante la prestación de servicios de capacitación, asesoría e investigación.

Las características del contexto latinoamericano hicieron que los esfuerzos realizados por parte de las políticas públicas, de las gestiones y la planificación de la época, fueran insuficientes para responder a las necesidades de la población, que crecían y se diversificaban cada vez más. Entre estas dificultades mencionamos los siguientes:

  • El tratamiento convencional sobre la incertidumbre genera una planificación desarticulada con la realidad cuando el curso de los acontecimientos no responde a lo que se había predicho.
  • Una restricción de los objetivos que persigue la planificación al progreso económico, con escasa proyección hacia el crecimiento social.
  • La planificación se reduce a planes profundos que se apoyan en el discurso, con escasa aplicabilidad real.
  • Uso de herramientas obsoletas para enfrentar las complejidades del sistema social.
  • La incapacidad intelectual y técnica para identificar y definir los problemas que originan los conflictos.

Es a partir de la crisis de planificación manifestada, que a fines de los años 70 se comienza a proponer un proceso de ´des estructuración´ de supuestos y conceptos que venían sostenido el enfoque teórico-metodológico de la planificación tradicional, para comenzar a incluir el enfoque estratégico en las propuestas de planificación y gestión de los programas públicos.

Comparando enfoques:  planificación normativa y el enfoque estratégico

Las características mencionadas con anterioridad, y otras que encontrarán en la bibliografía recomendada, dejaron entrever que la Planificación Normativa, desde su encuadre teórico-práctico, no logró desarrollos relevantes; muy por el contrario, los problemas se agudizaban cada vez más y las políticas que se diseñaban carecían de la capacidad suficiente para dirigir procesos de cambios estructurales en las sociedades desfavorecidas. Es sobre esta realidad que se gesta la Planificación Estratégica, desde las críticas que alza sobre los supuestos de la Planificación Normativa que no podía dar respuestas concretas a los problemas reales que experimentaba la sociedad producto de las transformaciones aceleradas de la época. En el próximo apartado resumimos estas diferencias.

Con la intención de diferenciar los enfoques de Planificación Tradicional o Normativa, respecto del Enfoque Estratégico, se utilizó el análisis de “rupturas” y “rearticulaciones” presentado originalmente por Carlos Matus y luego por Mario Robere (ver bibliografía específica en la biblioteca virtual de Planificación Social). Para entender el enfoque estratégico, es importante comprender el pensamiento de su autor, Carlos Matus. Por ello, compartimos acá una introducción  a su mirada sobre la cuestión política y social del contexto chileno, en el cual surge. Bien vale esta entrevista realizada a Matus poco antes de su muerte, organizada en tres videos cortos!

rupturasEn cuanto a las rupturas entre los enfoques de planificación, se priorizan las diferencias en cuanto a su visión de: sujeto; relación entre poder y saber; noción de espacio y tiempo, tal como se visualiza en el siguiente esquema:

Las “rupturas” analizadas, no se presentaron en sentido absoluto y acabado, siempre pueden surgir excepciones según el contexto donde se presenten. Asimismo, si bien acá se presentan las rupturas como actuales, su desarrollo se corresponde con el momento histórico en que surge cada uno de los enfoques.

Teniendo en cuenta lo explicitado en la síntesis del cuadro anterior, se analizó la importancia de poder re-articular lo que la estructura teórico-metodológica del enfoque normativo ha mantenido por separado.

Para ello, se presentó la propuesta de Mario Robere, inspirado en Carlos Matus, respecto a las re-articulaciones entre la Planificación Normativa y la Planificación Estratégica.

Estas re-articulaciones se expresan en tres “pilares”, como menciona Robere, que contribuyen a “refundar” la planificación. como podemos observar en el cuadro comparativo a continuación:

re articulaciones

Finalmente, también con la intención de sintetizar las grandes diferencias entre estos dos enfoques, imaginamos dos trayectorias posibles de una misma intervención. Una planteada desde el imaginario de una planificación normativa o tradicional y otra imaginada desde un enfoque estratégico. A cada tipo de intervención la caracterizamos, intentando con ello destacar las diferencias sustanciales en ambos enfoques. La imágenes debajo, sintetizan estos diferentes enfoques.

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¿Qué es entonces la Planificación Estratégica?

La planificación estratégica, como herramienta para el Trabajo Social, puede definirse como un proceso colectivo orientado a la construcción de una imagen de futuro capaz de comprometer a la acción que le permita proveerle de viabilidad, manteniendo un continuo proceso de aprendizaje. A continuación se presentaron conceptos de lo que significa Planificación Estratégica, según distintos autores:

DibujoEstas definiciones permite consignar algunas estimaciones a tener en cuenta cuando se decide planificar desde este enfoque:

  • Puede existir más de una explicación verdadera respecto a la situación sobre la que se planifica, teniendo en cuenta que todos los actores involucrados pueden participar en la construcción del espacio, y lo hacen desde el lugar que ocupan en el mismo.
  • Está claro que el ‘Saber’ y el ‘Hacer’ tienen autonomía relativa y se entraman estrechamente al momento de construir sobre esa realidad que se planifica.
  • Quien planifica estratégicamente, ante la posibilidad de lograr objetivos inmediatos buenos, prioriza el alcance de objetivos mediatos más importantes y significativos para el logro de los objetivos planteados.
  • Se toma conciencia que las acciones que se desarrollan llevan implícita la relación de los diferentes actores que intervienen (Gobierno, ONGs, Unión Vecinal, otros programas, etc.). Se construye un ‘mapa’ de actores involucrados en situaciones que pueden ser de confrontación, cooperación, negociación, etc.
  • Se entiende que lo ‘estratégico’ del enfoque es generar movilizaciones que pongan el objetivo planeado al alcance.

Hay dos términos en este enfoque que son centrales. nos referimos a ‘estrategia’ y ‘táctica’, los que suelen confundirse y utilizarse como sinónimos. La estrategia es concebida, según M. Robere, como “un conjunto de decisiones fijadas en un determinado contexto o plano que proceden del proceso organizacional”. Ese curso de acción que se elige parte de la premisa de que es posible lograr una posición futura diferente, que brinde beneficios y ventajas respecto a la situación actual. La táctica, en cambio, es entendida “…como el método para ejecutar o conseguir algo, un algo que tienda a poner los objetivos al alcance”. La táctica pierde sentido si no está inserta en una estructura determinada.

Más allá de la planificación, importa el ‘cómo se piensa en este enfoque’.

Para comprender la diferencia central entre ambos enfoques, y la especificidad de la planificación estratégica, es necesario destacar que más allá del método utilizado, lo que importa es pensar estratégicamente. ¿Qué significa pensar estratégicamente? 

Analizamos diversos ejemplos de la vida real, que nos permiten comprender la idea que subyace al pensamiento estratégico. Utilizamos el siguiente esquema para ilustrar  la idea que subyace en el pensamiento estratégico. Esto es, la búsqueda de un fin (utopía concreta) identificando diferentes caminos posibles, en el corto, mediano y largo plazo, ya sea que se enfrente un escenario optimista, probable o pesimista. En el fondo, el pensamiento estratégico supone diferentes caminos y no simplemente la trayectoria ideal para poner el objetivo al alcance.

pensamiento

Para comprender mejor esto del pensamiento estratégico, que en definitiva le da sentido al enfoque, sugerimos leer la Parte 1 del libro de Carlos Matus, denominada Teoría Social y Teoría de la Planificación. Para acceder a una lectura de fondo, sobre las tesis que dan sustento al enfoque, recomendamos leer el trabajo de Carlos Matus denominado Planificación y Gobierno, del libro ‘Adiós Señor Presidente’, escrito por el autor luego de renunciar al máximo cargo de planificación del Gobierno de Chile.

Finalmente, les compartimos tres videos con una de las últimas entrevistas brindadas por el Dr. Carlos Matus, el autor del libro “Política, Planificación y Gobierno” que ya hemos citado. Este autor, como hemos mencionado en clase, es el ideólogo de la teórica y metodológica de la Planificación Estratégica Situacional, enfoque que fue popularizado en nuestro país por Mario Rovere bajo el nombre de Planificación Estratégica. En esta entrevista el autor toma puntos centrales para entender el enfoque estratégico y situacional. En el primer video, Matus reflexiona críticamente sobre su participación en el gobierno de Salvador Allende en Chile y luego se concentra sobre 5 causas del descrédito de la política, por su incapacidad para asociarla capacidad técnica a la hora de resolver los problemas de la gente mediante intervenciones planificadas desde la política. En el segundo video, el autor señala cómo la falta de sistemas y técnicos capaces contribuyen e incentivan a la corrupción y la mediocridad de los sistemas planificados. El tercer video, destaca la necesidad de acción e involucramiento de la gente en el gobierno y los sistemas de control y seguimiento. También resalta la diferencia entre los sistemas tradicionales de planificación y la planificación estratégica para la acción, así como la idea de planificar desde el enfoque de los escenarios y la construcción de la viabilidad. Una entrevista interesante para repensar la planificación desde el rol del trabajo social y la política. Una entrevista que invita a discutir con este profesor tan crítico como controvertido.

Momentos de la planificación estratégica

Por último, presentamos a modo general los momentos de la planificación estratégica, relacionándolo con el esquema inicial de una intervención planificada.

momentos

Como se ve en la ilustración, el enfoque ofrece la posibilidad de planificar en función de dos distancias al objeto de intervención, una de mayor globalidad el cual permite obtener una visión más panorámica de la realidad y otra de mayor especificidad lo que otorga una visión más específica de la misma. Al mismo tiempo, la secuencia básica de planificación (no necesariamente rígida ni lineal) supone comenzar con un campo lógico analítico (del ver y el ser), luego llegar a un campo proyectivo (del deber ser) y finalmente, un campo constructivo (del poder ser).

El proceso de planificación que propone Mario Rovere, quien toma los aportes de Carlos Matus, se organiza en seis momentos articulados e interdependientes, los cuales se presentan en una matriz que explicita dos ejes de análisis respecto al proceso de planificación construido; la distancia hacia al objeto de intervención y los campos lógicos que orientan el desarrollo de dicho proceso.

Estos momentos serán detallados en el próximo encuentro. Para profundizar sobre el tema recuerden acudir a la bibliografía específica contenida en la Biblioteca Digital del Blog ya que lo plasmado aquí constituye una síntesis del mismo. Así mismo, recuerden que esta página ofrece un espacio para plantear Preguntas Frecuentes que surjan a medida que van profundizando en la lectura.

Saludos,

Equipo cátedra.

¿Para qué planificamos? (parte 2)

 

Buenas tardes!

En la clase de hoy destacamos algunos aspectos que habían quedado pendientes de la clase anterior, y dejamos el ‘campo’ abierto para introducir los dos principales enfoques de planificación que veremos en esta unidad.

Comenzamos la clase retomando los elementos centrales presentes en toda intervención que se jacte de planificada. Además de volver a caracterizar la importancia de definir y conocer con profundidad la situación inicial  y el cambio deseado en el largo plazo, o la situación final a la que se quiere llegar con la intervención, revisamos los postulados centrales detrás de una intervención planificada. Vale destacar, citando a Olga Nirenberg (2014), que “[…] una intervención planificada es un conjunto de actividades entrelazadas y orientadas a un mismo propósito, que reúne las siguientes características básicas:

  • se realiza de manera formal u organizada, es decir, programada, acorde con supuestos conceptuales (o teoría del cambio);
  • responde a las necesidades, disconformidades o situaciones problemáticas, priorizadas y definidas socialmente, que no pueden ser satisfechas o superadas en forma individual;
  • se orientan al cambio, a transformar situaciones insatisfactorias hacia modelos deseables, y
  • aspira a una legitimación pública social”.

Luego, volvimos a caracterizar los elementos básicos de una intervención, entiendo y destacando la importancia de observar los ‘efectos’ de las acciones que realizamos en una intervención y no sólo las ‘acciones’ que realizamos. Es decir, importan comprender el resultado o efectos en diferentes niveles y la relación causal que existe entre estos diferentes niveles. La noción de resultado, en un sentido amplio, refiere a aquellos cambios que pueden atribuirse como una consecuencia de la acción ejecutada por una programa o proyecto. No es suficiente, como señala la OCDE-DAC (2002), la simple existencia de un cambio, para que éste sea considerado como resultado de una intervención, aunque dicho cambio haya formado parte de la planificación del programa o proyecto y de las consecuencias buscadas por el mismo. Solamente en el caso de que exista una relación causal evidente, o al menos plausible, podrá catalogarse el cambio observado como ‘resultado’.  Para muchos autores, los resultados pueden clasificarse en voluntarios, involuntarios, esperados o inesperados, positivos o negativos. Los mismos pueden afectar no solamente al grupo meta, sino también a las contrapartes y a los intermediarios, y éstos no surgen recién cuando ha finalizado un proyecto, sino que pueden presentarse desde su comienzo y a lo largo de todo el periodo de duración del mismo.

Si bien veremos el término con más precisión cuando analicemos el Enfoque del Marco Lógico, vale destacar acá, como lo hicimos en clase, que los distintos niveles de cambio se suceden como una ‘cadena de resultados’. ¿Qué es esto? “Una cadena de resultados es una manera sistemática y sintética de presentar un modelo lógico que relaciona los insumos y las actividades planeadas para su transformación en productos; y los resultados e impactos que se espera lograr como consecuencia de la generación de dichos productos” (Mesa SUIN: Informe IIN). Es decir, un intervención planificada pone en juego variables que dependen de la acción directa de entidades responsables (insumos, actividades y productos), y variables que no están bajo el control de las mismas (resultados e impactos), pero que se espera lograr a partir de la disposición adecuada de las primeras. La ‘cadena de resultados’, en síntesis, busca articular un conjunto de elementos para contribuir a una transformación o cambio de una realidad que se percibe como no deseada construyendo una realidad o situación diferente, supuestamente mejor.

A partir del documental de Misereor ofrecido en la clase anterior , “Los ‘efectos’ en el trabajo de cooperación al desarrollo“, se realizó un análisis, identificando los ejemplos de este caso donde claramente se evidencia esta relación entre actividades que se valen de insumos para lograr productos, los que a su vez contribuyen a un efecto o resultado, y -en el largo plazo- con un cambio de mayor nivel u objetivos generales. No todos había analizado el video, por lo que se insistió en realizar esta actividad para comprender más fácilmente los temas que desarrollaremos más adelante. En la gráfica podemos observar una síntesis de los elementos de una planificación analizados en clase, simulando una ‘cadena de resultados’. Sobre estos elementos volveremos más adelante cuando analicemos la Teoría del Cambio y el Enfoque del Marco Lógico.

Luego de revisar estos conceptos, señalamos que hay dos aspectos que juegan papeles determinantes en una intervención planificada. Por un lado planteamos que existen condiciones que deben darse o supuestos de éxito de una intervención para que sea posible desarrollar la cadena de resultados prevista, es decir, que el conjunto de productos generados por las actividades permita alcanzar el objetivo específico de la intervención o el logro de los resultados y que éstos contribuyan con el cambio global o impacto. Esto no siempre sucede, ya que las condiciones como la disponibilidad de recursos previstos, la real participación de los actores sociales, la metodología ideada y la capacidad de las partes intervinientes, entre otros aspectos, no siempre es la esperada. Por otro lado, en toda intervención existe una amplia gama de factores externos que obstaculizan el desarrollo de los proyectos o programas. El contexto político, social, económico, las emergencias climáticas y tantos otros factores pueden afectar el desarrollo de nuestras acciones, desvirtuando la intervención o afectando el logro causal de los diferentes niveles de cambio. La imagen ilustra esta noción de condiciones y supuestos, así como factores externos, que condicionan una intervención.

Este análisis sirvió para destacar que hay diferentes enfoques de planificación, algunos de los cuales tienen más en cuenta que otros estos factores y condicionantes. Para profundizar este análisis, sugerimos leer el capítulo I del libro “LA GESTIÓN PARA RESULTADOS EN EL DESARROLLO. Avances y desafíos en América Latina y el Caribe“. Este capítulo, denominado ‘La Gestión para resultados en el desarrollo’, aborda la temática en relación con la Crisis y Reforma del Estado en diferentes países de la región, e introduce la noción de Gestión para Resultados en el Desarrollo (GpRD), ofreciendo una suerte de modelo conceptual de la GpRD y una metodología para su comprensión. Si bien puede resultar algo complejo, el trabajo indicado ayudará a comprender las discusiones en torno a la complejidad que supone una intervención planificada en contextos complejos como el de la región latinoamericana. Al respecto de esta discusión, en la segunda parte de esta clase (publicado en el siguiente post), se realizó una introducción a los enfoques de planificación normativa y el enfoque de planificación estratégica. Los mismos serán desarrollados con más profundidad en la próxima clase.

Saludos,

El equipo cátedra.

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Evaluación parcial mediante ‘ensayo’ o ‘paper’

 

Estimados/as, como ya saben, existen dos modalidades posibles (optativas) para la evaluación parcial. Una de ellas es la elaboración de un ensayo (‘paper’),  el cual consiste en la redacción de un documento de no más de 8 páginas, que vincula los conceptos teóricos de la materia con experiencias o situaciones reales detectadas en la práctica. También puede abordarse de manera conceptual, comparando o analizando dos o más fuentes bibliográficas sobre un determinado tema. Se trata de una evaluación más creativa, donde el participante puede descubrir o aplicar conceptos de la materia con situaciones o experiencias reales, criticando o recreando los aportes teóricos. El alumno recibe asesoramiento y una detallada devolución sobre el ensayo realizado, lo que convierte a esta opción en un nuevo aprendizaje. Esta instancia de evaluación reemplaza a la instancia de parcial convencional.

Como hemos dicho, esta instancia reemplaza la instancia de evaluación parcial convencional. En caso de no aprobar el ensayo, el/la alumno/a tiene derecho a realizar el recuperatorio y el extraordinario como el resto de los alumnos que no aprobaron la instancia parcial en la modalidad convencional.

El día miércoles 16 de agosto, luego de la clase de Planificación Social, realizaremos una consulta especial para quienes tengan interés en realizar esta modalidad de examen.

Para optar por esta instancia de evaluación, deben leer y utilizar la guía “¿Cómo escribir un paper? Recomendaciones básicas para estudiantes universitarios” 

Saludos desde el equipo cátedra!

¿Para qué planificamos? (parte 1)

 

Hola gente!

En la clase de ayer miércoles intentamos resumir los puntos centrales tratados con anterioridad respecto a los conceptos de Política Social, Estado y Sociedad Civil. Analizamos también, brevemente y de forma introductoria, los tres tipos de política social que veremos en la materia: focalización, universalismo y políticas de transferencia de ingreso; destacando que sobre estos puntos volveremos con más profundidad más adelante. Hecho este resumen, comenzamos con los temas de la clase, en la cual intentamos responder a las siguientes preguntas: ¿para qué estudiamos trabajo social?, ¿para qué planificamos? ¿qué nos motiva a hacer lo que hacemos? ¿cuáles son los elementos centrales y básicos de una intervención planificada?, entre otras.

En el intento de responder estas preguntas, destacamos que no había una única forma de hacerlo, y explicamos que diferentes tipos de políticas implican diferentes tipos de intervención y, en consecuencia, suponen diferentes enfoques de planificación. Mencionamos, al pasar, los distintos enfoques de planificación que veremos a lo largo de las próximas clases, así como algunos términos clave que nos acompañarán el resto de la materia y a lo largo de nuestras intervenciones profesionales.

Intentamos responder a partir de ejemplos cotidianos a la pregunta ¿para qué planificamos?, abordando las múltiples respuestas y nuevas preguntas que fueron surgiendo. El tema giró en torno a lo que implica una intervención que se jacte de planificada.

Con frases como “No podemos saber dónde vamos, si no sabemos dónde hemos estado” (Proverbio Chino) o  “No es suficiente con imaginar el futuro, tenemos también que construirlo”   (C.K Prajalad), resaltamos la importancia de la planificación en toda intervención social. Como esquema general para ‘entrarle’ al tema, trabajamos sobre los elementos clave que supone una intervención planificada, reflejados en las siguientes imágenes…

Una intervención Planificada

Una intervención Planificada

Esta imagen ilustra la importancia de entender que toda intervención supone un proceso multi-actoral de cambio y transformación, basado en un profundo conocimiento de la situación inicial (que se desea cambiar) y un claro consenso sobre la situación final (que se desea alcanzar); proceso que implica el desarrollo de un conjunto de actividades lógicamente vinculadas y articuladas entre sí en un espacio y tiempo determinado.

Así, empezamos a plantear algunos de los elementos clave que una intervención planificada necesariamente debe tener. Hablamos de los conceptos ‘insumos’, ‘actividades’, ‘productos’, ‘resultados’ e ‘impactos’. Explicamos cómo cada uno de estos elementos está relacionado a determinados niveles de cambio. Dichos cambios los identificamos como de 1º nivel; 2º nivel, y 3º nivel.

Comprender la importancia y la especificidad de cada uno de los niveles de cambio de una intervención es central. Más allá del nombre, resulta clave identificar a qué refiere cada tipo de cambio y la relación que entre ellos existe en un lenguaje lógico de planificación. Si bien en algunas intervenciones los niveles de cambio se desagregan en cuatro y más niveles, la mayoría de los programas y proyectos contemplan estos tres: (a) cambios de primer nivel, referidos básicamente a los productos que son logrados directamente por las actividades mediante el uso de determinados insumos/recursos; (b) cambios de segundo nivel, referidos a los resultados, es decir, el logro de los  objetivos específicos de nuestro programa o proyecto; y (c) cambios de tercer nivel,  referidos al impacto, es decir, al alcance de los objetivos globales/finales de la intervención, o -dicho de otra manera- aquellos logros para los cuales nuestro proyecto o programa contribuye pero no es enteramente responsable.

Las intervenciones no se dan en el vacío sino que están situadas en un tiempo y espacio determinado, lo que las hace singulares y particulares. Al mismo tiempo, una intervención planificada supone un proceso, con diferentes tiempos, de corto, mediano y largo plazo, donde podemos situar cada uno de los elementos descritos y sus niveles de cambios, tal y como muestra la siguiente imagen.

 

Para comprender la relación y coherencia lógica entre los tres niveles de cambio destacamos la importancia de usar dos preguntas claves, a saber: ¿para qué? y ¿a través de qué? Si revisamos una planificación a partir del primer nivel de cambio, y -en consecuencia- pensamos actividades que se valen de insumos/recursos para lograr productos, la pregunta que nos ayudará a pensar es el ‘¿para qué?’ de estas actividades, y su respuesta nos ayudará a saber si las mismas apuntan o no al objetivo específico. De igual modo, con la misma pregunta, pero ahora sobre el objetivo específico o cambio de segundo nivel, podremos revisar si el logro de ellos contribuye o no al impacto o cambio general deseado (3º nivel de cambio). Si, por el contrario, revisamos la planificación partiendo de los niveles de cambio general, es decir el impacto deseado, entonces la pregunta que nos ayudará a construir una intervención lógica será ‘a través de qué’ resultados es posible contribuir a ese impacto. De igual modo, podemos relacionar los resultados (objetivos específicos) con los productos, preguntando a través de qué productos sería posible lograr el resultado deseado o el objetivo específico del proyecto.

Para ejemplificar esto, aprovechamos la experiencia impulsada por la Agencia para la Acción Social y la Cooperación Internacional de Colombia, en una de sus iniciativas para superar la pobreza extrema. Volvimos a analizar el caso presentado en la clase anterior referido al proyecto Red de Seguridad Alimentaria (ReSA), cuyo propósito fue el de impulsar proyectos de generación de alimentos para el autoconsumo de la población radicada en asentamientos marginales de los centros urbanos. El proyecto focalizó sobre la población más vulnerable de estos centros urbanos, donde se concentra la población más pobre del país. El documental caracteriza el desarrollo de este proyecto, donde todo el grupo familiar participa de manera activa en la dinámica productiva, fortaleciendo sus destrezas y articulando diferentes grupos familiares para contribuir al desarrollo de la comunidad. Una experiencia interesante para aprender de esta particular iniciativa para enfrentar la pobreza urbana.

Como se muestra en la gráfica de abajo, pudimos identificar de la experiencia analizada los diferentes niveles de cambio y su relación. Esto, que inicialmente suena complejo y difícil, resulta más sencillo cuando diferenciamos los niveles de cambio teniendo en cuenta lo siguiente. Los cambios de primer nivel, son los generados directamente por las actividades, lo que podríamos denominar productos (semillas entregadas, capacitación realizada, asesoramiento técnico brindado, huertas realizadas, conservas elaboradas, mejor organización comunitaria, etc.). Los cambios de segundo nivel son aquellos que son responsabilidad del proyecto, aquellos objetivos que son la razón de ser el mismo, los que responden al problema central que da sentido a la intervención. En este ejemplo, lograr un mejor nivel nutricional, ahorrar dinero a partir de una mayor autoproducción de alimentos y reducir el estrés o lograr una ocupación en personas adulto-mayores.  Finalmente, el tercer nivel de cambio refiere a aquellos cambios a los que la intervención contribuye pero no es enteramente responsable de lograr, es decir, los cambios a largo plazo, objetivos generales del proyecto o programa. Dicho de otra manera, son los efectos que los resultados de la intervención (cambios de segundo nivel) tienen en la zona y las familias en el largo plazo comparando la situación ‘sin’ intervención con la situación ‘con’ intervención. En el ejemplo, identificamos mejor calidad de vida y organización social, mayor sostenibilidad y autodependencia de las familias que participaron de la experiencia.

niveles de cambio ejemplo seguridad alimentaria

Esta clase comenzó preguntando el porqué de nuestra vocación de Trabajadores Sociales, y el para qué de este tipo de intervención en lo social. La mayoría de las respuestas iniciales hacían referencia a ‘ayudar’, ‘asesorar’, ‘informar’, ‘educar’, ‘concientizar’, etc, es decir actividades o acciones, pero no los resultados de las mismas. Inicialmente costó identificar el ‘por qué’ (justificación) y el ‘para qué’ (fundamentación) de estas actividades. De a poco fue surgiendo en la reflexión colectiva la importancia de visualizar los niveles de cambio, los diferentes tipos de efectos a corto, mediano y largo plazo que nuestra intervención puede tener. Comenzamos entonces a hablar de ‘lograr mayor equidad’, ‘distribuir riqueza’, ‘lograr sujetos de derecho’, ‘empoderar a las comunidades’, y ‘satisfacer necesidades básicas’ (educación, vivienda, trabajo), etc.

Este tema, y estas dificultades de identificar no sólo lo que hacemos sino el resultado que queremos lograr, dificultades que son recurrentes en el campo de las políticas y programas sociales, se ilustra de manera precisa en la experiencia de la Agencia de Cooperación Alemana Misereor, una de las agencias que mayor cantidad de programas y proyectos sociales desarrollo en África, Asia y América Latina. El video que compartimos acá desarrolla lo que entiende MISEREOR por ‘efectos’ en el trabajo de cooperación al desarrollo y cómo se pueden analizar los mismos. Tomando como base ejemplos concretos del trabajo en proyectos, la película ofrece explicaciones al respecto.

Sugerimos analicen, para la próxima clase, este video documental, identificando ejemplos donde claramente se evidencia esta relación entre actividades que se valen de insumos para lograr productos, los que a su vez contribuyen a un efecto o resultado, y -en el largo plazo- con un cambio de mayor nivel u objetivos generales. En la próxima clase reflexionaremos acerca de aquellos elementos identificados en el video, las dudas que nos generó y nos adentraremos en los tipos de planificación más usados, así como sus ventajas y desventajas.

Saludos…!

El equipo cátedra.

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POLÍTICA SOCIAL Y PLANIFICACIÓN

 

Hola a tod@s!

En la clase de hoy lunes, primera clase del ciclo lectivo 2017, intentamos introducir el tema central de la unidad IPOLÍTICAS SOCIALES Y PLANIFICACIÓN. Revisión de los principales enfoques contemporáneos sobre las políticas sociales: universalismo, focalización y políticas de transferencias de ingresos.

Si bien la Asignatura Planificación Social es de carácter metodológico-instrumental en tanto se ubica en el Área Técnico Operativa del Plan de Estudios y tiene como propósito principal la capacitación en el manejo de conocimiento instrumental para la intervención profesional, creemos necesario partir del supuesto de que toda planificación se enmarca en una mirada o visión de lo social. Es decir, no se trata solamente de “aprender a aplicar enfoques o modelos de planificación” sino además contextualizar y ubicar esa planificación en el escenario de la política social, definida por un tipo de Estado particular que, a su vez, impulsa  determinado modelo de desarrollo en un momento histórico.

Siendo esta una clase introductoria, comenzaremos con una breve noción de Políticas Públicas y Sociales, las que iremos profundizando durante el desarrollo de la materia. Comenzamos analizando un breve video animado que intenta responder a la pregunta ¿Qué son las Políticas Públicas?

Luego, los participantes generaron preguntas, comentarios, y tomaron nota de términos clave usados en el video. A partir de esta primer ronda de intercambio, analizamos un segundo video, que profundiza un poco más en las Criterios básicos las Políticas Públicas, el que compartimos a continuación.

A partir de analizar estos dos videos, las preguntas y comentarios de los participantes, ofrecimos un simple concepto, como punto de partida, según lo presenta Ernesto Aldo isuani (2007). Comenzamos por una lluvia de ideas/nociones que tenían los participantes respecto a qué es una política social. En la discusión, apareció desdibujada la noción de Estado, Sociedad Civil y Políticas sociales. usamos el siguiente gráfico para comprender la relación entre estos términos, y dar sentido al concepto utilizado de Isuani.

A partir de este concepto, brindamos muchos ejemplos, relacionando las preguntas de los participantes y los elementos que ofrecen los dos videos analizado con anterioridad.

Abordar el tema de las políticas sociales es partir de la tensión entre  el principio de igualdad como reconocimiento de derechos sociales universales y expansión de la ciudadanía y la desigualdad producida por el capitalismo. Una distinción que es necesario realizar es la que existe entre los conceptos de pobreza y el de desigualdad social. Pobreza refiere a la definición de un estado en el que se encuentra grupo poblacional en relación a indicadores: NBI, Línea de pobreza y otros. Desigualdad es un concepto relacional que refiere a la distribución de la riqueza y oportunidades en el acceso a bienes y servicios. Ambas problemáticas sociales no pueden abordarse sólo desde la política social sino también desde la política económica (política tributaria, de empleo, salarial). A su vez, no existe sólo una forma de definir y de explicar estos fenómenos sociales. Las diferentes miradas sobre los mismos se traducen luego en distintas formas de abordarlo, es decir en distintas políticas económicas y sociales definidas en ese sentido.

Destacamos que, en el fondo, son dos grandes principios que giran en torno a la forma en que se deciden e implementan las políticas sociales: principios de igualdad y de equidad. Mediante la siguiente gráfica, intentamos ilustrar cómo juegan estos principios mediante la siguiente gráfica. Por un lado analizamos cómo el modelo capitalista y la economía de mercado han ido sesgando una realidad caracterizada por las grandes desigualdades sociales (una mayor brecha entre pobres y ricos). Luego, imaginamos qué ofrecería en esta situación (a la izquierda de la gráfica) una política que privilegia principios de igualdad y qué una que privilegie principios de equidad.

Analizamos, siguiendo la analogía de la gráfica, situaciones y tipos de política en Argentina que podrían privilegiar ambos principios. En torno a ello, introducimos brevemente la noción de políticas universales, políticas focalizadas y políticas de transferencia de ingresos, a saber:

  • UNIVERSALISMO: se funda en la necesidad de obtener diferentes resultados en la relación entre política social y ciudadanía, contribuyendo a transformar positivamente aquello que representa posiblemente la mayor debilidad respecto a las reformas de los veinte años recientes, esto es, la reducción de las desigualdades y la construcción de ciudadanía.
  • FOCALIZACIÓN: las políticas sociales focalizadas son aquellas que se proponen beneficiar exclusivamente a sectores poblacionales que se hallan por debajo de cierto umbral de pobreza o riesgo social. Es decir, tiene como objetivo fundamental concentrar los recursos disponibles en una población de beneficiarios potenciales, claramente identificada, y luego diseñar el programa o proyecto con que se pretende atender un determinado problema o necesidad insatisfecha, teniendo en cuenta las características de esa población, a fin de elevar el impacto o beneficio potencial per cápita. Se formulan pensando en un grupo o categoría social específica como beneficiario.
  • POLÍTICAS SOCIALES DE TRANSFERENCIA DE INGRESOS: Se trata de políticas sociales cuya modalidad característica es la transferencia de ingresos, por lo general también focalizada en determinados grupos sociales. Esta denominación —adoptada en sentido genérico—, alude a un sistema de protección social pensado para hacer frente al aumento del desempleo y de la pobreza. El mismo consiste en la transferencia de una determinada cantidad de remuneración para que sea utilizada por el ciudadano en el mercado para la resolución de sus necesidades. En este sentido se diferencia de la transferencia de un bien o servicio, característica de las políticas sociales tradicionales.

En futuras clases volveremos sobre estos temas. Analizaremos entonces las ventajas y desventajas de los distintos enfoques, los contextos en los que surgen, enfatizando en la consideración de la política social como una síntesis de la lucha entre las fuerzas políticas y sociales de la Sociedad Civil y del aparato del Estado. En esta primera clase básicamente nos detuvimos en la caracterización de los principales enfoques actuales sobre las políticas sociales: universalismo, focalización [1] y políticas sociales de transferencias de ingresos [2].

Para profundizar en estos temas se recomienda leer los siguientes trabajos:

Universalismo, ciudadanía y Estado en la política social latinoamericana de Luciano Andrenacci y Fabián Repetto.

“Ciudadanía y capacidad estatal: dilemas presentes en la reconstrucción de la política social Argentina”, de Fabián Repetto y Luciano Andrenacci.

¿Quiénes deciden la Política Social? Economía Política de Programas Sociales en América Latina (capítulo 1 y 6), de Boncecchi, Johannsen y Scartassini.

Luego de esta presentación, como se dijo introductoria, analizamos un programa en concreto, como una forma de ir visualizando la llegada a terreno de una política social, en este caso dentro de las conocidas como de Seguridad Alimentaria. Con la intención de ampliar  el horizonte de los alumnos, usamos un caso de colombia:  Red de Seguridad Alimentaria ReSA. Este documental refleja la experiencia de la Agencia para la Acción Social y la Cooperación Internacional de Colombia, en una de sus iniciativas para superar la pobreza extrema. El propósito de la Red de Seguridad Alimentaria ReSA fue impulsar proyectos de generación de alimentos para el autoconsumo de la población radicada en asentamientos marginales de los centros urbanos. El proyecto focalizó sobre la población más vulnerable de estos centros urbanos, donde se concentra la población más pobre del país. El documental caracteriza el desarrollo de estos proyectos, donde todo el grupo familiar participa de manera activa en la dinámica productiva, fortaleciendo sus destrezas y articulando diferentes grupos familiares para contribuir al desarrollo de la comunidad. Una experiencia interesante para aprender de esta particular iniciativa para enfrentar la pobreza urbana.

Este caso, y otros que analizaremos en las próximas clases, la intención de vincular conceptos y nociones teóricas sobre políticas sociales, planificación y evaluación con experiencias prácticas reales. Ojalá sirva para ir comprendiendo mejor los temas centrales de la cátedra. por favor, no dejen de leer las lecturas indicadas!

Hasta la próxima clase! Saludos del equipo cátedra!

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Notas:

[1] Enlaces relacionados para ver distintos modelos de programas sociales focalizados en Argentina: (a) documento anlítico sobre el Plan Jefes y Jefas de Hogar desocupados y video documental sobre el Programa Familias por la Inclusión Social

[2] Enlaces relacionados para incursionar sobre casos de políticas sociales de transferencias de ingresos: (a) Análisis de la experiencia argentina en políticas de transferencias monetarias durante la última década, y (b) el Modelo Francés de transferencias de ingresos: principios, organización y funcionamiento del RMI

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Bienvenidas y bienvenidos a Planificación Social

 

El día de hoy comenzamos el cursado de Planificación Social correspondiente al año 2017.

Como es ya una costumbre de la cátedra, usaremos este medio para compartir una síntesis de cada clase, destacando en ella los principales temas desarrollados.

Comenzamos compartiendo las expectativas del equipo cátedra respecto al año lectivo y clarificando el objetivo de las clases que desarrollaremos a lo largo del cuatrimestre.

bienvenidos 2014

Luego presentamos los contenidos centrales de la materia. Se señaló que el programa de estudio de Planificación Social ha sido diseñado en función de la formación profesional y experiencia en gestión y evaluación de programas y proyectos del equipo cátedra, respondiendo a su vez a lo estipulado en el Plan de Estudio de la Licenciatura en Trabajo Social, siendo esta materia principalmente instrumental y operativa.

Los contenidos y metodología de esta cátedra están orientados a formar a los futuros Trabajadores Sociales principalmente en torno a la formulación, ejecución y evaluación de las programas y proyectos sociales. Este es el Programa Analítico 2017. Los principales objetivos de la asignatura son:

  • Reconocer y comprender las tendencias y estilos de política social y planificación con relación a los modelos de Estado históricos y actuales.
  • Incorporar marcos analíticos que permitan ampliar la comprensión sobre la especificidad de la gerencia social y la planificación estratégica en la implementación de las nuevas políticas sociales.
  • Conocer y manejar los principios metodológicos y técnicos básicos de la planificación, como insumo crítico para el diseño, gestión, seguimiento, evaluación y sistematización de programas y proyectos sociales.

Luego de introducir los principales contenidos, se destacó aquellos aspectos centrales a la hora de cursar y preparar la materia. Los cuales se ilustran en el siguiente cuadro:prepara la materiaPosteriormente se explicó el uso del blog, el cual se creó con el propósito de generar un espacio en el que l@s y los alumn@s de Planificación Social puedan acceder a todo el material digital y los contenidos de la asignatura, así como otros documentos, experiencias y videos vinculados a la planificación social. El blog es también una herramienta para facilitar la participación y el debate sobre los temas de planificación, seguimiento, evaluación y sistematización, así como un espacio de intercambio e información sobre temas de actualidad relacionados con las políticas sociales y la planificación social. Para facilitar su acceso, se ha escrito la guía paso a paso, la que les  permitirá sacar el mejor provecho de nuestro blog.

También se explicaron las dos modalidades posibles (optativas) para la evaluación parcial. Por un lado, la elaboración de un ensayo (‘paper’) consiste en la redacción de un documento de no más de 8 páginas, que vincula los conceptos teóricos de la materia con experiencias o situaciones reales detectadas en la práctica. Se trata de una evaluación más creativa, donde el participante puede descubrir o aplicar conceptos de la materia con situaciones o experiencias reales, criticando o recreando los aportes teóricos. El alumno recibe asesoramiento y una detallada devolución sobre el ensayo realizado, lo que convierte a esta opción en un nuevo aprendizaje. Para realizar el trabajo pueden usar la guía “¿Cómo escribir un paper?”.Por otro lado, la evaluación escrita, es una instancia ‘tradicional’ de evaluación, donde el alumno responde una serie de preguntas sobre todos los temas desarrollados durante el cuatrimestre. En ambos casos los alumnos tienen derecho a recuperatorio y extraordinario.

Finalizamos así la introducción a la materia, para dar lugar a la primera clase de la Unidad Nº 1, la cual se desarrolla en una nueva entrada del blog.

Saludos, y nos estamos viendo….!
Equipo cátedra.

PRINCIPALES ENFOQUES CONTEMPORÁNEOS SOBRE LAS POLÍTICAS SOCIALES

Hola a tod@s!

En la clase de ayer profundizamos los enfoques y tipos de políticas sociales y analizamos  ejemplos de cada uno de ellos.

Nos detuvimos en la caracterización de los principales enfoques actuales sobre las políticas sociales: universalismo, focalización[1] y políticas sociales de transferencias de ingresos[2]. Analizamos ventajas y desventajas de los distintos enfoques, contextos en los que surgen, enfatizando en la consideración de la política social como una síntesis de la lucha entre las fuerzas políticas y sociales de la Sociedad Civil y del aparato del Estado.

  • UNIVERSALISMO: se funda en la necesidad de obtener diferentes resultados en la relación entre política social y ciudadanía, contribuyendo a transformar positivamente aquello que representa posiblemente la mayor debilidad respecto a las reformas de los veinte años recientes, esto es, la reducción de las desigualdades y la construcción de ciudadanía.
  • FOCALIZACIÓN: las políticas sociales focalizadas son aquellas que se proponen beneficiar exclusivamente a sectores poblacionales que se hallan por debajo de cierto umbral de pobreza o riesgo social. Es decir, tiene como objetivo fundamental concentrar los recursos disponibles en una población de beneficiarios potenciales, claramente identificada, y luego diseñar el programa o proyecto con que se pretende atender un determinado problema o necesidad insatisfecha, teniendo en cuenta las características de esa población, a fin de elevar el impacto o beneficio potencial per cápita. Se formulan pensando en un grupo o categoría social específica como beneficiario.

Tipos de Focalización:

  1. De demanda: La selección se realiza sobre los potenciales beneficiarios directos, sean éstos personas, hogares, unidades productivas, etc. Requiere definiciones técnicas precisas sobre la población objetivo, para llegar exactamente a ella; exige mayor capacidad técnica; tiene mayor costo administrativo; privilegia una relación individual entre el beneficiario y el programa o servicio; se identifica a la población en base a indicadores de pobreza (LP, NBI) combinados con otros indicadores específicos (edad, ocupación, etc.)
  2. De oferta: La selección no se realiza sobre la población, sino sobre las entidades que prestan los servicios. Se identifican los establecimientos o servicios más vulnerables o más necesitados y que atienden preferentemente a la población más pobre. Ejemplo: programas educativos o de alimentación que seleccionan escuelas carenciadas en lugar de discriminar a la población. No requiere definiciones técnicas tan precisas. Los criterios de selección pueden ser la localización geográfica, la modalidad de funcionamiento, el prestigio o status social, el rendimiento educativo, etc. tiene mayor simplicidad y menor costo administrativo que el anterior. Riesgo de atender a población no necesitada y de estigmatización del sector.
  3. Focalización geográfica o grupal: Se basa en diferenciar áreas geográficas o grupos poblacionales relativamente homogéneos que presentan una alta incidencia de pobreza. Todos los hogares de una determinada región que califica como pobre tiene el derecho de recibir el servicio o beneficio. No se releva personas ni establecimientos o servicios. Es sumamente simple y tiene costo bajo. La eficacia depende del grado de heterogeneidad de la región. No es exhaustiva, por lo que se recomienda combinarlo con otro mecanismo de focalización.
  4. Mecanismos de Auto-focalización: Cada programa por su diseño promueve que los no beneficiarios se autoexcluyan. Se diseñan programas cuyo beneficio resulta atractivo sólo para los beneficiarios potenciales. Son muy pocos este tipo de programas. Tiene bajo costo administrativo. En algunos casos los propios sistemas “universales” de salud y educación operan como autofocalizantes. Son programas donde la población objetivo tiene particularidades notables por la cual son beneficiarios (discapacidad, enfermedad).
  • POLITICAS SOCIALES DE TRANSFERENCIAS DE INGRESOS: Se trata de políticas sociales cuya modalidad característica es la transferencia de ingresos. Esta denominación —adoptada en sentido genérico—, alude a un sistema de protección social pensado para hacer frente al aumento del desempleo y de la pobreza. El mismo consiste en la transferencia de una determinada cantidad de remuneración para que sea utilizada por el ciudadano en el mercado para la resolución de sus necesidades. En este sentido se diferencia de la transferencia de un bien o servicio, característica de las políticas sociales tradicionales.

Modelos de Políticas sociales de transferencias de ingresos:

1. Modelo Fuerte: Ej: Ingreso Ciudadano

– Individual: se concede a personas y no a flias.

– Universal: para todos los ciudadanos y no contributivo

– Incondicional: es independiente del nivel de ingresos y sin ninguna relación con el mercado asalariado.

– Financiamiento fundamentalmente con impuestos progresivos (ganancias, bs. personales, operaciones financieras)

2. Modelos débiles o parciales: Ej: Asignación Universal por Hijo; Plan Jefes/as de Hogar

– Concede la RB a una parte de los ciudadanos o a la familia

– Casi siempre por un importe menor que el del umbral de la pobreza

– Exigen contraprestación (son condicionadas)

La condicionalidad de las Políticas Sociales

Lo condicional es aquello que está  sujeto a condición o requisito. En tanto la condición  es un  estado, situación especial de una persona. En el ámbito de las Políticas sociales son  condicionadas aquellas que piden algo a cambio por la obtención del beneficio       distintas perspectivas teóricas, éticas y políticas

Tipos de condicionalidades:

La exigencia de una contraprestación laboral: políticas de workfare de Estados Unidos. Ej: Plan Jefes/as de Hogar

La aceptación de actividades alternativas al empleo (actividades comunitarias voluntarias, actividades familiares o reproductivas, acciones de formación o capacitación): políticas de rentas mínimas de inserción de Europa. Ej: Programa “Ellas Hacen”

La demostración de prácticas asociadas al ejercicio de otros derechos como la salud, educación o identidad: una alternativa para los países de América Latina. Ej. Asignación Universal por Hijo

Saludos,

Laura

[1] Enlaces relacionados para ver distintos modelos de programas sociales focalizados en Argentina: Plan Jefes y Jefas de Hogar desocupados; Programa Familias por la Inclusion Social

[2] Enlaces relacionados para ver distintos modelos de políticas sociales de transferencias de ingresos en distintos países: work-fare americano ; RMI francés ; Dividendo del Fondo Permanente de Alaska.